Principal | Columnistas | Josette | Mis vivencias de este mes de Julio en Francia

Mis vivencias de este mes de Julio en Francia

Aumentar / Reducir Fuente: Decrease font Enlarge font

Josette Lemery nos envía desde Francia, sus vivencias durante sus vacaciones en su tierra natal.

Celebración de la Fiesta Nacional

-Martes 13 de julio 2010 en un pueblo de Baja Normandía.

La plaza del pueblo y su prado colindante están engalanados con farolitos, guirnaldas y banderitas con los colores nacionales, el azul, el blanco y el rojo. En los arbustos y setos que rodean el prado se han colocado  flores de papel con los mismos colores.

Son las 7h. de la tarde y ya están instalados bajo carpas, mesas y bancos. El escenario está montado y la orquesta ultima los preparativos del material que amenizara la noche. Al pie del escenario, para facilitar el baile, el tablao se ha colocado directamente sobre la hierba. Detrás de un largo mostrador una decena de personas se apresuran a preparar la barbacoa y una inmensa freidora empieza ya a humear ante la inmediata fritura de kilos y kilos de patatas que harán las delicias de pequeños y mayores.

Los niños, alborotados, corretean por todas partes, excitados por la proximidad de unas horas prometedoras de juegos y diversiones.

A las 8h. de la tarde empiezan a llegar los primeros asistentes, cogiendo mesas y acercándose a los mostradores para elegir bebidas. Se inician los  acordes de la orquesta para calentar el ambiente; unas mujeres se animan con el baile mientras los hombres hacen honor al vino entre charlas y risas. El buen tiempo acompaña y acude cada vez más gente dispuesta a pasarlo bien. Poco a poco cae la noche; se iluminan los farolitos y dos focos, demasiados potentes, provocan una sobrecarga en el tendido eléctrico, lo que hace parar la música, la freidora y volver de nuevo a la semioscuridad. La gente se ríe, está acostumbrada a estos percances… Vuelve la furgoneta de la Cía. de electricidad tan solo al cuarto de hora de haberse ido… Vuelven la luz y la música; la gente sigue comiendo, bebiendo y bailando. Pero … una vez más se para la música. Vuelve la oscuridad… Vuelve otra vez la furgoneta… La gente se burla y se divierte aun más. Habrá una tercera vez pero el refrán dice “a la tercera va la vencida”; por fin todo está solucionado; el resto de la noche transcurre sin más problema excepto  la desaparición de la pequeña Lulú anunciada por los micrófonos. Desaparición de no más de tres minutos pero que se hacen eternos para unos padres enloquecidos.

A las 11h.30 de la noche se da paso  al tradicional desfile de los faroles llamado “la retraite aux flambaux”. Consiste en un carro tirado por un caballo en el cual está sentado un acordeonista tocando canciones populares. Los niños siguen el carro cantando y portando faroles de colores, acompañados por los estruendos de petardos lanzados por unos espectadores exaltados. Dan así la vuelta al centro del pueblo y vuelven al punto de partida. Escenifican de esta forma la famosa noche de la “toma de la Bastilla” por el pueblo francés enardecido, liberando los miles de presos encarcelados en el fuerte más grande de Paris, encendiéndolo posteriormente. El tiempo vera su total demolición y desaparición ya que hoy en día solamente una plaza gigante conserva el emplazamiento con el nombre de “la plaza de la Bastilla”. Estos hechos fueron el detonante de la Revolución que dio un giro transcendental en la Historia del país.

Después de estos diez días pasados en mi tierra querida y feliz por encontrarme de nuevo con las antiguas costumbres y tradiciones, mi corazón da un vuelco cuando, al comenzar el desfile, el acordeonista empieza tocando el pasodoble de Manolo Escobar “Y viva España”,   con la gente cantando al unísono y en español, recordando la victoria de España en los recientes  campeonatos mundiales de futbol, alabando así el juego extraordinario de los españoles. Se me saltan las lágrimas y no puedo articular palabra alguna. Me doy cuenta entonces de lo difícil que es para mí elegir entre Francia y España. Ojala pudiera, como en mi ordenador, abrir dos carpetas para luego unirlas, pegándolas. 

