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Está mal
hablar en nombre de los demás
Enrique
Rodríguez Castellón.
Concejal Socialista responsable
del área Medioambiental
23 abril
2008
Hay la
funesta manía de intentar marcar
la agenda política del
adversario. En el tema de la
restauración de las canteras de
Alhaurín de la Torre, es de
justicia reconocer que todo el
tinglado que se armó (la mesa de
las canteras, el protocolo, el
ingreso de importantes
cantidades de dinero en las
arcas municipales, la fundación,
etc..) se debe a la labor de la
PDSS.
Al César lo que es del César.
Incluso, desde el PSOE, en su
día animamos al Sr. Alcalde en
un pleno municipal a que
propusiera a D. Juan Piña,
durante muchos años presidente
de la PDSS, como hijo
predilecto. Nadie ha beneficiado
más al medioambiente del pueblo,
ni a sus arcas.
Existe una Comisión municipal de
Seguimiento de la Restauración y
Puesta en Valor de la Sierra,
donde el PP tiene seis
representantes, el PSOE dos, e
IU uno.
Esa comisión debe vigilar que la
restauración y reforestación se
lleven a cabo, y que se cumplan
los plazos establecidos. Nada
mejor para controlar que seguir
semestralmente las labores in
situ. Una forma más de saber si
se incumplen los acuerdos. En la
primera visita los dos
concejales del POE asistentes
plantaron un árbol. Este es un
hecho simbólico que expresa
nuestro deseo de que la
reforestación se lleve a cabo.
Pero muchas de las
consideraciones vertidas sobran.
Seamos serios y no engañemos a
nadie. Si el PSOE estuviera
gobernando en Alhaurín de la
Torre tendría que respetar los
acuerdos firmados, a nos ser que
un juez los declarara ilegales.
Ahora bien, trataría que se
cumplieran todos los puntos del
acuerdo en tiempo y forma. Lo
que se vio el día 16 de Abril es
el inicio, falta muchísimo por
hacer. También nos preocupa
mucho que haya otras canteras
que ni se restauran, ni se
reforestan. Las que están fuera
del acuerdo. Tampoco están los
medidores fijos de partículas de
polvo en suspensión.
Veremos que nos encontramos
dentro de seis meses. Iremos a
comprobar de nuevo cuantas
bermas se han repoblado, y si al
ritmo que van es posible la
restauración completa en siete
años. La plantación del árbol
es simplemente el símbolo de que
queremos ver nuestra sierra
regenerada, aunque al ritmo que
van no sabemos cuanta sierra va
a quedar. |