LA MISTERIOSA CABEZA DE SAN JUAN BAUTISTA
En abril de 1.959 ésta reliquia fue examinada por el Museo del Hombre de Paris
El evangelista Marcos nos relata como Juan el Bautista fue decapitado, dice así: Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Felipe, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo por que Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo y lo defendía; cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado y le oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: “Pídeme lo que quieras, que te lo doy “. Y le juró: Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino. Ella salió a preguntarle a su madre: ¿Qué le pido? La madre le contestó: La cabeza de Juan el Bautista. Ella entró en seguida a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista .El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla .Mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; ésta se la dio a su madre. Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo enterraron; hasta aquí lo que nos dice el evangelista Marcos pero existe otra parte desconocida que nos narra lo que sucedió con la cabeza del Bautista. Como Herodes era muy supersticioso corriendo mandó enterrar la cabeza antes de que le trajese mala suerte. No se sabe nada hasta la mitad del siglo V d. J. C., un monje soñó que el santo le indicaba donde estaba enterrado, éste la desenterró y la trajo a Constantinopla. En el año 1.204, es cuando un canónigo Wallon de Sarton, encontró en Constantinopla las cabezas momificadas de San Juan Bautista y San Jorge. Era una época en la que se desató una fiebre por poseer reliquias de santos en los templos. Se creía que las cabezas de hombres santos emitían fuerzas sobrenaturales. ; la mayoría de las grandes iglesias europeas habían constatado que los restos de santos atraían a sus diócesis fieles peregrinos que en esos años era el turismo de la Edad Media. Cuando en 1.206 llega la cabeza de San Juan a Amiens todavía no existía la catedral, pero no obstante desde el siglo XIII atrajo la veneración de reinas y reyes. Una vez construida ésta se venera allí ; En una pared cercana al crucero detrás de una pequeña puerta con un ventanuco , si nos asomamos vemos un cráneo humano momificado cubierto de un casco de oro y piedras preciosas, todos en el templo creen que es la cabeza de San Juan Bautista. San Luís fue a venerarla en 1,264 y sus hijos Felipe Carlos VI y Carlos VII; incluso el papa Clemente VIII recabó un trozo de ésta reliquia para su iglesia de San Juan de Letrán, donde todavía está. En abril de 1.959 ésta reliquia fue examinada por el Museo del Hombre de Paris, que la dató como perteneciente al período mesolítico que nos hace pensar que está comprendida en más de mil años y menos de dos mil quinientos que es un cráneo de hombre, de entre 25 y 40 años y de tipo mediterráneo como los beduinos. Podemos plantearnos dudas sobre si el cráneo es o no el del Bautista, pero el misterio es como ha llegado a ser venerado hasta nuestros días... En nuestro pueblo es el patrón de verano, celebrando su romería y feria en el mes de junio.














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