(Jmm Caminero) En una sociedad, que tantas personas y colectivos reniegan del trabajo. Esta es la realidad y la verdad, quizás haya que reflexionar, y mostrar algunas vertientes y conceptos, que sea necesario para entender y comprender mejor dicha realidad. Y especialmente, también para nosotros. Ciertamente, los cambios que se perciben en el horizonte, con la llamada IA, Inteligencia Artificial, y con la competencia mundial o mercado globalizado, puede traer enormes diferencias y diversidades en muchos ámbitos de la realidad, de esta realidad.

– Existen grandes y graves preguntas sobre el trabajo humano. Por ejemplo, si cada vez la Inteligencia Artificial ocupará más puesto de trabajo. Y si esto ocurre, de qué y cómo vivirán los seres humanos.

Es lugar común, desde la primera fase de la revolución industrial, suponiendo que estemos entrando en la cuarta fase, que la industria hace desaparecer unos trabajos y crean otros nuevos. Pero la cuestión es si se producirán en la misma cantidad que el aumento demográfico. Y también si los recursos naturales serán suficientes para toda la población.

Por otro lado, al existir doscientos Estados, existen doscientos marcos legislativos con el mundo del trabajo, por lo cual, en un lugar el salario mensual puede ser de cien euros, y en otro, de mil. Por lo cual, se crean enormes diferencias y flujos de mercancías de unos lugares a otros, enormes diferencias, además de otras, debidas a otras razones…

Parece que la llave de la solución es caminar hacia un Único Estado Mundial, una Autoridad Mundial que marque unas normas mundiales a y en todos los temas de la realidad humana. Pero ante esta necesidad y esta posible solución existen muchos problemas, entre otras, que los seres humanos tienen divididas sus conciencias y sus moralidades, en al menos, una veintena de grandes religiones y filosofías y metafísicas seculares o religiosas, y de momento, el entendimiento entre ellas, es difícil, al menos entre algunas de ellas.

Por lo cual, encontrar un modo de que los Estados acepten una Autoridad Mundial es difícil, incluso la ONU, tiene enormes dificultades de aplicación de algunas de sus normas generales y universales…

¡Quizás, el avance en IA, en sistemas de ordenadores cuánticos, nos permitan encontrar soluciones teóricas y prácticas a los grandes y graves problemas de la humanidad, y podamos encontrar modos de racionalización del trabajo, entre otros parámetros y variables…!

– En la realidad captamos, quizás por nuestra conformación neurológica, con bastante claridad lo malo o el mal, aunque no siempre, pero no somos conscientes de lo bueno y la bondad. O dicho de otro modo, quizás, para sobrevivir la mente-cerebro se ha preparado a captar el león en la prehistoria que te podía deglutir y cazar, y menos, el arco iris de colores del paisaje. Por lo cual, esa conformación neurológica, continuamos con ella. No somos conscientes que hoy, me pueden suceder dos o tres cosas no buenas, pero al mismo tiempo, nos han sucedido diez, veinte, cien realidades buenas, que nos permiten seguir existiendo y viviendo. Hoy, los adelantos tecnológicos y médicos nos permiten vivir y existir, y hace cincuenta o cien años al no existir, nos habrían llevado al rincón alargado…

– La Naturaleza, en nuestra conformación psicológica-neurológica, y en nuestra organización social-cultural nos ha proporcionado que con el trabajo, no solo sirve para nosotros satisfacer nuestras necesidades más imperiosas, sino también para colaborar para el bien de la sociedad, de nosotros mismos, de la humanidad, de nuestras familias, del presente y de los del futuro, y ser un homenaje, al mismo tiempo, una alabanza a Dios, siempre que sea un trabajo suficientemente legal y moral…

– Cierto es, que no todas las personas realizan un trabajo, que para ellas está en conformación con su vocación, y tampoco con su remuneración social y económica. En ese sentido el trabajo es doloroso y exige cansancio y agotamiento, pero el trabajo es una de las grandes herramientas que el ser humano, siempre que sea legal y moral, para autoconocerse de forma más correcta, de servir a uno mismo y a la propia familia, y para servir a la humanidad, presente y futura. Es como perfeccionar de algún modo la propia naturaleza y la Naturaleza y la sociedad…

– Nos preguntamos si con el trabajo no solo cambia a la sociedad y a la Naturaleza, sea el trabajo pequeño o grande, de poco lustre o de mucho, de poco prestigio social o de mucho, siempre que sea legal y moral, sino que de alguna manera nos vamos transformando a nosotros mismos, no solo en los aspectos sociales y económicos y morales, e incluso espirituales, sino también nos producimos cambios neurológicos. El descubrimiento o aplicación del fuego y de todas sus aplicaciones, hace quinientos mil años, pudo cambiarnos el cerebro. Por lo cual, el trabajo no solo es una herramienta de cambio del exterior y de lo exterior, sino posiblemente del interior. Aunque no seamos conscientes, y se realice esos cambios en muchas generaciones…

Con el trabajo se puede hacer mucho bien a uno mismo o mucho mal a uno mismo, mucho bien a los demás, o mucho mal. Esa es la tesitura siempre del ser humano que tiene que escoger entre los dos caminos, por eso es un ser con libertad, aunque sea limitada, voluntad, aunque sea limitada, inteligencia y entendimiento, aunque sea limitada…

http://twitter.com/jmmcaminero         © jmm caminero (02 mayo 2019-21 febrero 2020 cr).

Fin artículo 1.997º: “Cuestiones sobre el trabajo, III”.

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