La presencia de un dron en la zona de aproximación al aeropuerto de Málaga-Costa del Sol obligó el domingo por la noche a detener temporalmente las llegadas por seguridad. Enaire confirmó la incidencia y la posterior recuperación de la operativa, mientras que ocho vuelos tuvieron que buscar inicialmente aeropuertos alternativos, según datos atribuidos a Aena por diferentes informaciones publicadas este lunes.
Durante alrededor de media hora, ningún avión pudo aterrizar con normalidad en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.
No fue una avería en las instalaciones ni un problema meteorológico.
El motivo fue mucho más pequeño: un dron.
Varias tripulaciones comunicaron el domingo por la noche haber observado un aparato de este tipo durante la aproximación final a la pista 12. Ante una situación potencialmente incompatible con la seguridad de las operaciones, el tráfico de llegada fue puesto en espera y posteriormente comenzaron los desvíos.
Enaire detuvo temporalmente la operativa
Aquí sí contamos con confirmación del gestor español de navegación aérea.
Enaire informó públicamente de que la operativa había sido detenida temporalmente por razones de seguridad como consecuencia del avistamiento. Eurocontrol reflejó igualmente que el aeropuerto malagueño no estaba disponible para las llegadas durante la incidencia.
La alerta se produjo alrededor de las 21:00 horas y las operaciones pudieron comenzar a recuperarse antes de las 22:00.
Las diferentes informaciones difundidas inicialmente situaron la duración de la incidencia entre aproximadamente 30 y 50 minutos. La información más consistente conocida posteriormente apunta a alrededor de media hora sin aterrizajes, mientras se realizaban las comprobaciones necesarias.
Ocho vuelos tuvieron que cambiar de destino temporalmente
La consecuencia más visible la sufrieron los pasajeros que estaban ya volando hacia Málaga.
La información publicada este lunes por 101TV cifra en ocho los vuelos desviados, siete hacia Sevilla y uno hacia Alicante, antes de que fueran recuperándose progresivamente las operaciones en Málaga.
La cifra coincide con otras informaciones que atribuyen esos datos a fuentes de Aena.
Por prudencia, 103 Málaga mantiene atribuida esa cifra, ya que no hemos localizado una nota pública de Aena que detalle individualmente los ocho vuelos.
¿Qué sabemos realmente del dron?
Mucho menos.
Sabemos que varias tripulaciones notificaron su presencia en la aproximación final a la pista 12 y que esa alerta fue considerada suficientemente seria como para detener las llegadas.
Pero no ha trascendido públicamente quién manejaba el aparato.
Tampoco desde dónde había despegado, qué modelo era o qué hacía en aquella zona.
Y, sobre todo, no podemos afirmar todavía que se tratara de un vuelo ilegal sin conocer las circunstancias y el resultado de las comprobaciones realizadas.
Esa distinción es importante: una cosa es que la presencia comunicada del dron provocase una actuación de seguridad y otra atribuir una infracción concreta a una persona que por ahora ni siquiera ha sido identificada públicamente.
La seguridad manda sobre el horario
La reacción de los controladores explica por qué un aparato tan pequeño puede alterar la actividad de una infraestructura por la que pasan diariamente miles de viajeros.
Cuando existe una notificación de un posible objeto volando en una trayectoria que puede interferir con las aeronaves, la prioridad deja de ser la puntualidad y pasa a ser la seguridad.
Los aviones que se aproximaban a Málaga quedaron inicialmente en espera y algunos tuvieron que dirigirse hacia aeropuertos alternativos. Una vez desaparecida la alerta, las aproximaciones se fueron autorizando nuevamente.
La normalidad, además, no vuelve inmediatamente después de reabrir el tráfico.
Los aviones que permanecen esperando, los que han sido desviados y las rotaciones posteriores generan una cadena de ajustes que puede prolongar las consecuencias durante más tiempo que el propio cierre.
Una noche complicada que terminó recuperando la normalidad
Poco antes de las 22:00 horas, Enaire comunicó la desactivación de la alerta y la reanudación de las operaciones.
Los vuelos pudieron ir recuperando progresivamente sus rutas y el aeropuerto malagueño volvió a su actividad habitual.
Queda ahora una pregunta pendiente:
¿de dónde salió aquel dron y quién lo estaba pilotando?
Mientras no exista información oficial que permita responderla, cualquier conclusión sería especulativa.


















