El poeta, escritor y flamencólogo deja una profunda huella en la vida cultural del municipio, al que dedicó buena parte de su obra y del que llegó a ser Hijo Adoptivo
Alhaurín de la Torre despide a Paco Acosta, una de esas personas cuyo nombre terminó unido inevitablemente a la cultura y a la historia reciente del municipio. El fallecimiento del poeta, escritor y flamencólogo Francisco Acosta Roldán deja un importante vacío entre quienes durante décadas compartieron con él su pasión por el flamenco, la poesía, el folclore y las tradiciones malagueñas.
Nacido en Málaga en 1935, Paco Acosta hizo de Alhaurín de la Torre su pueblo y convirtió ese cariño en versos, letras, libros y numerosas colaboraciones culturales. Su vinculación llegó hasta el punto de ser reconocido como Hijo Adoptivo de la localidad.
Su vida fue también ejemplo de formación autodidacta. Después de una infancia marcada por las dificultades de la época y de pasar varios años como emigrante en Francia, regresó a Málaga y desarrolló su vida profesional como chapista, mientras cultivaba una inquietud cultural que acabaría convirtiéndolo en una figura muy conocida y querida dentro del mundo flamenco y cultural malagueño.
Una vida ligada al flamenco
El flamenco fue una de las grandes pasiones de Paco Acosta. Su conocimiento y dedicación lo llevaron a mantener una estrecha relación con la Peña Flamenca Torre del Cante, entidad que llegó a presidir desde 1994.
Participó como jurado en diferentes concursos, colaboró en numerosas actividades relacionadas con el cante y fue coautor del libro 25 años cantando a la Torre, publicado con motivo de la trayectoria de la histórica peña alhaurina.
Su faceta como letrista obtuvo además distintos reconocimientos en certámenes de letras flamencas, mientras que sus composiciones encontraron voz en artistas, festivales y encuentros dedicados al flamenco y la copla.
Paco Acosta y Solera
Especialmente profunda fue su relación con la Asociación Folclórico-Cultural Solera, de cuya fundación participó junto a un grupo de amigos y con la que mantuvo una estrecha colaboración durante décadas.
Muchas de las letras incorporadas al repertorio de Solera llevan su firma. Malagueñas, verdiales y otras composiciones contribuyeron a conservar y difundir una manera muy malagueña de entender la música popular y las tradiciones.
Su nombre quedó así unido para siempre a una asociación que ha llevado durante décadas el folclore de Alhaurín de la Torre por numerosos escenarios.
El hombre que puso letra al himno de Alhaurín de la Torre
Entre todas sus aportaciones existe una que permanecerá especialmente ligada a la memoria colectiva del municipio: Paco Acosta fue el autor de la letra del himno oficial de Alhaurín de la Torre, con música de Javier Flores.
Una composición que trascendió al propio autor para convertirse en patrimonio sentimental del pueblo al que eligió pertenecer.
También fue pregonero de las fiestas de San Juan en 2002, dejando un pregón marcado por su carácter tradicional y poético y por su particular recorrido sentimental por Alhaurín de la Torre.
Poeta y escritor
Su producción literaria fue igualmente extensa. Entre sus trabajos figura Mi pueblo, mis coplas y otras cosillas, dedicado a Alhaurín de la Torre y cuya recaudación fue destinada a Proyecto Hombre.
En 2002 publicó Málaga en verso, una obra construida a través de décimas en las que recorría desde sus recuerdos personales la Málaga de su infancia, sus lugares, sus personajes y sus costumbres.
Durante años cultivó también sus Perfiles Flamencos, semblanzas de figuras del cante en las que combinaba biografía, conocimiento flamenco, prosa y poesía.
Su obra y sus versos estuvieron presentes además en publicaciones culturales, certámenes de copla, pregones y numerosos acontecimientos de la vida social y cultural alhaurina.
Una despedida también personal
Para quienes hacemos Diario Alhaurín, esta no es únicamente la noticia de la pérdida de una figura destacada de la cultura de nuestro pueblo.
En nuestro caso existe también un recuerdo personal.
Quien firma estas líneas, junto a su mujer y su hija, tuvo la fortuna de compartir momentos con Paco Acosta dentro de la familia de la Asociación Solera. Momentos de esos que con los años dejan de pertenecer simplemente a una actividad cultural para convertirse en parte de la memoria de una familia.
Por eso hoy resulta especialmente difícil separar al personaje público de la persona que conocimos. Detrás del flamencólogo, del poeta, del letrista y del hombre que dejó escritos algunos de los versos que forman parte de la identidad de Alhaurín de la Torre, estaba Paco.
Desde Diario Alhaurín queremos trasladar nuestro abrazo y nuestras condolencias a su familia, a sus amigos, a la Peña Flamenca Torre del Cante, a toda la familia de Solera y a cuantos tuvieron la suerte de compartir camino con él.
Quedan sus libros. Quedan sus versos. Quedan sus letras y las canciones que seguirán interpretándose. Queda su aportación al flamenco y al folclore de nuestro pueblo.
Y queda algo especialmente hermoso: cada vez que Alhaurín de la Torre entone su himno, las palabras de Paco Acosta volverán a estar entre nosotros.
Hasta siempre, Paco. Descanse en paz.

















