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jueves, 5 diciembre, 19

El IBI sube un 7% y se bonifica un 50% el IVTM a los vehículos eléctricos

Transporte Alhaurín. - Fuente: Wikipedia (etiquetada para reutilización).

(Francisco Javier Zambrana Durán – Alhaurín de la Torre)

El Partido Popular ha aprobado provisionalmente una subida del 7% del IBI, lo que da pie a un alza del 0,556% al 0,595% para el IBI Urbano. Esta subida de impuestos viene acompañada del aumento en el IBI Rústico del 14%, que pasa del 0,75% al 0,85%. Las cifras del IBI Urbano durante el 2014 eran del 0,68, y del 0,556 en 2015. Su máximo fue alcanzado en el año 2013, cuando se situó en un 0,75%. El límite al que puede colocarse este impuesto es del 1,1%, aunque puede variar en función de los servicios prestados por el municipio (ser capital, tener transporte público o prestar más servicios de los mínimos).

El Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) ha sido suprimido en el caso de los vehículos considerados como históricos, es decir, con más de 25 años, y en los de los matriculados por personas con discapacidad o movilidad reducida. Para aquellos vehículos eléctricos, híbridos, de autonomía extendida y de hidrógeno, se aplicará una bonificación del 50%.

Otra de las bonificaciones acordadas en el órgano municipal alhaurino se centran en los hogares. En ellos se contempla una reducción del IBI del 40% en domicilios con un valor catastral inferior a 150.000 euros, y, y de un 60% en caso de ser familia numerosa especial. Para aquellos que se encuentren entre los 150.000 y los 175.000 euros, la reducción será del 20%, y del 30% para las familias numerosas especiales. Además, el hecho de domiciliar el IBI será bonificado con un 3% de la cuota íntegra.

Si bien, el Partido Popular propondrá en el próximo pleno ordinario una ”revisión” de la tasa de cementerio (tributo municipal que grava la utilización de servicios fúnebres) y de la tasa por utilización privativa o aprovechamiento especial del dominio público local. Según informa la nota de prensa del Ayuntamiento que resume la sesión, este ajuste se realizará para ”financiar las diferentes inversiones realizadas en el recinto en los últimos años”. Desde el pasado 2007, la tasa de cementerios no ha sido actualizada.

El ajuste de las cuentas de impuestos y tasas de Alhaurín de la Torre hecho público por el Ayuntamiento este jueves determina una bajada en algunos sectores y una subida en otros. Las medidas, que entrarán en vigor en el año 2020, componen una de las principales acciones del gobierno del Partido Popular en el municipio malagueño. Entre ellas se encuentra la supresión de la conocida como ‘tasa de carruajes’, aprobada en marzo de 2019, que justificaba ”la mejora y reposición de las aceras vía impuestos”.

El partido con mayoría absoluta declaró que estas ”actualizaciones” contemplan aumentos ”razonables y leves”, tras 8 años en las que no se han movido. El deseo de mantener la ”excelencia en la prestación de los servicios públicos”, según declara el alcalde Joaquín Villanova, ha llevado a contemplar un nuevo alza.

Nota de prensa difundida en la mañana del 24/10/2019: https://www.alhaurindelatorre.com/villanova-procuramos-la-menor-presion-fiscal-posible-y-la-excelencia-en-los-servicios-publicos/

Mitin VOX Málaga: Silencio cohibido

(Francisco Javier Zambrana Durán)

Manidos. Discursos. Pedregosos. Irrespetuosos con la muerte, por momentos. El resto.

España. Lo primero, lo único. Bueno, eso y aquel. Porque hasta que llegó, todo esto era campo. Pero él pudo volver a recuperarlo.

Recuperar conceptos con palabras X, temas Y, y finales de E. El duelo constante entre el micrófono y la cordura se desequilibra y termina cayendo del lado de las palabras que calan. De vez en cuando una. Tres.

Y claro, eso es gustoso. Diríamos bueno. Diríamos que justifica, que es laxo, procesal. Elemental. De lo que se denomina país.

Y se representa con tres colores.

