(Antonio Serrano Santos) Este artículo va dirigido a los cristianos que puede servir, modestamente, en esta entrada de la Cuaresma. Tiempo de preparación y esperanza para la Semana Santa, Pasión y Resurrección de Jesús. Si es de esperanza, no puede ser de tristeza. El sentimiento que despierta en nosotros la Pasíon del Señor  va endulzado por la esperanza de la Resurrección de Jesús y de la nuestra. Una íntima alegría espiritual incomprendida para los que no la viven.

La cuaresma es una llamada al espíritu. Ya pasó el carnaval, carnestolendas”, es decir, “quitar la carne”, en el sentido de todo lo material que estorba al espíritu, cuyo signo es la carne; no es despreciarla porque la “ carne” es también un don de Dios, cuerpo y alma es lo que hace que un hombre sea hombre. Pero el espíritu se haya como encerrado, limitado, condicionado, por la fragilidad de la “ carne”, para remontar el vuelo. Y , entonces,  “ la carne lucha contra el espíritu y el espíritu contra la carne”, dice San Pablo.  “ La carne para nada aprovecha, el espíritu es lo que da vida”, aclaró Jesús a los escandalizados porque dijo” mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida, el que come mi carne y bebe mi sangre tendrá vida eterna y Yo lo resucitaré el último día”. “ Las palabras que Yo os he dicho son espíritu y vida”. Aclaración para los que no entendieron,  o no quisieron entender, su significado. Y a Satanás, que le pidió convirtiera las piedras en pan: “ No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. No se trata de antropofagia. Sería ridículo y absurdo y más en palabras de una Persona que siempre habla con total sentido común, pero desde su misterioso ser divino- humano. Sentido espiritual y simbólico, pero real, a la vez. Se comprobaría y realizaría, más tarde, en el misterio de la Eucaristía. “ Comemos y bebemos el Cuerpo y la Sangre de Cristo, a Jesús- Dios mismo. Con el mismo poder y amor con que dijo” hágase la luz, y toda la creación, así dijo”: Esto es mi cuerpo, éste es el cáliz con mi sangre. “ Haced esto en conmemoración mía”

 Vivimos nuestra cuaresma como Jesús y con Jesús. Nuestra pasión, muerte y resurrección. “Pasión”, por la lucha y dolor de nuestra vida en el camino hacia nuestro calvario y resurrección. Por las trampas que hay en nuestro camino: La primera es el mundo con sus provocaciones. “ Todo lo que hay en el mundo, concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y soberbia de la vida, procede del maligno, no del Padre”( 1ªep. De S, Juan). La segunda: es el Diablo. “ Por envidia del diablo emtró el pecado en el mundo, y, por el pecado, la muerte”.( Jesús). “ Hermanos, sed sobrios y viilad porque el diablo, vuestro enemigo, anda a vuestro alrededor como león rugiente, buscando a quien poder devorar. Resistidle, pues, firmes en la fe”( 1ª ep. De S. Pedro).

      Tercera: Carne. Significa hombre. “ El verbo se hizo carne”.( Prólogo del evangelio de S. Juan). El hombre en su debilidad y tendencia al mal, a satisfacer sus apetitos carnales, materiales contra el espíritu, la razón y el bien, el egoismo, la egolatría. Así se convierte en el enemigo peor y más próximo.El amor al prójimo como a ti mismo, se transforma en amor “ propio”, exacerbado, desordenado. Decía Napoleón: “Es más difícil vencerse a sí mismo que a un ejércto”. Y D`ale Carnegi: “ El 50 % de nuestros juicios es de amor propio”. 

    “ Muerte”; muerte aceptada con Jesús y como Jesús. Muerte final de una vida y comienzo de otra. “ Morir sólo es morir. Morir se acaba. Morir es una hoguera fugitiva; es cruzar una puerta a la deriva y encontrar lo que tanto se buscaba”( J.L. Martín Descalzo) Desprendimiento total de la “ carne”; final de la cuaresma de nuestra vida; muerte del pecador y de su última oportunidad; muerte gozosa del santo” “… tan alta vida espero, que muero porque no muero” ( Sta. Teresa de Jesús) “ No muero, entro en la vida” ( Sta. Teresita del Niño Jesús). “Como sea la vida, así será la muerte”, reza el refrán. “ Señor, que la claridad de la resurrección de tu Hijo ilumine las dificultades de nuestra vida. Que no temamos la oscuridad de la muerte y lleguemos a la luz sin fin” ( Liturgia de la Misa). “ Oh, muerte, amargo es tu recuerdo para el que confía en sus riquezas y dulce para el infeliz que sufre sin remedio”.( Proverbios). 

      “ Resurrección”. Sin resurrección, la cuaresma y la Pasión no es nada. Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe y somos los más desgraciados de los hombres” ( S. Pablo) La cuaresma de nuestra vida fue un camino y una lucha inútiles. Una broma de un Dios malvado, si existe ese Dios, que por ser malvado no podría ser Dios. ¿  Qué prueba tenemos de la resurrección de Jesús y de la posible nuestra? Los fariseos y doctores de la ley pidieron a Jesús una señal para creer en El. “ Esta generación adúltera y perversa pide una señal. Y no se le dará más señal que la de Jonás que estuvo tres días en el seno de la ballena. Así el Hijo del Hombre estará tres día y tres noches en el seno de la tierra”. Y así fue y así se cree y se vive de siglo en siglo. Tan milagro es su resurrección como la fe en ella y en la nuestra. No tiene otra explicación ni otra prueba. El hombre desea, por encima de otros deseos, la resurrección, la vida eterna que con la cuaresma y los evangelios, y el mismo Jesús, son una llamada a su espíritu, porque “ no sólo de pan vive el hombre”.