(Jmm Caminero) El cristianismo, directa o indirectamente impregna todo o casi todo en la cultura occidental, y desde luego en otras culturas, antes de rechazar una realidad tan simple y tan compleja como el cristianismo, y de analizar su crisis interna, habría que buscar y analizar algunos puntos.

– Cuántas biografías de santos y santas del cristianismo ha leído y pensado y reflexionado usted. Porque nos fijamos en los ejemplos malos y negativos, pero tenemos el valor de despacio y con sosiego y tranquilidad de leer-pensar-reflexionar-meditar sobre los grandes hombres y mujeres que han surgido en el cristianismo, por ejemplo, de estos dos últimos siglos. Porque en este tiempo existe multitud de documentación…

– Las grandes religiones del mundo son como multinacionales, en el buen sentido de la palabra. No solo se extienden por el mundo o lo intentan hacer, sino que tienen diríamos distintas divisiones, centros, actividades, etc.

Millones de personas que en su nombre o bajo su nombre realizan multitud de aspectos diversos, casi siempre actividades buenas y positivas para la sociedad y para la humanidad.

Pero tampoco podemos obviar, la experiencia, por la cual, una ideología religiosa o religión positiva, una de sus actividades no se porte de forma correcta con algún individuo. Y esto puede ser una realidad. Los humanes entran en contacto de cientos de formas con esas religiones positivas, puede que en la inmensidad de los casos sean correctas y positivas y buenas para esos individuos, pero algunas, sean por los responsables, o sean por otros motivos, puedan hacer un daño de importancia a una persona o a diversas personas. Porque el ejercicio de una actividad, exige poder y representación, y a veces, como somos seres humanos débiles, pues no somos lo justos que deberíamos ser, los equitativos, y desde luego no seguimos los ideales correctos de las propias religiones o ideologías que decimos representar o creer. Pero eso sucede tanto en ideologías religiosas como en seculares.

– Lo primero que hay que hacer, es analizar y acercarse al cristianismo, viendo sus grises, y algunos negros, pero también su multitud de colores. Acercarse al fenómeno del cristianismo, por decirlo de alguna manera, sin tantos prejuicios negativos. Acercarse modestamente. Creo que es lo primero, y quizás, el cristianismo entonces, no sería tan ninguneado-rechazado por unos o por otros… No dejar de ver lo negativo, pero quizás, de esa forma se vería lo positivo… quizás, se tendría una aptitud y actitud más positiva, y no tan negativa…

El cristianismo no es, ni solo tiene una vertiente, tiene muchas perspectivas y dimensiones. No solo critiques negativamente una, sino valora otras.

– No gustará, porque creo que después de décadas y observación de mi tiempo, y de la historia, modestamente dicho, no hay ninguna ideología en el mundo, ni de ayer, ni de hoy, que tenga tantos valores positivos como el cristianismo… No hay ni cultura, ni sociedad, ni filosofía, ni religión, que se pueda comparar al cristianismo. Y yo, no soy un ejemplo de creyente, valga dicha nota, para que nadie piense otra cosa. Más bien me debato en la duda constante…, pero eso no quita de pensar, esta realidad o este concepto…

– Quizás, cuándo en etapas de la historia anteriores a las actuales, las instituciones del cristianismo estaban llenas de vocaciones y de personas consagradas, y las iglesias en sus misas de los días festivos estaban llenas de fieles, especialmente algunas, no era oro todo lo que relucía, sino que muchas personas integraban todos esos acontecimientos por otras razones, no pequeña la de vivir y sobrevivir. Y ahora, que diríamos ha disminuido en todos los parámetros asistencia, vocaciones, etc., quizás ahora, sea el numero real de los que quieren ser y estar en el cristianismo. Al menos en Europa.

Por tanto, aunque no sea lo ideal, quizás, si sea lo real. Diríamos, lo que las personas libremente quieren y desean, y no estar impelidos o dirigidos u obligados por otras razones.

Sin negar lo anterior, quizás, dicho esto, habría que volver a plantearse a reevangelizar Europa.

En el mundo se pueden considerar que existen unas veinte grandes ideologías, que son el fundamento esencial de pueblos, colectivos e individuos. Ideologías tanto seculares como religiosas. Por tanto, el cristianismo como una ideología más, entendiendo ideología en el sentido etimológico de la palabra, y no negativo, como sistema de ideas y prácticas. Entonces el cristianismo tiene que formar un diálogo con el resto de ideologías. O dicho de otro modo, plantearse miles de preguntas y cuestiones, y a la luz de las respuestas y soluciones de todas las ideologías, y teniendo en cuenta, los saberes ortodoxos, ciencias y filosofía, pues aportar las soluciones posibles, y después las más realistas o verdaderas.

– Europa, al menos a corto plazo de tiempo, en los próximos veinte a cincuenta años, en cuanto a las ideologías religiosas, se va a encontrar con tres grandes parámetros: un colectivo de cristianismo, con sus diversas iglesias, todavía presente. Segundo, un colectivo no minoritario, de personas que rozan el ateísmo o el agnosticismo en todas sus formas, y en tercer lugar, un colectivo, de otras religiones, destacando algunas sobre otras. Podríamos indicar que estos serán los tres núcleos que existen ya en Europa, pero que de alguna manera se sustentarán aún más, en las próximas décadas. Ciertamente cambiando la proporción de población.

¿Europa tal como la conocemos, y tal como puede ir evolucionando-progresando, es decir, en valorar enormemente la libertad individual y la dignidad humana y otros grandes valores, no podrá ser, no podrá desarrollarse en el futuro, si el cristianismo no es aceptado por un número o proporción suficiente de habitantes, o dicho de otro modo, si el cristianismo va reduciendo su implantación en Europa, llegará una cifra o proporción crítica, en la cual, Europa, ya será otra cosa, o ya evolucionará hacia otros derroteros, pero no los propios?

¿Por lo cual que el cristianismo esté en crisis, no es solo una cuestión o problema religioso o espiritual, sino filosófico, cultural, social, económico, y en todos los aspectos de la existencia…? ¿Europa como tal Europa, y sus progresos posibles, pero admitiendo y cuidando su núcleo esencial, podrá seguir siendo Europa, si el cristianismo no baja de una cifra, de personas que creen en dicho movimiento o ideología, y si las instituciones cuidan de alguna manera estas infraestructuras religiosas y espirituales a y en distintos sentidos…? ¿Si ambos parámetros o conjuntos de variables disminuyen ostensiblemente, hasta un punto crítico, por ejemplo, quizás el cincuenta por ciento, Europa como geografía o península seguirá existiendo pero no como “subcultura occidental o la madre de la cultura occidental”?

¡¿Y ya lo que venga después, pues nadie lo sabe…!?

                        http://twitter.com/jmmcaminero        © jmm caminero (04 agosto-24 nov. 2017 cr).

Fin Artículo 1.024º: “¿Sobre la presunta crisis del cristianismo, I?”.

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