Tras el desfile de los faroles, la pista de baile se colma de parejas que bailan juntitos cuando la música es lenta para luego seguir el ritmo de un pasodoble o un rock and roll desenfrenado. Si los músicos descansan un rato, la música disco toma el relevo con el júbilo de los jóvenes.

A media noche se anuncian los fuegos artificiales. La orquesta calla y todo el mundo se queda a la espera; las cabezas se levantan cuando empieza la magia de la luz en el cielo, provocando gritos de admiración. Al terminar los fuegos se reanuda el baile con más ímpetu aun. Los mostradores no descansan y disminuyen las provisiones de vino: vinos tintos, blancos, rosados, espumosos; Que más da! Todos son vinos del país! La pista de baile reboza de parejas: jóvenes, abuelos, niños, padres con hijas, madres con hijos, abuelos con nietos. Luego es la “farandola” donde todos, dándose la mano, recorren la plaza y el prado, cantando y saltando hasta el amanecer, celebrando así esta fiesta nacional, que, años tras años desde el 14 de julio de 1789, el pueblo francés defiende la Libertad de los hombres, la Igualdad entre ellos y la Fraternidad entre todos. Muchos seres humanos fueron víctimas inocentes de esta Revolución, pero fue la primera. Luego, en otras partes del mundo, hubo otras y otras y otras… Hasta hoy, donde lamentablemente existen todavía lugares en nuestro planeta donde se sufre y se padece bajo el yugo de la injusticia y el despotismo.

 

-Miércoles 14 de julio de 2010 en el mismo pueblo.

Son las 11h.30 de la mañana y, sentada delante del televisor estoy viendo transmitido en directo  el desfile militar en los Campos Elíseos de Paris. Bajo una lluvia intensa una multitud de parisinos y otros venidos de más lejos desafían el mal tiempo  con un mar de paraguas. La emoción contenida en los ojos de los adultos se une a la admiración de los más pequeños. La Historia de Francia de casi dos siglos y medio esta en los corazones.

Bajo un torrente de flash todos los regimientos franceses están desfilando. Empapados hasta los huesos, sus rostros impasibles no dejan entrever una sola pizca de desaprobación hacia la decisión de los mandatarios que eligieron no suspender el desfile a pesar del diluvio. Los paracaidistas acaban de saltar y aterrizan con dificultad al pie de la tribuna presidencial cuyos asistentes privilegiados, protegidos por una carpa, mantienen ellos sus ropas bien secas.

A pesar de mis ideas pacifistas y mi total desacuerdo del uso de cualquier tipo de armas, no dejo de emocionarme viendo este desfile con la perfección llevada al límite por unos hombres estoicos bajo la intemperie. Recuerdo mi niñez y mi juventud transcurridas en un país donde el culto a la Patria ha sido siempre primordial, desde la escuela, en la educación de todos los franceses desde aquel 14 de julio de 1789.

Sigo delante del televisor. Tras la conexión del desfile va comenzar en directo una nueva etapa del “Tour”, otro evento tradicional e internacional del mes de julio que,  durante tres semanas, acompañara las sobremesas de muchos hogares, transportándoles en unos paisajes bucólicos y fantásticos, donde los ciclistas se verán animados con cariño por un público que no siempre es aficionado al ciclismo pero que acude a la cita por costumbre, siguiendo una tradición transmitida de padres a hijos a lo largo de un siglo.

De nuevo será la gran avenida de Paris conocida como “la más bella del mundo”, los Campos Elíseos, que adquirirá otra vez el protagonismo el día del final  del “Tour”, donde sonara por milésima vez y a la sombra del Arco Del Triunfo, “La Marsellesa” , el himno nacional cantado por una multitud entregada y ferviente.

 

 

                                                                       Josette (julio 2010)

Adicionar a: Add to your del.icio.us del.icio.us | Digg this story Digg

Subscribe to comments feed Comentarios (0 Publicado):

total: | mostrando:

Envie sus comentarios comment

Por favor ingrese el codigo de la imagen:

  • email Email a un amigo
  • print Imprimir version
Etiquetas
No hay etiquetas para este articulo
Puntuar este Articulo
0