Vivimos tiempos extraños, marcados por una pandemia global que ha transfigurado a la totalidad del personal sanitario, no solo de Adeslas cuadro médico, sino de todo el territorio nacional e internacional, transformándose en extraordinarios superhéroes, protagonistas de la encarnizada lucha que la humanidad libra a diario frente al coronavirus.

Los centros médicos, el personal, el instrumental sanitario: todos los recursos, materiales y humanos se han puesto al servicio de esta batalla contrarreloj que intenta poner freno al contagio, paliar sus efectos, reducir el número de fallecimientos, acompañar y apoyar a los afectados. En estos días es difícil pensar en otra cosa que no sea en la enfermedad que está atacando a la sociedad con su expansión inexorable, sin distinguir ni discriminar por razón de sexo, raza o estatus social.

En nuestro país nos encaminamos hacia el ecuador del estado de alarma decretado por el gobierno el pasado 14 de marzo de 2020, con mejores o peores ánimos y con la incertidumbre de no tener certeza de cuándo terminará el confinamiento y podremos volver a hacer vida normal. Pero una cosa sí debemos tener clara, y debe servirnos como motivación: y es que, queramos o no, volveremos a hacer vida normal.

Volviendo a la vida normal

Ahora mismo suena lejano, casi a ciencia-ficción, pensar en retomar nuestra rutina diaria; pero también pensábamos eso de la situación que está marcando nuestras vidas en estos momentos.

No cabe duda de que un día de estos los médicos, enfermeros, auxiliares y celadores colgarán sus capas de superhéroes asombrosos y vestirán sus uniformes de héroes de diario. Ellos también se olvidarán de los equipos de protección individual y test específicos, y volverán a la rutina de sus consultas, laboratorios y quirófanos.

Se acabará el confinamiento y volveremos a salir de nuestras casas a disfrutar del aire libre y del contacto con la naturaleza, pudiendo sacar el máximo partido a nuestras excursiones con la guía de las especies que podemos observar en libertad en la provincia de Málaga.

Todos retomaremos nuestras obligaciones y quehaceres diarios, incorporándonos de nuevo a nuestros puestos de trabajo, reanudando las clases, poniéndonos al día en nuestras tareas y en los estudios, especialmente los estudiantes que se estén preparando las pruebas de acceso a la Universidad que tuvieron que verse aplazadas por el estado de alarma.

Y todas las agendas que quedaron súbitamente despejadas volverán a llenarse de eventos, listas de tareas y citas, siendo las más importantes aquellas citas médicas que quedaron en suspenso por la crisis sanitaria.

Un cuadro médico fuera de lo normal

Si algún aspecto positivo nos está reportando el Covid-19 es, sin duda, la puesta en valor de la salud como lo más importante de nuestras vidas, como nuestro bien más preciado, y para su cuidado querremos lo mejor y buscaremos el cuadro médico más completo que esté a nuestro alcance, como el de Adeslas.

Porque, cuando volvamos a la normalidad, la salud seguirá estando por encima de todo, para poder volver a disfrutar de lo más importante.

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