Barranco Oscuro y la especulación energética(Por Moisés S. Palmero Aranda Educador Ambiental) Con sigilo, oscurantismo y amparados por las leyes y los principios del libre mercado, continúan su expolio. Hace unos días llegaron a Barranco Oscuro, donde, a pesar de la oposición ciudadana, han conseguido sus objetivos.

Barranco Oscuro es una bodega de la Contraviesa, entre Murtas y Cádiar. Sus viñedos son los más altos de Europa y elaboran artesanalmente vinos naturales y ecológicos, sin químicos sintéticos, muy reconocidos dentro del sector.

Además de un negocio próspero y de éxito, está reconocido en la comarca como semilla, ejemplo de que otro estilo de vida es posible, de que el amor a la tierra tiene un valor que es imposible de tasar. Manuel Valenzuela y su familia apostaron en los ochenta por su tierra, por no sucumbir a la promesa de modernidad y el futuro en color de la ciudad, frente al blanco y negro del pueblo.

Su problema es estar justo por donde especuladores trazaron una recta en un mapa para construir una línea de alta tensión innecesaria. Cada vez hay menos gente en el territorio y el servicio que promete dar ya lo cubrieron sus habitantes con su ingenio y su dinero cuando las administraciones los ignoraron.

Tras la recta comienza la ingeniería legal. Trocean el proyecto en varios proyectos pequeños que no necesitan evaluación de impacto ambiental, que es más restrictiva. Proponiendo alternativas de ciencia ficción para justificar la elegida y escondiendo información relevante que nadie revisará; el brillo del oro confunde a la gente.

Disfrazados de visionarios, mandan a sus secuaces a confundir y timar a los propietarios para que alquilen o vendan a precios pírricos; baratijas de conquistador. A los que se resisten los amenazan con abogados y el peso de la interesada justicia.

Para evitar un proceso largo y costoso, pactan y reparten prebendas entre los políticos, que con su verborrea intentan convencer a los díscolos hablando de utilidad pública, interés general y de bien común y social. Ocultándoles información importante, como el trilero con la bolita. A los que se siguen resistiendo por dignidad y justicia, los expropian, con un golpe en la mesa, con un “por mis santos cojones”.

Para ejecutar el proyecto no dudan en mandar a la Guardia Civil, armada y sobrada de soberbia. Les da igual que las órdenes vengan de corruptos y traidores; que se encuentren ante un puñado de agricultores, ancianos y vecinos desarmados; que usen un helicóptero que no estaba aprobado sin las garantías de seguridad y respeto ambiental; o que la solicitud de medidas cautelares no se haya dirimido en el juzgado. Olvidan que sin uniforme son tan prescindibles como el resto, pero el patrón manda.

Este proyecto se convertirá en la entrada a grandes megaproyectos de filiales de otras filiales de fondos buitre internacionales que lo mismo especulan con renovables que con la vivienda o los alimentos.

Están invadiendo el país, sobredimensionando una demanda de energía que no existe, apropiándose del agua para enfriar los centros de datos que se quieren instalar o la producción de hidrógeno verde que salvará el mundo.

Cuando te hablen de recuperar la España vaciada, de Cambio Climático, de bienes de primera necesidad o de derechos sociales, no les creas. Son todos cómplices de un sistema corrupto que está vendiendo el territorio, que nos quiere sumisos, pobres y enfrentados por banderas y logos. El 29N tu voto se la trae al fresco; lo importante es el negocio. Renovables sí, pero no así.