(Jmm Caminero) Al reflexionar sobre literatura y arte plástico, estamos reflexionando sobre todo, incluso sobre el lugar de los artículos periodísticos en el conjunto de la expresión del mundo, del descubrimiento del mundo. No tiene sentido ningún arte o expresión de saber humano, si no busca descubrir nuevos conceptos e ideas y preguntas y datos, que nos acerque más a la verdad y a la verdad tomada como bondad, y si es posible la verdad-bondad besando la belleza-estética con racionalidad y prudencia…

                        – Puede que la mayoría de personas, se crean a sí mismas muy libres y muy progresistas, en multitud de campos de la realidad sociohumana, y también en las artes y en el saber, pero después te encuentras, la realidad vivencial y existencial y experiencial me lo ha mostrado y demostrado multitud de veces. Después te encuentras, que tú, les presentas un producto cultural nuevo e innovador, o que intenta avanzar tres pasos más, y las personas lo ignoran, lo olvidan, lo silencian, lo rechazan…

                        O dicho de otro modo, tú o yo o el otro, les presenta algo que salte diríamos los límites, por ejemplo, en mi caso la construcción de esta obra, Cuadernos o Epopeya o Enciclopedia, una obra que combina, especialmente literatura y arte y filosofía, y entonces, todo el mundo mira hacia otro lado. Tal es así, que, incluso después de llevar, toda la vida realizando-construyendo-materializando esta obra, ahora casi en la recta final de la existencia, con un producto cultural, si no terminado, porque no tiene término, al menos, muy avanzado, puede que en tu misma ciudad, no te dejen “ni exponer en parte, ni presentarlo en una conferencia, ni una exposición clásica, acompañado de una explicación”. Solo te queda Internet.

                        – Les dices, a los prohombres y promujeres de la cultura, es que estos poemas, son poemas, pero van unidos, a miles de páginas escritas, estos poemas, van unidos y relacionados a miles de pinturas y dibujos, etc. Y todo forma una unidad de sentido y de significado, aunque cada páginas escrita o cada dibujo o pintura, tengan su autonomía e independencia, vistos de la forma clásica, pero al mismo tiempo, “forma una totalidad, igual que una habitación de un palacio, tiene su autonomía y su independencia y su significado, en sí, pero también está unido formando una unidad con la totalidad del palacio”.

                        – Debo aceptar, el veredicto de mis coetáneos y contemporáneos, esta obra, en sus partes, en sus diferentes dimensiones, en su totalidad, ha sido un fracaso, no ha sido acogida, salvo excepciones… No puedo decir-escribir-pensar-sentir otra cosa. Ojala, pudiese pensar otra cosa. No llevo años, ni lustros, sino décadas, realizando y construyendo esta obra literaria-filosófica-plástica, y enviándola y mostrándola, a miles de personas e instituciones y entidades de todo tipo, de mi región, de Europa, y en cierto modo de Occidente. Y todo han sido silencios.

                        Me temo, que en gran parte, la obra plástica, que está repartida por el mundo, desde hace décadas, estará destruida, en parte, la dimensión escrita, lo estará en los próximos lustros, si a nadie interesa…

                        Comprendo que aceptar este cambio mental, que exige esta concepción, es difícil, comprendo-entiendo que es enormemente complejo y también simple. Que hay que aceptando todas las estéticas heredadas y actuales de siglos, respetar todo lo que se hace, pero que todo ha cambiado. Aceptamos el cambio en todos los caminos, costumbres morales y forma de vestir, en viajes, en modos de pensar, en la medicina, en multitud de campos… pero se les dice, mire usted este artículo periodístico, es articulo para un medio de comunicación, pero también forma parte y conforma parte de la literatura, y en cierto modo es filosofía, es análisis estético del ser humano, y… y…

                        – Uno, como persona e individuo, es de carne y hueso y espíritu-alma. Uno, uno mismo es un ser limitado, sin entrar en el problema del alma. Uno, se siente perdido-frustrado-fracasado en la actividad cultural-investigativa-creativa, en la búsqueda que he dedicado toda o casi toda mi existencia, o una gran parte de ella. Un camino de estudio y trabajo y búsqueda e investigación y de elaboración de mundos, mundos que expliquen los mundos interiores y los mundos exteriores.

