Rafael García Maldonado

(Lugar de Encuentro) El trapero del tiempo (Almuzara) es la primera novela de Rafael García Maldonado. Farmacéutico en Coín, compagina su ejercicio profesional con su gran pasión, la literatura. Este 7 de febrero se presenta oficialmente para estar a la venta a partir del lunes siguiente. Revista Lugar de Encuentro ha preparado para la ocasión esta entrevista.

 ¿Cómo surge tu pasión por el mundo de la escritura?
A raíz de mi afición por la lectura. Soy un lector empedernido desde muy joven. Nunca pensé que escribiría nada, porque estaba muy ocupado trabajando, leyendo, viviendo, viajando… Un día surgió la historia en mi cabeza a raíz de una información que descubrí, y tras mucho trabajo puse punto y final a principios del año pasado.

¿En qué te inspiras y cuanto tiempo te ha llevado para escribir tu primera novela?
No creo en la inspiración. No soy nada romántico en eso. Creo que la escritura es un porcentaje grande dedicación y trabajo, y en menor medida talento. Henry James decía que hay dos tipos de escritores, los tocados por la gracia y los que están movidos por la voluntad y las ganas. Yo estoy en estos últimos.
Entre la documentación y el proceso de escritura he tardado casi dos años. Es una novela larga, de unas quinientas páginas.

¿Cuáles dirías que son las características fundamentales del «El Trapero del Tiempo» que la diferencian del resto de obras del género?
Bueno, no sabría encajarla dentro de ningún género concreto. Hay mucha historia, también aparecen dos guerras, fundamentalmente posguerras (la Civil Española y la Segunda Guerra Mundial). Hay intriga, una conspiración política y también una historia de amor, pero de un amor distinto. Es una novela de personajes, hay muchos, y realmente son varias novelas que, poco a poco, van confluyendo en un final común e inesperado.

¿Dónde prefieres escribir? ¿Los personajes comparten característica tuyas?
Yo, como digo, no tengo todo el tiempo que me gustaría para escribir, así que tengo que aprovechar muchos pequeños momentos a lo largo de la semana que, juntándolos, suman unas horas. El título de la novela tiene que ver con eso, con la búsqueda de tiempo libre para el goce y el disfrute intelectual. Escribo en las guardias, de noche, y a medio día. También un rato los domingos por la mañana. El problema es que siempre prefiero leer a darle a la tecla…pero cuando me pongo a ello soy inmensamente feliz, si no, no escribiría.

Todos los escritores, aunque lo nieguen, dejan parte de sí mismos en las novelas, en sus personajes. Es algo inevitable. Pero no, ningún personaje soy yo. Aunque, ahora que lo dice, me hubiese gustado ser Antoine Dupont, el joven marsellés, y haber conocido a otro personaje principal: al profesor Gregorio Adames.

¿Cuál es el perfil de los lectores potenciales de tu novela? En tu opinión, ¿qué busca alguien que abre un libro de este tipo?
El primer borrador del manuscrito lo leyó mi hermano Antonio, editor y periodista, y para mi sorpresa le gustó. Una segunda opinión me la dio un escritor conocido y amigo, que me sugirió cambios en la estructura. Había quedado demasiado liosa, con muchos saltos en el tiempo, y podía dar lugar a que no se siguiera bien la trama. En parte sigue siendo así, con saltos en el tiempo. Creo, sin embargo, que es una novela que se lee bien, pero que requiere cierta complicidad y atención del lector, como es natural. No voy a decir que he escrito para mí, aunque lo he pasado en grande, porque no es cierto, quiero que la gente lea El trapero del tiempo y, si puedo, quiero seguir escribiendo y publicando.

Creo que el lector potencial es alguien, hombre o mujer, que entienda la literatura como el disfrute de una buena historia contada de manera eficaz y creíble.

¿Qué buscabas tú al escribirlo y qué sensaciones quieres dejar en los lectores cuando terminen la última página?
No buscaba nada, escribo porque se me olvida el mundo mientras lo hago, y el mundo, por desgracia, no me entusiasma en gran medida. Esto es para mí una trinchera donde me defiendo de la adversidad, del horror. Tengo que insistir en que yo no me considero escritor, sino un farmacéutico que escribe novelas, que quiero y me apetece escribir y contar historias en las que ajusto mis propias cuentas con el mundo y en las que intento poner en orden mi propia vida.

Las últimas semanas son espantosas: no paras de repasar y de darle vueltas. Es una inseguridad total, más aún cuando es tu primera novela. Siempre sacas errores gramaticales, nombres que cambiaste, fechas que no coinciden, etcétera. Llegas a odiar la novela, y sólo quieres acabarla y empezar otra. Dice Pérez-Reverte, uno de mis escritores favoritos, que la última etapa de las novelas se asemeja al final de una relación de amor con alguien a quien has amado mucho, pero que ya sólo quieres que se vaya y haga feliz a otro, en este caso a los lectores. Una novela desde que se pone a la venta ya no es de uno, cada lector tendrá la suya en su cabeza.

Me conformaría con que me dijesen que la han logrado terminar…No pido mucho. Si alguien me dice que, además de eso, le ha gustado, me hará muy feliz.

¿Dónde se puede adquirir y a qué precio?
La novela, según mi editorial, Almuzara, se podrá adquirir en librerías a partir de la segunda semana de febrero. Si no recuerdo mal el precio es de 19,95 euros. La presentación oficial será en Centro Andaluz de las Letras, en calle Álamos, en Málaga, el 7 de febrero a las 20,00 horas. No tengo que decirle que están invitados.

Tras este libro ¿nuevos retos y proyectos?
Por supuesto. Llevo ya bien encauzada la segunda novela, a la que aún le queda un año por lo menos. También ha requerido mucha documentación y viajes previos, y ya llevo casi la mitad de lo que estimo será la novela. Es una historia policiaca, mezclada con mucha historia y arte. Transcurre en Málaga, en una ficticia brigada de Homicidios. Pero aún es pronto para hablar de eso, hay que promocionar El trapero…

Muchas gracias.

Gracias a vosotros. Ha sido un placer.