(Francisco Javier Zambrana Durán) El Maratón Alpino de Jarapalos es uno de los más entrañables del territorio español, es, como nuestro entrevistado bien define ‘La fiesta de fin de curso de cada año’. Por ello, es oportuno conocer todo lo que engloba a esta carrera y todo lo que puede enseñarnos una competición como esta, la cual no solo se centra en completar el recorrido, sino en muchos puntos que para un experto en el tema son insalvables. Desde aspectos técnicos hasta puntos muy básicos, pasando por manías y supersticiones, Antonio Cayetano nos muestra lo que ocurre detrás de la pared de un Ultrarunner. Un diálogo digno de ser atendido.

¿Ante quién nos encontramos realmente?

‘Simplemente, me gusta correr por montaña. Tengo 42 años, llevo corriendo desde los 39. Antes de ello, solía hacer ciclismo, natación, etc. Todo lo que sé sobre atletismo no me lo ha enseñado un club, sino que lo he aprendido con la experiencia’.

¿Qué significa para ti esta carrera? ¿Qué representa en tu vida?

‘Tiene de especial que coincide con mi cumpleaños (14 de noviembre), y es un punto grande. Se realiza en la Sierra de Mijas, y al ser Jarapalos de Alhaurín, es algo especial. Suelo entrenar con los amigos del club por esta sierra, y correr una carrera como esta, tan espectacularmente organizada, es un placer. El ambiente es impresionante, te encuentras con amigos que no has visto en todo el año, y los puedes ver allí. Comentas los hechos con unos y otros, porque da la casualidad de que todos acaban su año en Jarapalos. Es como una fiesta de fin de curso en la que todos se cuentan sus ‘batallitas’ y donde se plantean los retos de cara al próximo año’.

¿Cómo se prepara esta carrera? ¿Cuál es el cupo máximo de kilómetros que se entrena?

‘Es una maratón, y es exigente. Hay que tener en cuenta que son 42 kilómetros con casi 3.000 positivo y casi 6.000 acumulados. Como mínimo, se necesita una mínima preparación física. Diariamente yo entreno 1 hora, de lunes a viernes, descansando los viernes. Los fines de semana entreno 5 horas (2 los sábados y 3 los domingos). Como mínimo, todo esto se debe arrastrar durante medio año, para no llegar a Jarapalos y arrastrarte por la Sierra de Mijas. Sobre los kilómetros, hay que decir que son importantes, porque hay que tener capacidad para soportarlos. Yo puedo llegar a entrenar 40 kilómetros semanales, y en el fin de semana otros 50.

El problema es que esos 90 kilómetros no los hago siempre corriendo, sino que los hago en bicicleta. Una media de unos 30 kilómetros en bicicleta y 60 kilómetros corriendo sería un buen entrenamiento para ir a Jarapalos’.

¿Se disfruta esta carrera a nivel competitivo?

‘Evidentemente, sí. Es una carrera con mucha dificultad. Correr por montaña no tiene nada que ver con el asfalto. Nos encontramos con desniveles, terreno técnico, puede estar mojado el suelo. Hay que tener todo eso en cuenta. También el si hemos hecho ya el recorrido o no. Es una carrera que si no se plantea adecuadamente, los últimos 10 kilómetros pueden ser muy malos. Hay que saber dónde apretar más y dónde apretar menos. Además, hay que echar un ojo a otros corredores, pues la carrera va cambiando y puede que tengas que cambiar tu estrategia según lo que vayas viendo. Yo veo todo ello como un juego. A mí me encanta competir, pues tienes que ir decidiendo qué es lo que hacer, y eso es muy bonito’.

¿Qué ritmo medio crees que es el adecuado para terminar la carrera?

‘Las carreras de montaña no tienen nada que ver con el asfalto. En asfalto se sabe el ritmo para una Media en 1:20 horas o una Maratón en 3 horas, pero no hay desnivel, no hay terreno técnico, barro, piedra mojada, etc. En asfalto puede llover o haber cuestas, pero no es lo mismo que en la montaña. Yo aconsejo a las personas que no compiten que se planteen la carrera de manera que vayan a un ritmo cómodo. No que vayan andando, sino que que vayan midiendo más las pulsaciones que el ritmo. Yo, en concreto, corro por sensaciones, no corro con pulsómetro.

Hay que intentar que no se suba el ritmo cardíaco a 160, y si podemos ir trotando con ese ritmo, o andar rápido, es lo adecuado. No hay que ir ahogados para no acabar con problemas. En llano lo adecuado es que no pase de las 150, y en bajadas, si superamos las 120 nos estamos pasando. Tenemos que llevar un ritmo adecuado pero sin ir con el ‘gancho’, como se suele decir, porque si vamos con este, al final terminamos pagándolo’.

