El Hospital Regional de Málaga aplica radiofrecuencia intraoperatoria en la cirugía conservadora de cáncer de mama  

Esta técnica complementa el actual tratamiento quirúrgico y se indica para pacientes jóvenes con tumores en estadios tempranos y con alto riesgo de recidiva

La Unidad de Mama del Hospital Regional Universitario de Málaga, ubicada en el Hospital Materno Infantil, ha puesto en marcha  la utilización de la radiofrecuencia intraoperatoria como tratamiento adyuvante a la resección del tumor en la cirugía conservadora del cáncer de mama.

El centro malagueño es el primer centro de la sanidad pública en aplicar esta novedosa técnica en Andalucía, avalada como una técnica segura y eficaz por la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. En el resto de España esta técnica sólo se está utilizando en el Hospital Vall d’ Hebrón de Barcelona.

Previa a la implantación de la misma, y con el objetivo de aportar mayor evidencia y seguridad en su aplicación, la cirujana de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de Cirugía General y Digestiva del Hospital Regional, Marta Ribeiro, ha llevado a cabo una investigación en la que también han participado profesionales de las UGC de Ginecología, Radiodiagnóstico, Oncología y Anatomía Patológica del centro sanitario

Tras la investigación, en la que han participado ochenta pacientes malagueñas – 40 de las cuales se han beneficiado de la técnica – los profesionales han constatado una disminución drástica de las segundas intervenciones. “De hecho, ninguna de las pacientes que han participado en el estudio han necesitado una segunda cirugía”, asegura Marta Ribeiro. La previsión es que una veintena de pacientes al año se puedan beneficiar de esta técnica.

Las pacientes para las que está indicado este tratamiento son mujeres jóvenes diagnosticadas de cáncer de mama en estadio temprano, que precisan de cirugía conservadora, y tienen riesgo elevado de recidiva o recaída. Además, el tumor debe tener un perfil molecular muy definido, no debe medir más de 4 centímetros de diámetro y la zona no puede haber sido tratada con anterioridad con quimioterapia o radioterapia.

Los beneficios de la radiofrecuencia intraoperatoria en cáncer de mama son, fundamentalmente, la disminución de recaídas locales, la reducción de reintervenciones y el aumento del margen de seguridad.

La técnica se realiza en el mismo acto quirúrgico. Así, una vez se ha realizado la extirpación del tumor, se aplica radiofrecuencia intraoperatoria  – bajo control ecográfico – a través de un terminal de radiofrecuencia que se coloca en el lecho tumoral, tras lo que se produce una necrosis de un centímetro de espesor del margen del tejido. Posteriormente los patólogos analizan los márgenes para conocer la efectividad del tratamiento.

De este modo, los clínicos coinciden y estudian el mejor método para garantizar, de forma intraoperatoria,  que los márgenes de la zona que rodeaba al tumor tras su extirpación estén libres de células afectadas, consiguiendo así una disminución de la tasa de reintervenciones, manteniendo el mismo resultado estético y control de las complicaciones, además de conseguir una disminución de las recidivas locales.

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres, y en España cada año se diagnostican unos 27.000 casos nuevos, lo que supone el 30 por ciento del total de tumores diagnosticados en mujeres.  Sin embargo, y pese a los avances en las técnicas mínimamente invasivas y los esfuerzos de cirujanos y oncólogos, actualmente entre un 20 y un 40 por ciento de las mujeres sometidas a cirugía conservadora tienen que pasar por una segunda intervención al encontrarse afectados los márgenes, con el consiguiente coste emocional y sanitario que esto supone.

De otro lado, el uso de radiofrecuencia en el cáncer de mama  – utilizado por vez primera en el año 1999 en pacientes en las que no está indicada la cirugía para la ablación completa del tumor – se ha demostrado como una herramienta segura y eficaz (entre un 85 y un 100 por cien de ablación del tumor) y por tanto una estrategia válida para aumentar el margen de seguridad en la cirugía conservadora del cáncer de mama y con ello disminuir las tasas de reintervenciones y recidivas sin afectar al resultado estético.