Es así. Se menciona el voto. El útil. El respeto. Se recuerdan a los que sembraron el desorden. Se dan ´vivas´. Se aplaude la labor de los que defienden al territorio. De vez en cuando, se explica que la verdad la portan. La única. La de los que están. Aunque no lo estén.

Porque son jóvenes, viejos, niños. En masculino. Al menos, así lo recuerda la representante, que, revive, con fuerza, que se sigue en España. Que se sigue con ilusión, o con algo que se parezca. Como si Abascal volviera a entrar entre bochornos y empujones de gloria. Como si volviera a salir sin que nadie supiera por dónde. Como si le hablasen. Como si todos le acompañasen.

Él lo recuerda. Lo explica, lo cuenta como si fuera un libro. Una historia de grandes, de mastodontes imperiosos. Porque a él, le ha tocado ser el protagonista. Defender lo que otros ¨no defendían¨. Otros que subieron a redes ¨imágenes con subfusil¨. Otros que no hicieron nada. Y esas cosas.

Ataques. Al rey, y a la cruz. Golpes. De Estado. Terrorismo. Nacional.

Paradójicamente, se sigue pidiendo lo que de en teoría se alardea. Se habla de poder, de no poder. De censura. De derechos. Esos que Santiago elimina de los ¨periodistas falsos¨ que trabajan en las cabeceras nacionales.

Se pita. Chirría. Cambia. Bueno, eso no. No cambia porque es férreo, fiel a sus principios. O a sus finales.

Esos que tanto gustan. Esos en los que se corea. Igual que al principio, como si lo que hubiera acontecido fuese simple. Base. Llano. Nimio, se diría.

Solo que ahora, tras tanto bochorno, hace más calor. Ahora algunos tienen lágrimas en sus ojos. Se sienten justificados. Defienden sus ideas.

Después de hacer política. O contarla. Repasarla.

Con quien quiera compartirlo. Compartir la dictadura de las palabras. La educación del no conocer. La economía del deseo muerto. La democracia del silencio. Absoluto.

Ese que no existe cuando el himno legionario suena. Pero que calla ante los que no son problemas. Que hace olvidar. Para luego gritar. Como nunca. Por encima de cualquier voz.

Y cohibe.

La Columna de Fran: Tú, conduce, que yo te timo

Coche de juguete con la publicidad de la empresa. - Fuente: Francisco Zambrana - Diario Alhaurín.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Alhaurín de la Torre)

Total, a quién le importa. Ya que se hacen las cosas, que se hagan bien, no a medias. Si algo nos caracteriza a las personas de hoy es que seguimos este canon. A rajatabla. Da igual lo que suceda, nos mantenemos firmes ante el despotismo y la dejadez. Total, si me beneficia. No miramos a nuestro alrededor, ni siquiera nos esforzamos por comprender, por ser parte de algo. Individualismo sin colectivismo. Masivismo. ¿Cómo íbamos a cumplir las normas después de todo esto?

            Parecerá paradójico, pero no lo es. De hecho, nunca lo ha sido. Las normas están para romperse, y así se ha dicho en muchas ocasiones, pero no para que nos recompensen por hacerlo. Sonará extraño, y seguro que a muchos lectores les hará sentirse alejados de esta maldita pirada que plantea el que escribe. Pero no, nada más lejos de la realidad.

            Paseaba por el barrio de La Rosaleda, junto al estadio de fútbol, en las calles paralelas al Materno Infantil de Málaga. Volvía hacia el coche, que había dejado aparcado en una de las zonas donde suele haber algún que otro hueco. Iba hablando sobre idas y venidas, algunas reflexiones varias, hasta que me encontré con la que seguro que encabezaría la fuerza de la columna semanal. El anuncio era claro: ‘‘Expertos en gestión de multas’’.

            Había escuchado en varias ocasiones aquella frase en la radio: ‘‘Tú, conduce’’. Qué frase. Es como: ‘‘tú, roba’’. Un imperativo, una indicación de que tienes que conducir, quizá siguiendo algún que otro estándar de lo que nos enseñaron aquellas profesoras de autoescuela. Una norma que bien podría seguirse si uno quiere, o si no lo desea. Al fin y al cabo, solo conduces, sin importar la velocidad, la forma o las consecuencias.

