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Agustín G.
Estoy absolutamente
indignado con mi
ayuntamiento porque no
tiene ningún tipo de
consideración hacia sus
benefactores (los
ciudadanos
contribuyentes y los que
no contribuyen también)
14
diciembre 2007 El
cuento es el siguiente:
"Como todas las mañanas
se dirige uno hacia su
lugar de trabajo, que ya
le cuesta a uno trabajo
ir...., y lo primero es
pensar en el tema del
aparcamiento, ¿cuántas
vueltas daré hoy? Dos,
tres, cuatro. Pero va
llegando uno y se
encuentra con el
habitual atasco a la
altura de los Bazares
(calle San Pablo), dos
hileras de
aparcamientos, coche en
segunda fila, descarga
de mercancía y ¡doble
sentido! ¡FANTÁSTICO!; a
esta altura siempre me
acuerdo de nuestro
concejal de tráfico
(habrá pasado por aquí
alguna vez? Se le ha
movido algo dentro de su
cuerpo al ver esta
situación? Parece que
no). Bueno vamos a
seguir otro poquito,
vaya!, ahora justo en la
esquina con calle Nogal,
el camión del butano, el
de la fruta, el de las
cervezas, el de la
coca-cola, ¡Todos
a Pizzería Mamma Luchia!.
Bien, segundo escollo
salvado, y todo después
de diez minutos para
veinte metros.
¡Tranquilo, tranquilo!.
Sigo la ruta calle Nogal
a bajo y....que extraño!
parece que todos giran
hacia calle Jovellanos;
No, No, No! la calle de
correos la tienen
cortada |