“La concejal de Cuenca”
Luis Bravo
27 marzo
2008
No iba a entrar en esta
guerrilla sobre el protocolo, ya
que hasta la fechas no he
escrito ni una sola palabra de
este asunto, pero ya que se nos
llama caciques, ningunaneadores,
antidemócratas, `depóticos¨
(¿qué puñetas será depótico?) y
personalmente me tratan de
camaleónico, voy a tomar cartas
en el asunto…
Sra. Ávila,
ud. sabe perfectamente que en
aspectos de protocolo cada uno
se rige por el que le da la
gana. Es decir, el Ayuntamiento
de Málaga tendrá su propio
Reglamento de Protocolo
Municipal y su orden de
precedencias en la Corporación
(por cierto su enlace a la
página web del Ayto. de Málaga
no funciona, así que nos
quedamos sin saber que dice al
respecto), el de Madrid otro
distinto, y el de Pontevedra o
Alicante el suyo propio. Cada
uno de ellos dirá lo que sus
correspondientes ediles quieran
y hayan aprobado, pero aquellos
pueblos como Alhaurín de la
Torre que no tenemos Reglamento
especifico, nos regimos en el
aspecto protocolario por el
oficial de la Junta de Andalucía
y este es claro y meridiano. En
cuestión de protocolo: Ud. es
`la última de la fila´. Se ponga
como se ponga, según la ley
andaluza es la última de la fila
porque no solo está delante de
usted todo el equipo de
gobierno, sino también la
portavoz del grupo mayoritario
de la oposición, el PSOE. Ud. es
la última, lo quiera o no lo
quiera.
Es conocido que a Ud. le
gusta “figurar”, “sacar cuello”
para lucirse en cada foto de un
acto oficial. Aún le duele a
alguna concejala sus codazos
para ponerse en primera línea
de salida en el momento del
corte de la cinta de
inauguración de la Feria,
agarrándola la tela con fuerza
como si se la fueran a quitar,
para salir en la pantalla de la
tele, pero el espectáculo que ha
dado para destacar en los
cortejos procesionales de este
año, sobrepasa todos los límites
de la vergüenza ajena por su
falta de tacto, intentando
imponer a las cofradías que la
pusieran en un sitio donde no le
corresponde. Por su afán de
figurar.
Y mantengo que a usted le
gusta solo y exclusivamente
destacarse y se lo voy a
demostrar. No hay más que ver la
foto que acompaño a este escrito
de todos los concejales juntos,
tomada el día de la procesión de
los Moraos, el Jueves Santo,
para ratificarlo. (Recomiendo a
los lectores ampliar la foto).
No hay más que verla.
Independientemente de que está
usted en ella en una esquina,
sola y aislada mientras los
demás ediles del PP y del PSOE
se mezclan en agradable
camaradería, lo cual es
sintomático, pero no me voy a
referir a ese detalle, sino al
atuendo.
Una procesión es algo muy
serio, una ceremonia que
preparan varios cientos de
personas durante todo un año
para que luzca y realce el
desfile de sus sagrados
titulares por las calles del
pueblo. Flores, luces y boato y
para eso, todas las personas que
participan, exhiben en ella sus
mejores galas. Los nazarenos sus
mejores túnicas, los portadores
van de traje y corbata o túnica
bordada y los que componen el
desfile ataviados para dar
lustre a la procesión. Las
mujeres, la mayoría con la
mantilla negra española y los
hombres de traje.
Desfilar en una procesión,
para alguien que solo lo hace
porque está invitado por su
cargo de concejal es un
auténtico sacrificio, es una
ceremonia que exige corresponder
a quién te ha invitado, e
intentar dar el mayor lustre y
tener el mayor respeto con esa
cofradía y con sus normas. Es un
sacrificio porque te exige estar
muchas horas de pie andando,
paradas interminables y que te
impide disfrutar de la Semana
Santa como a cualquier mortal,
estar con la familia y amigos,
tomar una copa, descansar
tranquilamente o verla con toda
comodidad desde un balcón,
porque para colmo, quién desfila
no ve la procesión, ni los
detalles, ni el balanceo de los
tronos, sino que durante horas
solo se solaza con el cogote de
quién le precede. Un auténtico
martirio y sacrificio que se
acepta por el cargo
representativo que se ostenta y
a cuya invitación hay
obligatoriamente que responder
como exigen las normas.
