(IU Alhaurín de la Torre) Nada más llegar al salón de plenos llamaba la atención de los ciudadanos una mesa situada en la puerta donde, como si de una prisión se tratase, un policía te pide el DNI y te apunta en una lista de asistente al Pleno para tener al público bien controlado e intimidado. Una vez dentro contemplamos con estupor dos situaciones:

– Por un lado el aforo máximo permitido para la asistencia al pleno como público. A diferencia de otros plenos donde hubo protestas de canteros o de trabajadores del ayuntamiento contra concejales de la oposición donde no se controló en absoluto el número de asistentes sino que se fomentaba la asistencia masiva, en este último pleno se habilitaron menos de la mitad de las plazas disponibles dejando fuera a muchos vecinos.

– Por otro lado el espacio donde el Sr. Alcalde ha tenido a bien autorizar que se graben los Plenos gracias a una denuncia de un concejal de la oposición, irónicamente esta zona está justo detrás de la única columna que hay en el salón de plenos.

 

La primera parte de la sesión ha estado centrada en el impuesto del IBI, donde el Partido Popular ha aprobado con su mayoría absoluta todas sus propuestas y ha desoído todas las de la oposición y los vecinos. Entre las propuestas del PP que son las que han salido adelante están la eliminación de la subvención del 10% del tributo por domiciliación bancaria y por estar censado. También han aprobado un Plan Estratégico de Subvenciones destinado a paliar los efectos que el abusivo IBI está teniendo sobre la capacidad económica del municipio.

 

Resulta peculiar que a la hora de votar contra la propuesta vecinal de que el IBI suba solo lo que el IPC el Sr. Alcalde ha argumentado que él es un gobernante responsable y que no puede dejar caer los ingresos del municipio, aunque con ello esté sumiendo en la desesperación a muchos vecinos que ven como los impuestos municipales consumen una gran parte de sus ingresos. No hablaba de responsabilidad al aprobar la construcción de una nueva piscina cubierta cuyas obras costaran al pueblo entre 1 y 3 millones de euros más los futuros gastos derivados de su mantenimiento. Recordemos que la actual ya está arrojando perdidas.

 

Por último cabe destacar que se ha roto el consenso que existía entre todos los grupos políticos en relación a la bolsa de trabajo, al no querer aceptar el equipo de gobierno dos propuestas de la oposición. La primera para eliminar una cláusula que hace que los minusválidos puedan ser expulsados una vez llamados a trabajar si no pasan una prueba, cláusula esta que tiene serios tintes de ilegalidad, y la segunda que pedía equiparar las horas de trabajo y con ellas los salarios de las limpiadoras al resto de trabajadores municipales.

 

También se han aprobado pasando el rodillo de la mayoría absoluta popular el interés público y social de construir una nave en una cantera, la recalificación de los terrenos para la nueva piscina municipal, y la devolución a un constructor de el aval depositado cuando pretendía construir hace 10 años un campo de golf, sin descontar de este los gastos de gestión que durante estos años ha asumido el ayuntamiento.

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