esperanza-mena(Esperanza Mena) Hoy, cuando me levante de la cama y quise hacerme un café, me di cuenta de que no podía…¡¡La luz se había cortado!! Y entonces comprendí que, en este mundo tan informatizado, donde priman los aparatos eléctricos y los ordenadores, consolas, teléfonos y demás inventos, si un día se caen las redes, ¿Qué hacemos?

 Ya estamos acostumbrados a pulsar una tecla, o apretar un botón, y ¡todo solucionado! Estoy segura de que el mundo se pararía totalmente, ya no hay archivos escritos en ningún lado, todo está en los ordenadores; y las nuevas generaciones, no saben sobrevivir si no es con la maldita electricidad.

Yo recuerdo, mi infancia y solo teníamos la luz que da un candil, y con esa luz solía mi padre leernos en las largas noches de invierno, un libro que se llamaba Las mil y una noches, cosa que tanto a mí como a mis hermanas nos encantaba.

No había agua, teníamos que ir a por ella a más de un kilometro de distancia, no teníamos gas, solo una chimenea que nos servía para darnos calor y para hacer la comida que, también era bastante escasa, pero el campo si sabes buscar, te da muchas cosas buenas.

Me diréis, ¡¡Eran otros tiempos!!  Y yo os digo, ¿Podréis sobrevivir como lo hicimos nosotros?  No, de eso estoy segura, hemos vivido muy por encima de nuestras posibilidades, y ahora no sabemos cómo salir de este atolladero que nos ha tocado vivir.

No es que a mí me guste volver a esa pobre vida, ¡no! pero me gustaría que los niños supieran (por lo menos) de donde vienen los alimentos que comen, y aprendieran a respetar la tierra que es la que nos da vida.

¡¡No quiero ser pesimista!!  Espero qué, nunca se apague esa luz que ilumina el mundo moderno…¡¡ASI SEA!!

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