(Antonio Serrano Santos) ¿Por qué se le ha dado el nombre de “  Pregón Apostólico? Donde se dicen cosas horribles, infamantes de la Virgen del Pilar y del Apóstol Santiago, rebasando todos los límites de la libertad de expresión, por más que el alcalde lo defienda como humor carnavalesco. Porque su intención no es el humor, sino la ofensa directa, estudiada.

Que nos critiquen duramente, y con razón, muchas veces, por nuestros pecados, pase. Aunque, habiendo entre cristianos y católicos, pecadores, los hay también buenos y santos. No hay que escandalizarse tanto porque los hay y , aveces, más, en otros  grupos sociales y religiosos.

¿ Pero a qué viene esta provocación sin que nadie los haya provocado?

Sin embargo, tenemos que darle las gracias al “ espontáneo” Carlos Santiago que, por cierto, hace un triste honor a su apellido. Porque ha sido una vacuna para la fe, tal vez adormecida, de los cristianos, católicos, en especial. Ha tenido un efecto rebote. Lo que se dice “ les ha salido el tiro por la culata”.

Cada vez que nos llega un insulto, una ofensa, una injuria, una blasfemia, un odio, más o menos soterrado, una agresividad verbal o física, aumenta nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor,  en general, y, precisamente, a las personas sagradas ofendidas. Creemos más, esperamos más y amamos y perdonamos más.

Pero saben que respondemos como Jesucristo nos manda. Algo que ellos no entienden ni entenderán jamás: “ Amad a vuestros enemigos, rezad por ellos, bendecidlos y no los maldigáis. Dichosos vosotros si por mi causa os insultan, hablan mal de vosotros, os persiguen y os matan. Alegraos porque grande es vuestra recompensa en el cielo. Si a mi me persiguieron, también os perseguirán a vosotros; si guardaron mi palabra, también guardarán la vuestra. Y esto lo harán porque ni a mi ni a mi Padre conocen.”

Y, por eso, se atreven y son cobardes. Porque con el Islam, por ejemplo, no se atreven, más bien, cobardemente, lo adulan y protegen. Cobardes, llegando a lo más hondo de la indignidad social y humana. Porque en la tradición de los carnavales se ha criticado, y de duras maneras, al gobierno, a los políticos y a todo ser humano, pero nunca, que se sepa, a las imágenes sagradas, es decir, a las personas reales e históricas que las representan, objeto de amor, culto e imitación de la mayoría del pueblo, incluso de los grupos de carnaval. Por eso, no es éste un pregón de carnaval. Ha traicionado y roto esa tradición del carnaval. Ha convertido el arte, la gracia y la simpatía del carnaval en una bazofia ajena a él, en una clara persecución religiosa. Y todo por un afán de protagonismo, un minuto de triste y falsa gloria.Un lenguaje falto de educación cívica y democrática, libertinaje, que no libertad de expresión, además de ofensa gratuita a la religión.

Y, para que se vea que este artículo no es la respuesta de betatería, de un fundamentalismo religioso, de una “ caza de brujas” ni querer “ crucificar” a Carlos Santiago, ni a nadie, como alega en su defensa el alcalde, me van a permitir, con grandísima vergüenza ajena, y con perdón por ofender, involuntariamente, la mínima educación con que se deben tratar el lenguaje y a las personas que lo lean, las palabras exactas, ofensivas, del “ pregón”: habla de “ los huevos” del Apóstol Santiago y que la “ puta” Virgen( del Pilar) le hace “ felaciones”, y no sé qué otras cosas dice en su pregón porque con ésas ya hay bastante para exigir el derecho a ser respetadas las creencias y sentimientos religiosos y el deber de respetarlos, todo esto amparado por la constitución, y  objeto de delito.

Si en tiempos de las terribles y generalizadas persecuciones de cristianos en los primeros siglos llegó a decir el historiador Tertuliano que “ la sangre de los mártires era semilla de cristianos”, por cómo aumentaron, en estos tiempos, la “ sangre” de los “ mártires” modernos, por la persecución verbal, injuriosa y hasta física, en España y fuera de ella, está siendo, también, semilla y fortaleza de cristianos.

Nos indigna y duele¿ cómo no?, pero no odiamos ni buscamos venganza. Sí respeto.

Gracias a Carlos Santiago y al alcalde. Han conseguido unirnos y fortalecernos más. ¿ Por qué Dios, dirán algunos de estos mártires modernos, permite tanto odio, tanta persecución? Porque Dios permite estas cosas, como tantas otras, como un Padre que no quiere que se pierda ningún hijo suyo, por muy malo que sea y, con paciencia, distinta a la nuestra, espera que se arrepienta.

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