(PDSS) Durante el mes de agosto (¿casualidad?) ha estado en exposición pública el anteproyecto de construcción de la nueva EDAR Málaga Norte que se prevé que se construya en el límite entre Alhaurín de la Torre y Campanillas ocupando 180.000 metros cuadrados de fértil vega de producción de cítricos. A este respecto la Plataforma en Defensa de la Salud y la Sierra (PDSS) quiere hacer constar lo siguiente:

La cada vez más evidente necesidad de proteger las pocas zonas de interés ambiental y o agrícola que nos van quedando es innegable y tiene que ver con la sostenibilidad de nuestro sistema socioeconómico frente al desarrollismo imperante, la protección de la biodiversidad, la lucha contra el cambio climático y la necesidad de avanzar en autonomía como la reciente crisis sanitaria nos ha evidenciado y, en particular, en soberanía alimentaria.

Sin embargo, y aunque existen alternativas de depuración más respetuosas con el entorno, la necesidad de depurar las aguas de los municipios del Guadalhorce que aún no lo hacen es indiscutible y urgente.

La PDSS entiende que la ubicación óptima sería ampliar la actual depuradora del Guadalhorce en los terrenos aledaños pues no supondría impacto ambiental adicional ni requeriría acabar con 10.000 naranjos y limoneros que actualmente están en producción en la zona prevista por la administración con el perjuicio social que esto supondría para los propietarios de los terrenos y el irreversible perjuicio ambiental mencionado más arriba.
Por otra parte, la elección de una zona en la que el Guadalhorce se desborda frecuentemente obligan a que el proyecto se encarezca innecesariamente al requerir costosas medidas correctoras de estas inundaciones que, en un entorno histórico en el que se prevén avenidas cada vez más intensas y frecuentes con motivo del cambio climático, no es improbable que en un futuro de medio plazo ni siquiera estas medidas puedan retener las inundaciones de la futura EDAR.

La elevación de 18 hectáreas de terreno en una vega inundable supondrá, además, la alteración de las dinámicas hidrológicas de la zona con consecuencias imprevisibles así como el consumo de ingentes cantidades de árido que, según especifica el anteproyecto, se obtendrán de ARIPISA, una de las canteras con licencia en vigor pero que hace más de 5 años había explotado ya más del 99% de su superficie por lo que de ella no se espera otra cosa que una adecuada restauración (la PDSS espera desde hace años respuesta de la Junta de Andalucía al respecto).

Es por todas estas razones, y porque la PDSS ha velado desde su creación por la defensa de los valores ambientales de la Sierra y su zona de influencia, por lo que nos oponemos a la construcción de la EDAR en la ubicación prevista y exigimos a la administración competente que no descarte la alternativa más sensata (ampliación de la actual EDAR del Guadalhorce) por razones desconocidas que se nos antojan oscuras y alejadas de lo estrictamente técnico.

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