                        En ciertos días, o momentos, o semanas, uno piensa que ha abierto un nuevo mundo mental-cultural, uno como Colón, modestamente, ha descubierto un nuevo mundo mental, pero en otros momentos, si nadie, o casi nadie le interesan, o entienden, todo lo que le estás ofreciendo y mostrando y enseñando. Pues, si nadie lo entiende o nadie quiere reconocer, o casi nadie, el esfuerzo realizado, uno se da cuenta, que ha fracasado, que ha pintado-dibujado y hecho arte para nadie o para nada, y posiblemente, todo o casi todo estará destruido. Lo mismo irá sucediendo con lo plasmado en palabras-frases-ideas. O quedará tan poco, dentro de unas décadas, que quedarán ruinas. Y por consecuencia, todo el edificio mental, que se creó, no ha servido para nada, para nadie. No alimentará a nadie…

                        – Si indico por ejemplo, que un libro de artista, tamaño cartulina, con cien hojas, por ejemplo, pintado por los dos lados, es un libro de artista, es una especie de libro miniado o iluminado como en la edad media, que es un mural, si todas las hojas se ponen entre metacrilato, que se pueden ver y aplicar todos los manifiestos artísticos, y por tanto, no tendrías una obra de arte, solo vista y terminada de un modo, sino millones de combinaciones posibles, que además, hay que plantear y verla desde todos y cada uno de esos manifiestos artísticos. Que además ese mural, mental y cognoscitivamente, se debe unir a todo lo escrito, porque lo escrito y todo lo dibujado y pintado, forman una unidad. Es decir, como una Gran Obra Mental Cultural. Que cada hoja de ese libro de artista, tiene una independencia limitada, en sí, se puede ver y percibir como sí, pero todo va unido a ese libro de artista, pero al mismo tiempo a todas las hojas y pinturas que he realizado, formando como un “macro-mega cuadro o mural”. Y a todo lo escrito…

                        En fin, materializar esto, en la realidad, es imposible, pero mentalmente, cada sujeto puede hacerlo. Una obra de creación-investigación que no tiene término-final. Nadie puede abarcarla, ni siquiera el mismo reescribidor-autor-escribiente-pintor…

                        Por eso, a veces, en momentos, que uno se dice, bueno, no te sientas tan decaído, tan fracasado, uno se dice a si mismo, o surge de lo profundo del ser humano, que es uno mismo, quizás hayas abiertos nuevos mundos, al arte plástico, a las artes, a la literatura, al modo de expresión del ser humano. Al final, es como una enorme sinfonía, sinfonía de palabras y de colores y de ideas y de preguntas…

                        Comprendo que usted, hipotético lector de estas frases, puede que quede conmocionado o que no entienda o no comprenda, pero usted, usted ya no viaja en burro, ni va vestido como su bisabuelo o bisabuela, por tanto, creo que los “modos de expresión artísticos y literarios”, siempre que sean legales y morales y éticos y adecuados espiritualmente, deben cambiar. Eso es lo único que he intentado. Creo que he hecho avanzar en esto, este tema o cuestión, pero claro está, si mi época y tiempo, no recogen este guante, todo este intento se irá destruyendo y perdiendo, aunque dentro de unas  décadas, vengan otros, y lo vuelvan a hacer. Pero el esfuerzo realizado, durante décadas de materialización, de investigación, de búsqueda, de creación, el que he realizado se habrá perdido. Usted tiene la mano y el guante…

      http://twitter.com/jmmcaminero  © jmm caminero (08 noviembre-22 diciembre  2017 cr).

Fin artículo 1.063º: “Sobre literatura-arte, IV”.