(Jmm Caminero) Hoy, los que saben mejor cazar el dinero y el poder son los héroes. Produzcan algo o solo palabras. Contar todo de forma absoluta. Contar la guerra y la paz de forma total. Eso es todo.

Terminaremos alguna vez la guerra en este planeta, como realidad o como posibilidad. O cuándo terminemos aquí, tendremos que empezar con otras civilizaciones del exterior. ¿Estamos condenados siempre al conflicto que termina en guerra?

¡¿De dónde nace y surge ese deseo, que no puedes controlar, del hastío de y en la vida y existencia, ese costar tanto trabajo el respirar, eso que ahora llaman depresión, sea leve o grave, quizás arrastrada durante años y años, medio superada y nunca curada!?

Abarcar lo real con la mirada, pero la realidad es más, que la mirada, ya que ésta va limitada por la percepción-cerebro y por el cerebro-ideas-cultura. Imágenes y abstracciones, con palabras o colores. Eso es todo. Una obra total, encerrada en cien palabras o en diez dibujos-pinturas. Con palabras solas, con pinturas solas, con imágenes solas no podemos abarcar ni un cinco por ciento de la realidad, tenemos que expresarlo con todo, imagen, palabra, sonido, el arte total, que es la ópera o el teatro o el cine. Hasta que surjan nuevos medios, dónde se combine también el olor-olfato y el gusto-sabor… ¡Todo es muy limitado, y la cultura aún más, pero tenemos que servirnos de la cuchara y tenedor que hemos diseñado…!

Construirse un espacio mental y un tiempo mental como método para hacerse preguntas y cuestiones que de otro modo son difíciles de plantearlas. Pero siempre sabiendo que estas en el mundo mental, cómo cuándo estas en el universo de los números. Se abren unas puertas, no sabes si te llevarán al purgatorio, infierno o semiparaíso aquí en la tierra. ¿Qué tienes que pensar atraviesas esa puerta? ¡Piensa si te saltas leyes jurídicas, morales, sociales, culturales, conceptuales, religiosas y mira con quién vas de camino, quién te acompaña, y así quizás disminuya la posibilidad de equivocarte, y no olvides el criterio del Buen Dios!

Muchos estilos de lenguajes y muchas hablas en un mismo texto, como voces en off, voces dentro, voces de personajes anónimos o elípticos, descripciones y narraciones, conceptos e ideas, preguntas y enunciados. Todo unido, todo, para intentar insertar una realidad en el laberinto de un mundo conceptual y mental humano. El mal y la maldad y el Mal y el Tentador tienta al mal, el mundo y la carne, a veces, al bien y a veces, al mal. Interior-exterior, racionalidad-irracionalidad, bien-mal luchando dentro de uno, fuera de uno mismo, uno solo, muchos.

Solo quedamos unos pocos, un tanto por ciento pequeño, que todavía tenemos el valor de indicar, con imágenes o conceptos, con un saber u otro, que todavía existe el mal y la maldad y los malos y los actos y deseos y pasiones malos, y el Tentador. Solo hemos quedado unos pocos, un tanto por ciento muy pequeño. De continuar así, dentro de unas generaciones, ya casi todo el mundo pensará que todo acto o deseo o pasión o palabra  o acto es bueno en sí, solo depende del autor y de su libertad y su voluntad y su autonomía. A lo máximo limitado por las leyes jurídicas cada vez más amplias y tolerantes y generales.

Todas las batallas que has perdido, y que no quisiste combatir. Al final, pierdes los hechos y los actos, pierdes en muchos sentidos y formas y maneras, y encima eres el malvado. Tú que has intentado siempre seguir las leyes sociales, las morales, las jurídicas y las divinas. Tú que tanto te has sacrificado, que tanto has dejado, que tanto pesos has soportado. Tú, sin ser perfecto, encima eres el malo. Y solo han oído y escuchado una parte. Pero esa parte, con mucho atractivo emocional y afectivo, quién sabe si con llantos. Alguien que ha tenido que ir dejando cosas, para que la situación no llegase a los tribunales jurídicos. Alguien que ha perdido, encima es la maldad personificada, que no merece casi nada, ni siquiera el saludo. ¡¿Y ahora tú, tú me dices, que no hay Dios, ni juicio particular, ni eternidad, es decir, que los menos buenos y los más extrovertidos y los más dicharacheros, esos aunque hayan realizado males profundos aquí, no se percibirá nunca su mal, ni aquí, ni en ningún lado, ni después, porque dices que no hay nada después…!?

Conflicto con uno mismo, conflicto con uno o con el resto, conflicto con el entorno, conflicto con la naturaleza, conflicto con la metafísica, o una combinación de estos conflictos, consigo mismo, entre sí. ¿Qué sucedería si una persona en la ficción o realidad, no tuviese ningún conflicto en ninguno de esos órdenes de la realidad? ¿Sería entonces feliz o eso sería la felicidad? ¿Una persona o personaje que realiza actos y cosas, sin conflicto con nada, ni con nadie…? Puede que en el existir tengamos necesidades y objetivos claros y evidentes. Pero posiblemente otros, estemos o nos movamos en el mundo sin entender lo que queremos hacer o desear o pensar o sentir. ¿…? Cada ramita, cada hoja es importante.

http://twitter.com/jmmcaminero        © jmm caminero (20 agosto-22 sept 2019 cr).

Fin artículo 1.802º: “Artículo surrealista, VIII”.

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