¿En qué piensas mientras disputas la carrera? ¿Familia, amigos, horas de entrenamiento?

En Jarapalos conozco a mucha gente, y me gusta hablar con la gente con la que voy. Sin embargo, hay veces que voy solo y no hay demasiadas ganas de hablar. Entonces, pienso en mi familia, en mis hijos, que sé que me esperan en la meta. Sobre todo en esos momentos en los que lo estás pasando peor. Si estoy entre los puestos de cabeza, me motivo mucho al pensar que puedo llegar y conseguir un podio. Esto también me da mucha motivación.

¿Cuál es tu récord de Km totales? ¿Te supone entonces un reto esta carrera o al saber que vas a acabar, vas relajado?

‘La carrera más larga que he hecho es de 100 millas, en País Vasco. Su nombre es Ehunmilak, o ‘Las 100 millas vascas’. Son 160 kilómetros, con 11.000 metros de desnivel positivo, 22.000 metros de desnivel acumulado. La terminé en 30 horas, más o menos. Terminar Jarapalos no es un problema, salvo que tengamos una torcedura o alguna lesión, o quieras terminarla con algún tipo de problema físico, algo que no es recomendable. La dificultad en sí llega si te planteas un objetivo. Ahí si tienes una presión añadida. El hecho de terminarla no me preocupa normalmente en estas carreras. Sí me preocupa si voy pensando en ganar alguna categoría o el absoluto, que no es mi caso.

¿Es preferible comer durante el recorrido o el ayuno es más recomendable?

‘Este es un tema súper importante tanto en esta carrera como en las demás. Personalmente, no recomiendo para nada hacer el Maratón de Jarapalos en ayuna. Siempre es recomendable desayunar dos horas antes de una competición. En caso de Jarapalos, recomiendo desayunar algo poco agresivo para el estómago. Yo, por ejemplo, no puedo tomar queso, ni cítricos, ni tomate… El estómago puede resentirse en estos casos. Puedes tomar yogurt, pero siempre es recomendable desayunar bien dos horas antes de la carrera, y luego ir parando en los avituallamientos e ir hidratándose adecuadamente y comiendo cosas que sepas que no te sienten mal. Los plátanos y los frutos secos como orejones, dátiles, etc., me sientan bien a mí. Luego hay otros alimentos que sé que no me sientan bien, como el chocolate, la naranja… Son cosas que me prohíbo en un avituallamiento.

¿Cuál sería un buen desayuno para una carrera como esta?

‘Lo que yo suelo desayunar antes de una carrera de este tipo es leche de continuación de bebé, pues no me sienta nada mal. Una parte de esta leche, la uno con el café. Me gusta mucho porque me activa bastante. Aparte, dos rebanadas de pan ecológico, o de espelta, con aceite de oliva y jamón de york. Suelo evitar tomate y otros condimentos, pues no suelen sentarme demasiado bien. Aparte, otra tostada más pequeña con aceite y miel, porque siempre me gusta comer algo dulce. Otras veces me gusta tomar carne de membrillo o pan de membrillo, pero siempre evitando galletas, bollería industrial, etc. Estos tienen un índice glucémico muy bajo y se nos pueden bajar rápidamente.

¿Cuál es tu equipo habitual para las carreras?

Depende muchísimo de la carrera. Si vamos a realizar la carrera de Jarapalos, tenemos que tener en cuenta que hay avituallamientos cada cinco kilómetros o diez. Si el tiempo es bueno, lo que llevo en esta carrera son un par de geles o un poco más. Estamos en noviembre, y no hace mucho calor, por lo que no se suda demasiado. Si bebemos un par de vasos de agua por avituallamiento, no habrá problemas. Si hemos desayunado bien y en el avituallamiento se come un poco: plátano, frutos secos, etc., será lo adecuado.

Si vemos que hay una bajada, podemos tomarnos uno de los geles. Sin embargo, si uno suda más, o si quiere estar seguro de que no le falte agua, porque algunos se pueden agobiar por no tener agua encima, pues puedes llevarte medio litro en una faja. A mí, personalmente, no me gustan, pues cuando corres se mueven demasiado, y si se aprieta, puede obstruir el cuerpo. Me gustan más los chalecos o mochilas, pues puedes llevar bidones de medio litro delante y la nutrición que cada uno crea oportuno (3,4 geles, y barritas energéticas).

Antonio Cayetano está en Facebook (https://www.facebook.com/kyetin), donde nos cuenta todas sus inquietudes y su día a día en cada una de las carreras que disputa.

Entrevista realizada por Francisco Javier Zambrana Durán, estudiante de Periodismo de la Universidad de Málaga.

Audios de la entrevista:

https://drive.google.com/drive/folders/1ohNz3_kDCyS9ZUE2_0CN9jfPiqcwdm3P?usp=sharing

Print Friendly, PDF & Email