Muchos vecinos contemplaron los fuegos y drones desde El Lagar, El Cerro o Pinos de Alhaurín; los más intrépidos buscaron altura en Jabalcuza y Jarapalos. Horas después, un terremoto con epicentro en Granada se dejó sentir en Málaga y una espectacular tormenta eléctrica terminó por despertar a muchos de madrugada
La noche que daba la bienvenida a la Feria de Málaga 2026 prometía espectáculo, pero terminó ofreciendo mucho más de lo previsto. En apenas unas horas se sucedieron los fuegos artificiales y los drones sobre la capital, un terremoto que muchos vecinos llegaron a percibir desde Málaga y, ya de madrugada, una intensa tormenta eléctrica acompañada de lluvia.
Desde Alhaurín de la Torre, la noche comenzó mirando hacia Málaga.
Numerosos vecinos aprovecharon las zonas más elevadas del municipio para contemplar a distancia el espectáculo que inauguraba la Feria. La situación geográfica de Alhaurín y algunos de sus puntos más altos ofrecen una magnífica panorámica hacia la capital y su bahía.
El Lagar, El Cerro y Pinos, balcones hacia Málaga
Conforme se acercaba la hora de los fuegos, algunos vecinos buscaron lugares con buena visibilidad.
El Mirador del Lagar, El Cerro y diferentes puntos elevados de Pinos de Alhaurín se convirtieron en improvisados balcones hacia Málaga desde los que observar los destellos de los fuegos artificiales y las figuras creadas por los drones sobre el cielo de la capital.
La distancia ofrece además una perspectiva completamente diferente: Málaga iluminada al fondo, la línea de costa y, sobre ella, el espectáculo anunciando el comienzo de su semana grande.
Los más intrépidos buscaron Jabalcuza y Jarapalos
Otros decidieron subir todavía más.
Los más intrépidos eligieron puntos de la sierra como Jabalcuza o Jarapalos, auténticos miradores naturales desde los que es posible contemplar una extensa panorámica de Málaga y su entorno.
Una manera diferente de vivir el comienzo de la Feria, aunque cualquier desplazamiento nocturno por la sierra debe realizarse con máxima prudencia, respetando el entorno y extremando las precauciones en unas fechas especialmente sensibles por el riesgo de incendios.
Pero cuando terminaron los fuegos, la noche todavía tenía preparadas algunas sorpresas.
01:04 horas: la tierra también se mueve
Ya entrada la madrugada, muchas personas en Málaga percibieron el terremoto registrado en la provincia de Granada.
El movimiento sísmico principal se produjo a las 01:04 horas, con epicentro en las proximidades de Alhendín, y alcanzó una magnitud 5. El temblor fue suficientemente intenso para sentirse a considerable distancia del epicentro, incluida la provincia de Málaga.
Para algunos fue apenas una vibración; otros notaron movimiento en muebles, ventanas o camas. Después de una noche mirando al cielo por los fuegos de la Feria, durante unos segundos la atención pasó literalmente bajo nuestros pies.
Y a las cuatro de la madrugada, el cielo volvió a ser protagonista
Todavía quedaba otro capítulo.
Alrededor de las cuatro de la madrugada, una intensa tormenta eléctrica sorprendió a Málaga. Numerosos rayos y relámpagos iluminaron nuevamente el cielo, esta vez por causas completamente naturales, acompañados en diferentes puntos por precipitaciones.
La tormenta dejó imágenes poco habituales para una madrugada de mediados de agosto y consiguió algo que los fuegos artificiales no habían logrado unas horas antes: sacar de la cama a muchos de los que ya estaban durmiendo.
El fuerte aparato eléctrico pudo observarse desde numerosos puntos de la provincia y la lluvia terminó mojando las calles justo en el comienzo de la Feria de Málaga.
Una noche para recordar
Fuegos artificiales, drones, un terremoto y una tormenta eléctrica.
Resulta difícil concentrar más acontecimientos en unas pocas horas.
La noche había comenzado con muchos alhaurinos buscando un lugar elevado para mirar hacia Málaga y terminó con buena parte de la provincia mirando nuevamente al cielo, esta vez sorprendida por los relámpagos.
Entre medias, la tierra también quiso hacerse notar.
Una madrugada de agosto difícil de olvidar y una forma ciertamente inesperada de dar la bienvenida a la Feria de Málaga 2026 desde Alhaurín de la Torre.


















