El Consejo de Gobierno de la Junta aprueba su inscripción en la Red de Espacios Naturales Protegidos de la comunidad (Renpa) para garantizar la conservación de sus “excepcionales valores ambientales”, culminando así la petición realizada por el Ayuntamiento en 2015

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado este martes, 23 de abril, la inscripción del Monte Jabalcuza, emblema de la Sierra de Alhaurín de la Torre, en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (Renpa) con la categoría de Monumento Natural, culminando así la tramitación de una declaración que fue solicitada oficialmente por el Ayuntamiento en 2015.

La decisión del Consejo, que abarca a otras nueve zonas de la comunidad autónoma que se sumarán a los 49 monumentos naturales ya existentes en esta red, supone garantizar la protección y conservación de los “excepcionales valores ambientales” de estos parajes andaluces, incluido Jabalcuza, del que se resalta la presencia de “mármoles dolomíticos blancos y azules y un suelo especial conocido como terra-rossa, debido a su alto contenido de arcilla”.

Concretamente, la Junta recuerda que este monte es “un punto estratégico, desde el que se visualiza el cordón montañoso litoral y el valle del Guadalhorce y donde destaca un relieve alomado que llega hasta la línea de costa”. Se reconoce la riqueza tanto geológica como biótica de Jabalcuza, paraje de notable valor paisajístico y de gran biodiversidad, con un profundo arraigo entre la población alhaurina y que atesora diversas especies endémicas

Los otros monumentos naturales reconocido por la Junta de Andalucía son: el Peñón de Bernal (Almería), Canales de Padules (Almería), Huellas Fósiles de Medusas de Constantina (Sevilla), Encinas de Peana (Almería), Marchal del Abogado (Almería), Cueva del Hundidero (Málaga), Tajo de Ronda (Málaga), Cueva del Agua de Tíscar (Jaén) y Nacimiento de Riofrío (Granada). Además, el Gobierno andaluz ha ampliado los límites de Encina de la Dehesa de San Francisco, ubicada en Santa Olalla del Cala (Huelva) y cuya denominación será a partir de ahora Encina y Alcornoque de la Dehesa de San Francisco.

Con estas inscripciones, la superficie total supera ahora las 1.556 hectáreas frente a las 1.368 hectáreas protegidas anteriormente. Los monumentos naturales, tal y como recoge la normativa en vigor, son espacios constituidos básicamente por elementos de notoria singularidad, rareza o belleza que merecen ser objeto de protección especial, así como por las formaciones geológicas, los yacimientos paleontológicos y demás elementos que reúnan un interés especial por la peculiaridad o importancia de sus valores científicos, culturales o paisajísticos.

En el caso del Monte Jabalcuza, se ha tenido en cuenta la abundante documentación remitida por el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, cuyo alcalde, Joaquín Villanova, siempre había insistido en que la zona reunía todas las condiciones para convertirse en Monumento Natural de carácter mixto, ya que su “singularidad, valor social, reconocimiento o interés predominante procede de compartir dos o más características geológicas, bióticas, geográficas y ecoculturales’”, como así se ha reconocido finalmente.

SOBRE LA GEOLOGÍA, FLORA Y FAUNA DEL MONTE JABALCUZA

Se trata de un monte que constituye además un emplazamiento excepcional a nivel paisajístico, por sus diversos acantilados y planicies en forma de terraza y su posición de dominio, con la aglomeración urbana a sus pies. En la memoria justificativa se describe extensamente la relevancia y singularidad del Jabalcuza, que se ubica entre una cota mínima de 400 metros y máxima de 679 (pico). Su fuerte desnivel le confiere un enclave privilegiado, a modo de atalaya, desde la que se divisa toda la Bahía de Málaga, la propia ciudad de Málaga, el Valle del Guadalhorce, la Sierra de las Nieves y hasta Sierra Nevada.

Respecto a su geología, se distinguen distintos tipos de mármoles: dolomíticos blancos y azules, así como un suelo muy especial conocido como ‘terra-rossa’, por su alto contenido de arcilla. Aragonita, blenda, cuarzo, calcita, limonita, espinela roja, galena y limonita son otros minerales presentes. Por otro lado, destaca la enorme variedad de especies de fauna protegidas que tienen su hábitat en la zona, entre ellas anfibios como el sapillo pintojo meridional; reptiles como el camaleón, el lagarto ocelado, la culebra bastarda o la víbora hocicuda; 27 familias de aves, incluidas el búho real, el águila perdicera, el águila calzada y otras rapaces; y 24 especies de mamíferos como la gineta y la cabra montesa, así como cuatro especies de murciélagos vulnerables y el erizo moruno, un animal muy poco presente en el sur de España.

En cuanto a la flora, cuenta con especies endémicas a lo largo de la Sierra de Mijas entre las que figuran la ‘consentinia vellea’, la ‘arenaria retusa’, la ‘linaria clementei’, la ‘linaria huteri’o la ‘erysium rondae’. Hay que reseñar también que el Monte Jabalcuza está atravesado por un sendero de gran recorrido, la GR 249, de reconocido prestigio y tutelado por la Diputación de Málaga, por lo que la declaración de esta figura de protección contribuirá a fomentar la práctica del senderismo en todo este entorno.

Actualmente, ya es muy utilizado tanto por vecinos por su valor educativo ambiental como por visitantes que buscan lugares singulares para poder realizar actividades al aire libre. Su protección será compatible con los paseos por rutas e itinerarios habilitados, la espeleología o las salidas para la observación del cielo nocturno. En cuanto a actividades incompatibles, se prohíbe la utilización del fuego, vehículos a motor, la recolección de plantas aromáticas, la práctica cinegética o cualquier otra actividad que genere un deterioro de los valores naturales del entorno.

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