Talleres, juegos y salidas para los menores que viven con sus madres en centros de acogidaLa red de atención a víctimas de violencia de género atendió durante el primer semestre a 144 personas en la provincia de Málaga, entre ellas 64 menores

Los niños y adolescentes que durante este verano permanecen junto a sus madres en los centros de acogida para víctimas de violencia de género participan en un programa especial con cerca de medio centenar de propuestas de ocio, educación y convivencia.

Jardinería, fotografía, marionetas, clubes de lectura, juegos de agua, yoga en familia, salidas a la playa o cine de verano son algunas de las actividades organizadas por la Consejería de Servicios Sociales, Familias e Igualdad a través del Instituto Andaluz de la Mujer.

El programa se desarrolla desde el 22 de junio y permanecerá activo hasta el próximo 6 de septiembre.

64 menores atendidos en Málaga

El balance correspondiente al primer semestre de 2026 refleja que los recursos de acogida atendieron en la provincia de Málaga a 144 personas, concretamente 80 mujeres y 64 menores.

En toda Andalucía fueron atendidas 1.130 personas, entre ellas 660 mujeres y 470 menores, lo que representa un ligero incremento del 1,2% respecto al mismo periodo del pasado año.

El objetivo de las actividades estivales es proporcionar a los menores espacios donde puedan divertirse y aprender, pero también favorecer su adaptación a una nueva realidad después de haber tenido que abandonar su entorno familiar.

Actividades para recuperar también la normalidad

Las propuestas se dividen en cuatro grandes áreas: creativas, educativas, deportivas y cooperativas, y actividades puramente lúdicas.

En los talleres creativos se desarrollan iniciativas relacionadas con la jardinería, fotografía, manualidades o creación de marionetas. Los programas educativos incluyen clubes de lectura, talleres de ciencias e inglés y actividades destinadas a favorecer la expresión de sentimientos.

Los juegos acuáticos, las gymkanas o el yoga familiar forman parte de las actividades deportivas y cooperativas.

Finalmente, las salidas a la playa, senderismo, fiestas de disfraces y sesiones de cine de verano buscan proporcionar momentos de ocio compartido entre madres e hijos y facilitar que conozcan su nuevo entorno.

Una atención que va más allá del alojamiento

La red de recursos dispone de tres niveles: centros de emergencia, casas de acogida y pisos tutelados.

Los primeros permiten proporcionar protección y alojamiento inmediato durante las 24 horas. Las casas de acogida ofrecen una atención más prolongada e integral, mientras que los pisos tutelados están dirigidos a mujeres que pueden avanzar hacia una vida independiente junto a sus hijos.

La intervención incluye además atención educativa, social, psicológica y jurídica, con el objetivo de favorecer la recuperación integral de las mujeres y menores acogidos.

Durante los periodos vacacionales, estas actividades intentan añadir otra pieza importante a ese proceso: que los niños y adolescentes puedan disponer también de espacios para jugar, aprender, relacionarse y disfrutar de su tiempo libre.