Sin lugar a dudas, Noruega es un país ejemplar respecto al crecimiento sostenible de sus principales rubros y su PIB. Sin embargo, al igual que países como EEUU, tiene un arduo trabajo por hacer respecto a la regulación de las casas de apuestas, que puedes consultar aquí, e incluso más. Echemos un vistazo a los puntos fuertes y a los desafíos en cuanto a regulación del juego, de los cuales España puede aprender.

Gestionar el problema de la adicción al juego

Esta es una cuestión álgida que involucra a todos los actores involucrados en las casas de apuestas, y en el que es sumamente difícil ponerse de acuerdo para lograr el bien común.

 

Actualmente, Noruega no posee una licencia de juego con la cual se considere el problema de la adicción al juego en toda su dimensión. Sin embargo, Suecia es ejemplar en cuanto a que, según la licencia de juego vigente, los jugadores de los casinos on-line deben hacer su registro con una tecnología similar a la de la banca en línea, y además deben proporcionar su número de seguro social.

Lo anterior sería un paso adelante, respecto a una conexión clara entre las actividades del jugador y su cuenta bancaria, por lo que es más sencillo salir de un casino en línea, si la situación financiera del apostador es de un alto riesgo para sí mismo y su entorno.

¿Realmente convienen los monopolios?

Desde el punto de vista pragmático, pudiera ser conveniente para un Estado que unas pocas empresas de casas de apuestas fuesen líderes en el mercado. Ello parecería conveniente para fines de regulación. Este es el caso de EEUU y Noruega. Pero si se analiza el asunto con más detenimiento, los monopolios no son convenientes, veamos por qué.

En Noruega, en los tiempos que corren, más de la mitad de los jugadores de casinos on-line prefieran casas de apuestas extranjeras, pues éstas son capaces no solo de ofrecer bonos o promociones atractivos, sino que pueden adaptarse a los requerimientos de los apostadores.

De manera que no son favorables los monopolios en la industria del juego, no solo respecto a la fuga de jugadores y de potencial capital por impuestos hacia casas de apuestas extranjeras, sino también porque se le da cabida a corredores de apuestas ilegales, que generalmente no tienen escrúpulos al intentar quedarse con el dinero de los jugadores.

Consideración sobre una nueva licencia de juego en el parlamento noruego

Ahora bien, en el parlamento noruego se está considerando seriamente impulsar una ley de licencia de juego, con la finalidad de establecer el marco legal para una actividad que sería mucho más beneficiosa económicamente para la nación, si hubiese una legislación lo más adaptada posible al mercado de las casas de apuestas.

 

A pesar de que el gobierno de Noruega insiste en que apenas dos empresas de apuestas tengan el control del mercado, hay cada vez más presión para cambiar esto desde el parlamento, y los puntos mencionados anteriormente deben convertirse en lecciones para tomar en cuenta por parte de España, a la hora de convertir el mercado de apuestas en una actividad verdaderamente beneficiosa para su sociedad y su economía.

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