(Jmm Caminero) Creo que la persona que realiza una actividad, sea la que sea, debe reflexionar sobre esa actividad, no solo realizarla, sea una actividad manual o intelectual o de un oficio o de una profesión. En este caso corresponde analizar un poco los artículos. Ya que escribo y publico algunos artículos de opinión o periodísticos, para mí, son artículos con un sesgo claramente literario y filosófico y que analizan cuestiones de la realidad y de la no realidad, es decir, de lo presente y de lo no presente…

¿Qué valor conceptual y formal tienen los artículos que escribo y que publico y, los que escribo y no publico en periódicos sino solo en forma de libritos modestos…?

No me engaño soy heredero de una tradición, ya muy larga, varios siglos de articulistas de opinión, empezando por las hojas sueltas. Soy un eslabón más, aunque sea muy pequeñito, y soy también un heredero más de los grandes articulistas del siglo veinte, es decir Ruano, Ansón, Ortega, Unamuno, Umbral y de docenas de otras figuras, algunos puramente periodistas, otros casi puramente escritores literarios, otros casi en su esencia filósofos.

Soy uno más, un pequeño eslabón más. Por supuesto también de la prensa y literatura internacional…

¿Puedo aportar yo algo con los artículos o puedo aportar algo de conocimiento, contenido o en cuanto a la forma…?

Evidentemente hasta el momento en cuanto a la forma, me estoy adaptando al sentir y a la expresión común de la generalidad. No quiero por el momento innovar mucho, porque no sé si me los publicarían…

Pero no cabe duda de que los artículos que escribo tengan un sesgo muy pronunciado de dimensión estética, literaria y filosófica… Buscar la esencia. De una cuestión, no demasiado trascendente, percibir y ver los valores esenciales o algunos de ellos. En la rutina está también la metafísica y la esencia, igual que entre los pucheros también está Dios, según la expresión de Teresa de Ahumada o de Jesús o santa Teresa de Jesús…

Todo el mundo sueña. Y yo también. Todo el mundo soñamos despiertos. Yo también. Ante este tema el sueño es fácil, ¿tendré alguna vez la posibilidad de publicar en los grandes medios de comunicación de la Piel de Toro? ¿O ya es demasiado tarde, he sido aceptado en este campo demasiado tarde y además porque existen multitud de medios en Internet, si no, quizás tampoco…? ¿Puedo aportar algo con los artículos, algo en filosofía, para que el público en general, aprenda algo más, y además abrir caminos a la literatura-filosofía-pensamiento-ensayo…?

¿Tendré capacidad de escribir-redactar-pensar-filosofar unos cientos de artículos periodísticos que sean microensayos y que aporten algo al ser humano, a la filosofía-literatura, a la comprensión y entendimiento entre los hombres, que ayude a tener sugerencias sobre temas concretos, etc.?

Quiero construir, no destruir. Quiero y deseo construir con palabras, no destruir con palabras. Quiero construir con palabras e ideas y preguntas y sugerencias y datos, y no quiero destruir con palabras o ideas o datos.

Creo que el que construye una simple choza con maderos, incluso destartalada tiene más méritos que aquel que destruye un palacio o un monasterio o un castillo o un edificio de viviendas…

Destruir es fácil, es solamente darle a cien personas cien picos o darle a tres personas cien kilos de dinamita. En cambio construir, es muy trabajoso, se tarde décadas, hay que tener mucha formación o diferente aprendizaje, unos son ingenieros y otros son maestros albañiles y multitud de otros oficios.

En un artículo periodístico, aunque parezca una cosa simple, es el producto de años y décadas de lectura, de pensamiento, de reflexión, de observación, de estudio, de formación y búsqueda de la verdad-bondad-belleza-utilidad-racionalidad-sentido común. Un artículo simple lleva en sí mucha complejidad… Quizás más de la que pensamos…

Yo solo quiero con mis artículos que sean como un buen vaso de agua en el mes de agosto en la Península. Que sosiegue un poco el alma y el cuerpo y la mente. Y que le ayude a un hipotético lector a ampliar horizontes, pero que no le pongan en crisis. Que le sirva para entretener, disfrutar un poco, plantearse nuevas preguntas y posibles caminos de solución, que sean didácticos, que puedan ser leídos hipotéticamente dentro de cien o quinientos años y todavía digan algo a un ser racional del futuro… y desde luego, aunque no guste, pero debo decirlo, es un homenaje y alabanza a Dios. Igual que algunos grandes compositores, al empezar una sinfonía, su concepción o composición o creación, ponían en Nombre de Dios y al final, en homenaje o alabanza a Dios, Laus Deo, yo también desearía que cada artículo fuese una alabanza a Dios y a los hombres. No se rasguen las vestiduras por expresar esto. ¿Acaso no tenemos libertad de expresión…?

Yo quisiera que un artículo mío fuese como una especie de buen masaje, y tranquilizase el alma-cuerpo-mente de cualquier sujeto. Pero al mismo tiempo le plantease nuevas preguntas y nuevas cuestiones y nuevas respuestas y nuevas soluciones… Yo quisiese que un artículo mío sirviese para unir posiciones o al menos crear pasarelas de entendimiento entre los hombres, culturas, ideologías, religiones, filosofías, etnias, lenguas…

Aprender deleitando, deleitando al enseñar, enseñar deleitando, deleitarse aprendiendo…

Un artículo, a mi modo de ver, debe servir para expresar paz, paz a los hombres de buena y de mediana voluntad. Porque la paz es lo que permite crear riquezas. Riquezas en todos los sentidos y en todos los significados y en todas las formas… paz entre individuos, entre colectivos, entre ideologías, entre culturas, entre filosofías… la paz social y política, más la paz individual crea riqueza, riqueza en todos los sentidos. Y la no paz crea no riqueza, es decir, hambre, guerras, sufrimientos, crueldades… Acaso es que no lo hemos visto en el siglo veinte, por no irnos más atrás en el tiempo…

No escribo artículos para ideologizar a nadie, ni siquiera para convencer de mis ideas o conceptos o datos que tengo acumulados o de mis convicciones. Escribo artículos para intentar indagar en la realidad y buscar mayores grados de verdad-bondad-belleza-utilidad. O plasmar algo de lo que he encontrado o creído hallar. Soy como un pescador que lanzo la red a la realidad, interna y externa de la humanidad. Y a veces obtengo, un pequeño pez, otras veces, uno más grande. Y me digo, no sé el valor que tiene, pero no es bueno que me quede yo con él. Lo materializaré en un dibujo o en un fragmento o en una idea o en un artículo o en un poema y se lo mostraré a los hombres y mujeres de hoy, y si es posible, si permanece a los de mañana y eso es lo que hago… Simplemente, simplemente eso.

© jmm caminero (07-19 noviembre 2015 cr).

Fin artículo 375º: “Sobre los artículos periodísticos, IX”.

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