(Jmm Caminero) Planteo este artículo y otros sobre el mismo tema, como una cuestión moral, partiendo del hecho que yo no soy un experto, ni especialista, partiendo del principio, que quizás algunas ideas o sugerencias, perfeccionándolas por parte de los expertos, aquilatándolas por partes de personas más entendidas que yo, puedan ser coherentes, racionales, necesarias, correctas y adecuadas, y quién sabe, si reducen, o pueden hacerlo accidentes de tráfico.

                        – Lo primero, que hoy desearía plantearme, es por qué, de doscientos Estados que existen en el mundo. No copian unos de otros, ideas y experiencias y señales y prácticas, y así reducir los accidentes en el mundo, parece ser que fallecen un millón de personas al año en el mundo. Por lo cual, es una verdadera epidemia. Por tanto, parece que la humanidad, puede y debe hacer frente a esta lacra social y humana y familiar. Sin contar con las personas que queden heridas, en mayor o menor gravedad por vida. Y sin olvidar, los gastos económicos que estos accidentes suponen. Y sobretodo el sufrimiento-angustia-pena-tragedia, para fallecidos y para los familiares.

                        – Una, de las grandes preguntas, dura y difícil de contestar, ¿es si la sociedad, y todos los entes que lo conforman, quieren reducir ostensiblemente el número de accidentes viales, el número de fallecidos por accidente de tráfico en todas y cada una de las sociedades-Estado, y en el mundo, o solo quieren reducir el número, pero no erradicarlos?

                        ¿Si de verdad, se quieren erradicar esta epidemia mundial y, no solo reducir, entonces, se deberán tomar, primero, medidas y estudios y programas teóricos de investigación con esta finalidad, en segundo lugar, soluciones prácticas que hayan indicado esos estudios o programas de investigación?

                        – Creo que en los accidentes de tráfico, existen dos conjuntos de factores, uno es el accidente en sí, y después los sistemas jurídicos y legales para responsabilizar a unas personas u a otras, y otra, es averiguar exactamente lo que ha sucedido…

                        Los accidentes de tráfico, o al menos un tanto por ciento muy elevado, quedan con un cierto grado de incertidumbre, y no saber exactamente lo que ha sucedido.

                        Por lo cual, si se buscasen sistemas para saber exactamente lo que ha sucedido. En concreto sistemas de grabación personales o públicos, solo utilizables con este fin, se sabría exactamente lo que ha sucedido, si ese peatón ha cruzado en verde o en rojo para él, si esa bicicleta se ha metido en el carril mal, si aquella persona iba demasiado deprisa.

                        Por lo cual, si de verdad queremos reducir los accidentes de tráfico, y responsabilizar a cada persona lo que le corresponde, la única manera, es situar sistemas de grabación, públicos o de la administración, y solo utilizables con ese fin, y sistemas privados o individuales, incorporados en los vehículos y solo utilizables con esa finalidad, para casos de accidentes… Al menos, en estos últimos para los conductores voluntarios que quieran. Pero, evidentemente es que después se utilicen con otros fines, o incluso en sistemas no democráticos, entonces las consecuencias serían nefastas y perniciosas…

                        – Es obvio y evidente, si en el accidente de los elefantes, en una autovía, según parece ser, murió una elefanta, y suponemos que los elefantes tienen huesos muy extensos en la cabeza. ¿Qué habría sido de un ser humano?

                        Lo cual nos lleva a pensar, que debemos buscar, si deseamos el objetivo cero en fallecimientos, y después accidentes cero, como ideal y utopía, debemos admitir que tenemos que investigar y crear y diseñar medidas a y en todos los sentidos con ese objetivo.

                        Creo que para ello, hay que preguntar a la población civil, a todos las personas que conducen y a las que no conducen ideas y sugerencias. Tener un buzón abierto permanente, en diversas instituciones, para recibir ideas para perfeccionar la conducción, para arreglar señales o para todo que cualquier persona se le ocurra en este tema.

                        Parece que en Europa el año pasado hubo veinticinco mil fallecimientos en las carreteras. Creo que es suficiente número de personas, de familias destrozadas, de padres que se quedan sin hijos, de hijos sin padres, para que preguntemos a la población, qué ideas y qué sugerencias tendrían para evitar accidentes. Posiblemente, la mayoría no tengan valor, o ya están impuestas, pero quizás una de cada diez o de cada cincuenta o de cada cien podrían ser aplicables, matizándolas o perfeccionándolas.

                        – Lo de la elefanta fallecida, muestra y demuestra, la necesidad, al menos empezar a investigar, que los viandantes puedan llevar un casco en los vehículos, no solo en las motos y bicicletas, sino en toda clase de vehículos. Ciertamente, que se vea con claridad el rostro por medidas de seguridad.

                        Es necesario, el estudio y la investigación antes de imponer esta medida. Pero especialmente, un casco para niños y bebes, que debería, como todo, ser investigado antes, hacer experimentos, y todas las normas que quieran. Evidentemente, quizás un casco para niños o bebés, tendría que tener otras características, que los investigadores deberían descubrir y diseñar…

            http://twitter.com/jmmcaminero   © jmm caminero (16 enero-18 mayo 2018  Cr).

Fin articulo 1.238º: “Cuestiones sobre accidentes de tráfico, I”.

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