            El modelo de negocio desesperado de este tipo de empresas nos lleva a reflexionar sobre si verdaderamente nos estamos ‘colando’ en nuestra sociedad. Todo parece indicar que sí, que se nos ‘va la olla’ planteando maneras de romper con el mercado para conseguir algún que otro euro. Dar la posibilidad de que, por menos de 10 euros al mes, como plantea esta empresa (cuyo nombre no se dará para preservar la identidad), podamos eximirnos de pagar por incumplir las leyes es cuanto menos una aberración del modus operandi que caracteriza a una población con algo de sentido común.

            Sin embargo, no es extraño. El problema viene del afán por conseguir dinero, por tener algo más que el vecino y por sumergirnos cada vez más en esa sociedad líquida. No se valora ser leal, cómo se iba a valorar ser legal. Nuestra vida se rige por el dinero y por la forma de conseguirlo, y solo nos interesa ahorrarnos. Ahorrarnos dinero, y, en muchas ocasiones, tiempo. Conduciendo a gran velocidad es lo que se logra.

            Que nos recompensen por hacerlo mal es como si nos enseñaran que robar, matar, violar o pegar está bien, y que no hay problema alguno en hacerlo. La cordura se pierde en una sucesión de hechos como estos, en problemas pequeños, leves para algunos y graves para otros que encuentran su cénit en la reflexión más pura de todas: ‘‘y a mí, ¿qué?’’.

            Y razón no falta. Qué nos importa que pasen estas cosas si no nos afectan.

            Ya, pero habrá gente que las contrate y crea que hace el bien. Corra, ebria, le pare un policía y le multe. Se librará y lo volverá a hacer. Sin sentido de responsabilidad, como si por robar en una tienda nos dieran una palmada en la espalda y nos dijeran: ‘‘Tú, roba, que yo te timo’’.


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

Fotografías de Francisco Javier Zambrana Durán. – Todos los derechos reservados.

David Er-Ramy: ‘‘Los deportes de contacto enseñan valores que se le podrían inculcar a los niños’’

David Er-Ramy posa tras la entrevista con el diario. - Fuente: Francisco Zambrana - Diario Alhaurín.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Gimnasio Rebel Pride Málaga

El malagueño David Er-Ramy, a sus 23 años, suma ya 11 temporadas practicando deportes de contacto. Lo que comenzó como una afición de un chico joven se ha terminado convirtiendo en su oficio, en su lucha diaria. Con una experiencia que lo ha llevado a combatir en múltiples zonas europeas, el apodado como ‘Golden Boy’ conoce a la perfección un mundo que muchos tachan de ‘‘bruto y salvaje’’.

La frase lapidaria de que ‘‘los deportes de contacto son para brutos’’ pocos la desechan. Desde que hace escasas décadas el reino de Urtain terminase en nuestro país y comenzasen a surgir los avisos de que los boxeadores podían morir en el cuadrilátero, el seguimiento a este tipo de disciplinas cambió totalmente. Actualmente, el panorama que existe es de contrariedad ante un deporte que en ocasiones incluso llega a ser excluido del gremio, sin importar que arte marcial se esté practicando.

‘‘Las personas que tienden a no abrir su mente en ese aspecto piensan que es violento, salvaje, medieval, y no tiene nada que ver con ello. Simplemente, lo veo como algo por lo que no todo el mundo estaría dispuesto a sacrificarse para hacerlo, para llegar a pelear’’, comenta Er-Ramy haciendo especial hincapié en lo estigmatizado que se encuentra en estos momentos. ‘‘La gente ve a dos tíos pegándose, ven espectáculo, ven sangre, y ya, pero quien realmente hace por prestar atención un poco a los detalles, se da cuenta de que no es solo eso, que es tan solo una parte. Para llegar a eso, tienes que tener respeto, sacrificio, etc., y eso hay que verlo’’, añade.

Ramy posa en las cuerdas del ring del gimnasio Rebel Pride. – Fuente: Francisco Zambrana – Diario Alhaurín.

