Estoy sentada en el parque. Por ahí viene mi amiga Lola; también Paco ,muy despacito. Hoy se les ve cansados ¿No habrán dormido bien? Sin embargo, yo tengo ganas de vivir, de jugar al balón y de ir al arroyo a coger ranas. Cuando llegue a casa me comeré un buen pedazo de pan con aceite y azúcar ¡Eso haré!

  •    ¡Hola, Lola!¿ Qué tal te va el día? Contestó: – Regular, me duele todo el cuerpo (¡ qué raro, cuando Paco y ella ,en el recreo, nos cogían los  primeros jugando al pilla- pilla!
  •    Bueno, Lola, no te preocupes, no será “na”.

Me acordé de mis hermanos. Hace tiempo que no sé de ellos. Mi hermana Chari creo que estaba en Madrid, pero esta semana no me ha llamado.¡ Hay que ver lo que quiere a mis padres .¡Claro!,  es la más cariñosa, aunque sigo diciendo que es un talento desperdiciado, porque pinta de escándalo. Mi Francisco, el bala” perdía”, se come las albóndigas de cuatro en cuatro y tiene mucho genio, pero un corazón como una casa. El pobre es muy buena gente y amigo de sus amigos. Luego, mi Antonio. Sí, porque tengo cuatro hermanos y éste es el mayor, Cuando voy al colegio, me lleva cogida de la trincha del babero para que no me escape ,¡uf!  Parece mi padre, pero es mi protector, mi héroe, el que nunca muere  en nuestras batallitas y juegos. Mi ratita, Mª Ángeles, que hago con ella lo que me da la gana porque es tan noble… La quiero como a mi propia hija; tan frágil y a la vez tan fuerte…
No sé dónde se meten. Vivo con ellos pero parece que hace un siglo que no los veo.Hoy hace fresco. No sé si tendré una rebequilla que echarme a los hombros. Parece que está atardeciendo y por ahí ¿quién viene? ¡Ah!,  es mi Dorilla, mi hija y manolillo.

  •     Venga, mamá. Vamos a la casa, que te vas a resfriar aquí sola en el parque. Venga, chiquilla, que se te comen las moscas. ¡Ay, mi madre! La que quería que la metiera en una residencia. Ya te dije, mamá, que siempre estaría a tu lado. Tú me diste de   comer como yo te doy ; tú me vestiste como yo hago ahora. Y me diste cariño  como yo te doy ahora. No te devuelvo nada. Simplemente es un cambio de papeles. Te quiero, mamá.
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