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(Antonio Serrano Santos)  Hay ciertos investigadores, filósofos y científicos, de fama nacional e internacional, que intentan demostrar, y a los que no se les puede menospreciar, la supuesta falsedad de la Iglesia Católica, de los Evangelios canónicos y del también supuesto mito de Jesús de Nazaret. Y hay, también, otros investigadores, filósofos y científicos, también de fama nacional e internacional, a los que tampoco debemos menospreciar, que intentan, a su vez, demostrar la verdad de la Iglesia Católica, la autenticidad de los cuatro evangelios y la historicidad e identificación del Jesús Histórico y el Cristo de la Fe. Ireneo de Lyon(182) cita otros evangelios, pero en contraste con el que afirma ser el auténtico, así como los contemporáneos Papías y Policarpo, discípulo de Juan el Evangelista; Eusebio de Cesarea, Tertuliano, Orígenes y otros que confirman la autenticidad. Ha aparecido en Ejipto unos papiros datados a comienzos del  siglo II que demuestran que el evangelio fue escrito en el siglo primero, aunque fuera a finales.  Por lo que la Gnosis, que apareció no antes del siglo primero, y el mito gnóstico sobre el Redentor, no pueden ser precristianos.       
La Iglesia no nació en el primer concilio de Nicea(325) puesto que ya existían comunidades cristianas extendidas por todo el mundo conocido.Y, aunque estaban separadas geográficamente, mantenían su unión con Pedro y sus sucesores a los que consultaban y reconocían como a sus supremos pastores, garantía de la unión, verdad y perpetuidad de la Iglesia, como hasta hoy. Eso es historia, al margen de los evangelios y los Hechos de los Apóstoles, donde también se narra eso mismo.Su intención fue condenar el arrianismo que negaba la divinidad de Jesucristo. Y todos los concilios sucesivos siguieron lo mismo: aclarar y definir la doctrina y moral cristianas. El que sea un error recurrir a la Iglesia, como garante y transmisora de los evangelios y de Jesús, para unos lo será, pero para otros es lo cierto y está respaldado por esos otros historiadores y científicos de fama reconocida mundialmente, cuyos estudios y pruebas no las voy a exponer aquí, lógicamente, pero pueden consultarse fácilmente en sus obras y hasta por internet. Como, por citar, entre cientos, de los más famosos, a Raymond Edward Browm, uno de los primeros académicos católicos en aplicar el método histórico-crítico a las Sgdas. Escrituras. Klaus Berger, Joachin Gnilka, José MªGonzález Ruiz. Jhon P. Meier, con su obra” Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico”.Amén de importantes teólogos protestantes, de los cuales algunos se han unido a la Iglesia.         
Y muchos de ellos, muchísimos, y sorprendentemente, en nuestros días, convertidos del ateísmo, del racionalismo, perseguidores sistemáticos, furibundos, a veces, con odio a la Iglesia Católica, convertidos, después, a esa Iglesia, abrazando el Catolicismo, no sólo intelectualmente, sino con su vida, sus obras, su ciencia, su arte, sus escritos, defensores y propagadores de su nueva fe en Jesús y en la Religión Católica, con más pasión y entusiasmo con los que perseguían antes. Además, sintiéndose inmensamente feliz, como nunca, al haber hallado, según ellos, la verdad.         
La lista de ellos sería demasiado larga para un espacio limitado como éste. Yo invito, siquiera por curiosidad, a buscar en internet, en Google, por ejemplo, por mayor rapidez, la lista de los famosos convertidos al Catolicismo, en especial de nuestro tiempo. Les sorprenderán los nombres de famosos de toda clase, raza y culturas. Premios Nobel, filósofos, científicos, escritores, historiadores, artistas, intelectuales, políticos, masones, terroristas, comunistas. Todos famosos muy conocidos. Gente cualificada y nada emocionalmente influenciables, ni ignorantes de la realidad social y religiosa. Sus historias, sus vidas, son conocidas en los medios y no cabe publicidad engañosa.          
