|
ORACIÓN DE
UN ATEO SINCERO
Antonio
Serrano Santos
02 marzo 2008
Dios, sinceramente, no creo en ti. Y
digo esto suponiendo que existas. Porque es posible que sea
verdad que existes, porque yo no lo sé todo. Y si existes,
con todo respeto, sigo sin creer en ti. Porque no tengo
pruebas de tu existencia. Los males que hay en el mundo me
inclinan a creer que no existes. Porque si yo fuera tú, no
lo permitiría. ¿No eres el Todopoderoso?
Por otra parte, pienso
que tú no tienes la culpa de esos males, porque entonces no
serías Dios. Y si puedes evitar esos males y no los evitas,
tampoco serías bueno. Se supone que para ser Dios tienes que
ser esencialmente bueno. Por eso la gente suele decir:¿Por
qué Dios permite estas cosas? Pero no dice que las quiere o
hace.
Como ves estoy hecho un lío. Para colmo,
Jesucristo es, según dice el cristianismo ( bueno, al menos
los católicos; que ése es otro cantar con tantos cristianos
que no creen lo mismo), dicen que Jesucristo es tu Hijo
único, Dios como tú, que se hizo hombre, en todo igual a
nosotros, menos en el pecado, claro, porque venía a
quitarlo. Es verdad que has quitado el pecado de muchísima
gente, pero todavía queda mucho por quitar. Que ese Hijo
tuyo es la segunda de tres Personas que hay en ti con el
Espíritu Santo. Lo que le ocurrió a tu Hijo es cierto por lo
que dice la Historia, pero que sea Dios, que sea tú… Que
nació pobre en un pesebre, trabajó treinta años de
chapucero, que predicó y practicó el amor a los enemigos, a
los pobres, que comía con pecadores y amaba hasta hacer
cambiar de vida a las prostitutas anteponiéndolas a los
falsos religiosos, que fue injustamente condenado, escupido,
crucificado y, al tercer día, resucitó, demostrando que
también nosotros podemos resucitar.. Que está vivo, y en un
pedazo de pan que se come y en un poco de vino que se bebe
.Que ya no es pan ni vino sino él mismo…Lo que no comprendo
es a los que dicen que son católicos pero no practicantes.
Me hace gracia porque es lo mismo que el que dice que es
médico pero no practica la medicina, o futbolista pero no
juega al fútbol. No sé si es comodidad o creen tanto como
yo.
¿Pero
quién que esté en su sano juicio puede creer esas cosas?
Perdona, pero ¿qué clase de Dios eres? No te pareces a
ninguno de los que conozco.¿Y el infierno? Y eterno.
Comprendo que hay gente que, si vivieran siempre, siempre
serían malos, perversos, seguirían explotando lo mismo a
hombres que a niños, seguirían matando, odiando. Quizás sea
esa la explicación de ese infierno que ellos mismos se
buscan. Que tú ves que no cambiarían. Pero estamos en lo
mismo, ¿no puedes hacer que sean buenos? ¿No se convirtieron
tantos de su mala vida? Porque tú siempre perdonas al que se
arrepiente Aunque sé que hay gente que no quieren ni el
perdón .Todo esto es misterioso.. Puede que haya una
explicación a todo esto, pero hay que esperar, si hay otra
vida, que eso es otra cosa que queda en el tintero, donde
nos lo expliquen todo. Insisto en que si eres Dios no puedes
ser culpable. No puedo, por eso, demostrar tu culpabilidad;
de los hombres, sí. Que, por cierto, casi siempre te echan
la culpa a ti de los males que hacen ellos. Y seguimos en el
lío. Si después de esta vida no hay nada, hablando
claramente, todo está permitido. Sólo el temor a los
castigos de los hombres nos retiene y ni aún así. Me resisto
a creer que nada tenga sentido. La misma Madre Teresa de
Calcuta, en su juventud, llegó a preguntarse:”¿Y si Dios no
existe?”Y ya ves a donde le llevó su amor a los más pobres
de entre los pobres. Encontró la verdad en el amor.
Contra
toda lógica, veo que hay millones de gentes que se creen
todo eso. Lo mismo sabios que ignorantes, pobres que ricos y
hasta se juegan la vida amando, perdonando, ayudando, como
tu Hijo ¿Quién puede entender esto? Me gustaría que todo eso
del cielo, vida eterna feliz, justicia, misericordia…fuera
verdad. Me dicen que tú escuchas al que se dirige a ti
sinceramente. El hecho de no comprender un misterio no
quiere decir que no exista ese misterio. Hasta lo que
creíamos misterio en ciencia porque no se comprendía dejó de
serlo al comprobar su existencia, su explicación.
Yo, ateo
sincero, me dirijo a ti, sinceramente, si es verdad que
existes y me oyes Porque estoy, total y sinceramente
convencido, hasta hoy, de que no existes. Tan convencido
que, si consigues que crea en ti, aún sin comprender,
aceptando esos misterios, será la prueba de tu existencia. Y
todo eso de tu amor, del cielo, de tu hijo, de tu Iglesia, a
pesar de los males y los malos, y de ti mismo, dejará de ser
un lío y tendré paz. Porque veo que el fondo de todo ese
misterio es el amor”.La vida es un misterio, la muerte es un
misterio, decía no sé quién; sólo la misericordia de Dios
nos salva”.¿No dicen que Dios es amor? Si eso es verdad,
entonces el amor puede llevarnos a la verdad, como a la
Madre Teresa.
Me ha
conmovido y hecho mucho pensar un papel encontrado en el
bolsillo de un soldado muerto durante la segunda guerra
mundial. Decía lo que había escrito:
“Dios, yo nunca he visto
tu rostro.
Me decían que no existes
y yo, tonto de mí, creí
que era verdad.
Anoche, a través de un
cráter que cavó una granada
vi tu cielo estrellado
y comprendí que había sido
engañado.
Esta noche habrá ofensiva
y quizás llame a tu
puerta.
¿Me dejarás entrar si a ti
llego?
Me gustaría estrechar tu
mano.
¿Sabes? Pienso que no soy
malo.
¡La señal! Bueno, Dios,
debo irme.
Es raro, pero ya no temo
la muerte..
Prometo que esta noche miraré al cielo
estrellado, porque yo, ateo sincero, pienso, también, que no
soy malo. |