En la foto se observa que
todas las concejalas van “de
mantilla” –todas menos Ud. Sra.
Ávila- A ellas no les importa
terminar con los pies
destrozados por tantas horas de
zapatos de tacón alto, con dolor
en la cabeza de soportar la
peineta y la mantilla o terminar
ateridas de frio en una gélida
noche de marzo. Todas quieren
corresponder a la cofradía y
darle realce al cortejo
procesional. Usted no, Ud. va en
“en plan cómoda”, no hay más que
verla en la foto. Jersey vuelto
de cuello alto para no pasar
frio, aunque las mangas le
asomen por el vestido. De este
no voy a hacer observación, que
cada uno saque sus propias
conclusiones. Medias de lana
para cubrir sus piernas y lo
peor, unas manoletinas planas
sin tacón, un zapato conveniente
para que luego no le duelan los
pies. Usted piensa egoístamente
antes en usted misma, que en la
suntuosidad del acto al que ha
sido invitada. Usted solo va a
figurar y encima exige un puesto
que no le corresponde. Parece en
la foto que va a dar un cómodo
paseo por el monte con un bastón
de montañismo, en vez de a un
desfile procesional en uno de
los días grandes de Alhaurín de
la Torre.
Encima, ese afán de
notoriedad es negativo para sus
intereses. El comentario que
escuché decir a una espectadora
al paso del desfile de
concejales fue el siguiente:
“que elegantes van este año con
la mantilla todas las
concejalas, ¿y esa que va `de
trapillos´? ¿Quién es?” Sin
comentarios.
Ud. solo va a figurar y por
eso ha montado este trifostio
con el protocolo el domingo de
Ramos, el Jueves y el Viernes
Santo. Sin embargo, el domingo
de Resurrección no fue. La
procesión del Resucitado es la
oficial de este ayuntamiento. Es
la procesión a la cual deben de
ir con mayor obligatoriedad
todos los concejales, y casi
todos los del PSOE y PP
asistieron.
Usted no lo hizo y le voy a
decir el porqué. Porque mientras
con la Pollinica, los Moraos o
los Verdes, hay quince o veinte
mil personas en la calle para
ver el desfile procesional, con
el Resucitado no hay ni tres mil
y la mayoría dentro de los bares
tomando cañas y tapas. Usted
juzga las procesiones en función
del número de asistentes y si
hay pocos, no le merece la pena
asistir porque no hay réditos de
imagen.
Nunca jamás, Mariano Rajoy
que es el jefe de la oposición,
precederá a un ministro del
gobierno en ningún acto
institucional del Estado. Ni
tampoco Llamazares irá delante
de Rajoy. El gobierno socialista
manda en España porque así lo
han querido los españoles y el
PP es oposición, por eso irá
siempre en todos los actos
detrás del gobierno. En Alhaurín
de la Torre por el contrario, el
PP ha ganado las elecciones por
goleada y usted tiene que ir
detrás. Con eso no se desprecia
a sus votantes, sino simplemente
que cada representante político
va donde le corresponde de
acuerdo con la fuerza
democrática de los votos.
Ese es su gran problema Sra.
Ávila, que usted no ha tomado
aún medida exacta de cuál es su
sitio en la Corporación y cree
que protocolariamente le
corresponde más de lo que la ley
regula. Me recuerda su actitud a
“la del concejal de Cuenca”
(*). Ese famosísimo chiste de
Chiquito de la Calzada. Sólo que
además, Ud. desentona.
Luis Bravo
(*)
Para quién no conozca ese
famosísimo chiste de Chiquito de
la Calzada ahí está el enlace
“el chiste por excelencia, el
del concejal de Cuenca”.
http://es.youtube.com/watch?v=urrLSKP3dmE
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