(Jmm Caminero) La gran pregunta, que posiblemente venga de la noche de los tiempos, desde la prehistoria, es si existen actos buenos o malos moralmente. Desde que el ser humano tiene un grado suficiente de libertad, de voluntad, de autonomía personal, de conocimiento de la realidad, de consecuencia de sus actos, etc., todo ser humano se pregunta o se debe preguntar si un acto equis, además de su eficiencia en la rama de la realidad, es además moral o no lo es.

Si existen estos actos, cómo podemos intentar inducir y deducir la maldad o bondad, y la responsabilidad-culpabilidad de cada ser humano al realizar dichos actos.

Es obvio y evidente que este tema supera, el formato de un modesto artículo periodístico, y supera la inteligencia y conocimientos-cultura de este plumífero, pero pienso también que es un deber-derecho de abordar temas más poliédricos y más simples, y que el hipotético lector, analice-contraste-contemple-piense-medite-reflexione, para él o ella encuentre su parecer, a lo largo de los años:

– Tradicionalmente se ha analizado que la bondad o maldad o indiferencia de un acto moral humano, depende del tema o cuestión en concreto, de la intención-motivación-finalidad del agente o de la persona que lo realiza; en tercer lugar, de las circunstancias-situación-condicionamientos-etc.

Un acto es un acto, un acto humano es un acto moral o inmoral o amoral o antimoral. Es decir, el acto en sí, ya tiene de por sí, un valor en sí. O dicho de otro modo, además de la eficiencia del acto en sí, según la materia a que se refiera, sea un acto médico o sea construir un pan. Todo acto además tiene un componente moral, no parece lo mismo, en multitud de aspectos:  “hablar mal de otra persona, que regalarte un pastel”.

La intención o intencionalidad o fin o finalidad de cada acto, se puede realizar un acto bueno con una voluntad perversa o malvada, o se puede realizar un acto malo, sin intención de maldad.

Las circunstancias, no limita el bien o el mal de acto en sí, pero si matiza la responsabilidad de cada sujeto en el acto. Es decir, un acto equis puede ser en sí bueno o malo, pero las circunstancias de ese acto, matiza la responsabilidad-culpabilidad-mérito-demérito de quién lo hace, es decir, un individuo se puede ver obligado, por razones inevitables a realizar un acto, por no tener libertad suficiente, por haber sido engañado por otras personas, por hacerlo en un estado de conciencia alterada, etc.

– ¿El fin justifica o no justifica los medios o los medios justifican el fin? ¿El fin o la finalidad, que hemos indicado, una de las grandes entidades constitutivas del acto moral o ético, no justifica que por un fin determinado se utiliza un medio o instrumento erróneo moralmente?

¿Diríamos que un acto en sí, está constituido por una diversidad de modos o instrumentos, uno es el acto en si mismo y como sí mismo, otros son los medios o instrumentos con los que se hace ese acto, tercero, es la intención o finalidad que el sujeto realiza ese acto; cuarto, es diríamos las circunstancias-situación de ese acto?

Si un acto en sí en malo, el acto es malo, otra cuestión es o sería la responsabilidad-culpabilidad del sujeto que lo realiza. Ejemplo, una persona conduciendo en estado de ebriedad tiene un accidente y fallece una persona. Esto en sí es malo y negativo. Nadie puede volver a dar la vida al fallecido. Pero la responsabilidad de quién haya realizado ese accidente, no es lo mismo, que haya caído en estado de ebriedad voluntariamente, o que le hayan puesto una sustancia, sin él o ella saberlo en la comida y haya caído en ese estado.

¿Qué cien amapolas sean cortadas en el camino para conseguir el fin de una sociedad más justa y más solidaria y mejor justifica esa finalidad, que sean cortadas cien o una amapola en el camino o no lo justifican?

¿Se podría plantear de otra manera, el que justifica el fin sobre los medios y modos, no piensa lo mismo, cuándo las amapolas para ese fin, son otros seres humanos, que cuándo se le dice, si la amapola que se rompe en el camino, es ella misma o las personas que ellos más aman?

Ciertamente, aquí se abre otro capítulo que es el tema de la justa defensa, sea individual o colectiva. O dicho de otro modo, la defensa inevitable y necesaria, sin otra salida, como necesidad imperiosa, porque todo sujeto humano tiene derecho a su propia defensa, tanto individual o colectivamente, según los temas o cuestiones, circunstancias, etc. Pero aquí se abre otro capítulo.

– Todo el mundo acepta que existe el bien moral y el mal moral. Lo que sucede, es que percibe de diferente modo, cuales son los actos o actuaciones que son buenas moralmente, y cuales son las que son malas moralmente. O cuándo, son buenas o malas, si él o ella es el ejecutante o ejecutor o si es otra persona. Muchas personas, desean que los demás lleven fardos y pesos, que ellos no serían capaces de soportar, pero si se los echan a los demás.

Dicho de otro modo, para un individuo tal tipo de actos morales, pueden ser buenos, pero para otro, pueden ser menos buenos o incluso malos.

Pero para todo el mundo, existe el bien o el mal moral. Otra cuestión, es a qué se le denomina bien moral y mal moral, en cuanto a los actos y demás variables que entran en dicho acto.

O dicho de otra manera, un acto equis, puede ser para un individuo o colectivo, tolerable o conveniente o incluso bueno; pero ese mismo acto o tipo de actuación, es para otro individuo o colectivo malo moralmente, pernicioso, negativo, etc.

– Para terminar debemos indicar, que en la humanidad, no hay ningún individuo, que no crea que determinados actos morales son buenos o son malos o son indiferentes. Pero lo que cambia es el objeto o el modo del objeto o la cantidad del objeto de ese acto. Y además las demás variables, intención-finalidad, circunstancias-consecuencias.

¿Ahora le queda a usted, analizar que actos en sí, son malos moralmente y cuales son buenos moralmente…? ¿Qué actos en sí, son buenos en sí o son malos en sí, aunque usted o yo, no seamos capaces de hacer ese acto de forma correcta o lo hagamos de forma incorrecta moralmente? ¿Porque no justifiquemos como bien, lo que hacemos nosotros, sino es bien lo que hacemos o no hacemos nosotros? ¿Porque un individuo puede conocer que un acto equis es bueno, pero él o ella, no ser capaz de hacer ese acto bueno, por tanto, debe buscar los modos-medios-instrumentos, para intentar realizar ese acto bueno…? ¡Pero esto ya será otro artículo algún día…, suponemos…!

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (06 febr-24 marzo  2019 cr).

Fin artículo 1.590º: “¿Existen actos buenos o malos o indiferentes  moralmente”.

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