Se puede argüir que también se van de la Iglesia muchos creyentes. En realidad, al menos en España, muchos se van, no de la Iglesia, sino de las prácticas religiosas. Los que dicen: “Yo soy católico, pero no practicante”. Es cuestión de comodidad, cobardía o ignorancia. Es cierto que en Europa el consumismo y el materialismo influye bastante en su descristianización, pero en otros continentes, como Africa,América y Asia, es todo lo contrario.  La afluencia continua de creyentes, incluso en Europa, compensa en calidad la fuga en cantidad de esos que se apartan. La persecución a los de distinto credo era propio de la época, Medieval, sobre todo. Todas las religiones tenían su Inquisición. El Islam con su Guerra Santa, el anglicanismo, el calvinismo,etc. La Iglesia se ha ido purificando de esa rémora humana, que no de su doctrina, y hoy es al revés; es la perseguida en sus cristianos, masacrados como en Africa, el caso de las 300 niñas crfistianas secuestradas de Nigeria con Boko Haram, iglesias y colegios, habitados, incendiados y con bombas; crucificados en Siria, ejecutados, presos y exiliados en China, Corea… Según este Papa Francisco, hay más mártires que en los primeros siglos del Cristianismo. ¿Dónde vemos que los cristianos persiguen y matan? El ecumenismo es un movimiento iniciado por la Iglesia y hay abrazos y acuerdos con el Islam, el judaísmo y otras religiones. Se reza juntos y se ora por la paz. ¿Dónde está el abuso, el poder y los manejos de la Iglesia? Pecadores sigue habiendo y santos, también.En cuanto a los tesoros del Vaticano, yo invito a ver en fb el informe:”¿Por qué no se venden los tesoros del Vaticano?”         
Hoy, la aceptación a la fe católica está precedida de una preparación y estudio de cada caso. Ahí está el extraordinario caso de los anglicanos, antipapistas por tradición, con parroquias enteras convertidas al catolicismo, cientos, con sus párrocos, sacerdotes, diáconos y siete obispos al frente. A los que siguió la duquesa de Kent, de la familia real, y el mismo Tony Blair, primer ministro inglés.- Siguieron los pasos de Jhon Henry Newman, anglicano y hoy Cardenal Católico beatificado y G.K. Chesterton, en proceso ya mismo de beatificación.          
Sólo voy a poner unos ejemplos, sólo enumerarlos, sin demostrar nada. Ellos son suficientes, y si leen sus vidas y cómo llegaron a convertirse, les aseguro una experiencia vital inolvidable. Seguro que hay también una lista de famosos ateos. Pero ésta es la realidad en contraste. Cada cual que piense lo que quiera.  Edift Stein, filósofa judía, atea, famosa conferenciante, víctima de los nazis, en las cámaras de gas. Hoy Santa Teresa Benedicta de la Cruz, carmelita, copatrona de Europa.- Vittorio Messori, periodista famoso “Yo era, dice, racionalista, masón y ateo”. Anticlerical furibundo. Hoy apologista del catolicismo, con obras traducidas a muchos idiomas, entrevistador del Papa emérito antes de su conversión. Svetlana Stalin, famosa escritora, hija del dictador ruso Stalin.- Alexis Carrel, Nobel de medicina, ateo, convertido desde una experiencia en Lourdes con una mujer enferma terminal, inconsciente, que curó.- Eugenio Zolli, ex gran rabino de la sinagoga de Roma.- Dr. Nathanson, el iniciador abortista de EEUU, ateo, hoy católico defensor de la vida, Autor del video “El grito silencioso”.- Los filósofos españoles Zubiri, García Morente, colaborador de Ortega y Gasset.- Manuel Azaña, presidente de la 2ª República española, responsable de los incendios de iglesias y conventos, entre otras cosas.- Thomas Merton,su obra “La montaña de los siete círculos” influyó en la conversión de Gary Cooper.- Alec Guinnes, el de “La guerra de las Galaxias” y otras películas.- Jhon Wayne-Tolkien, autor de “El señor de los anillos” Lou Tsen Tsiang, primer ministro chino, luego monje benedictino.- Adolfo Martín Borman, mano derecha de Hitler, convertido con sus seis hermanos, y, luego, sacerdote. Albert Camus.. Maxence Van Der Meerssch, poeta holandés.Gramsci, fundador del PC italiano. Shane Paul O`Doherty, terrorista convertido. Y sigue la lista aumentando hasta hoy; y sólo de nuestro tiempo. Estos son los convertidos. Los ya católicos, famosos mundialmente, son legión.         
En realidad, en resumen, el Evangelio, la “Buena Noticia”, es Jesús, El nos ha traído a Dios, como uno más de nosotros, compartiendo, misteriosamente, dolor y amor y, con El, la verdad sobre nuestro origen y nuestro destino.