Las máximas de una modalidad deportiva que contiene la mayor de las disciplinas son obviadas por el alarmismo social que trata de justificar sin conocer lo que hay detrás. ‘‘Es un deporte que engloba muchas cosas que se eclipsan por el pensamiento de la gente. Tiene mucha disciplina, compromiso, trabajo en equipo, inteligencia, respeto, y eso la gente no lo ve’’, destaca David. Símbolos como el respeto son tomados como pilares en gimnasios como ‘Rebel Pride’ en el que se practica este tipo de artes marciales. ‘‘Es un deporte que enseña demasiados valores y que se le podría inculcar muy bien a los niños. Es algo en el que el respeto es el fundamento’’, señala Ramy como profesor en múltiples ocasiones de chicas y chicos que acuden al gimnasio con afán de aprender.

Afortunadamente para quienes lo practican, no toda la sociedad lo condena, sino que gran parte de ella entiende que puede ser realizado sin necesidad de pelear contra nadie, sino por el simple hecho de conocer técnicas de defensa o hacer un deporte específico. La corriente de clases de defensa personal o de lucha frente al acoso escolar han dado pie a que viva un cierto auge en la provincia de Málaga. ‘‘Parece que la gente, gracias a muchos referentes, factores beneficiosos de este deporte y otros motivos, se anima más a probarlo. Veo que cada vez se apoya más el deporte de contacto; no como me gustaría, pero lo importante es el incremento’’, apunta con una mirada de esperanza David.

Sin embargo, pese a esa evolución, Andalucía se encuentra todavía a años luz del nivel que alcanzan otras ciudades españolas que dan más cabida a estas modalidades. ‘‘Bilbao es una locura, Barcelona otra, Madrid otra, Valencia otra, Las Palmas otra… Por desgracia, en esta zona va muy despacio, pero va’’, explica el entrevistado. La tradición sumada a la popularidad de otros deportes de contacto como las artes marciales en Barcelona, la lucha canaria y el boxeo en Madrid permiten que vivan un crecimiento exponencial que no encuentran en la comunidad andaluza quizá por falta de tradición o a causa del señalado estigma.


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Ana Alicia Ruiz: La pureza de lo simple sobre la pasarela

Modelo en el desfile de Alhaurín de este sábado. - Fuente: Francisco Zambrana - Diario Alhaurín.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Plaza de España)

La pureza de los pasos sobre la alfombra roja tiñe con su desparpajo la retina de los asistentes. No necesitan flashes los cámaras, pues lo fotografiado brilla por sí solo. La atmósfera cubre una pintura magnífica, que recrea lo clásico, lo actual y lo futuro; lo complejo, lo elaborado y lo sencillo. La armonía de estos tres puntos cardinales hace de un simple desfile de moda una leyenda escrita sobre las telas más prestigiosas de la alta costura. Y no una cualquiera.

            Desfilan de menor a mayor, ya sea de edad o talla. Sin importar la belleza que exista dentro y fuera del cuerpo de cada una de las personas que danzan por la pasarela arreglada en la Plaza de España, centro de Alhaurín de la Torre. Se suceden los distintos estilos que son protagonistas en una noche en la que los focos alumbran la escena de la perfección llevada al extremo.

            Ana Alicia Ruiz es artífice de esta función. Su vocación, la alta costura, la ha llevado a convertirse en uno de los ejemplos de la ciudad de la Costa del Sol en este universo de la moda. Llevando la tradicionalidad por bandera y buscando a la vez la mayor de las innovaciones en cada uno de los momentos, ha destacado por sus habilidades dentro y fuera de la pasarela. Sin embargo, ante todo, en las gestiones realizadas en ella.

Modelo en el desfile de Alhaurín de este sábado. – Fuente: Francisco Zambrana – Diario Alhaurín.

            Para un adecuado funcionamiento de lo que tiene lugar en el desfile, es necesario poner a punto exactamente cada aspecto que tenga lugar en él. No falta detalle, y la planificación es exquisita, exactamente igual que lo que es exhibido. Se busca el más difícil de los matices y se le da forma para que sea parte de la recreación artística más pura y exacta de una verdadera reunión de modelos.

            Más de una decena de fotógrafos, situados en cada una de las zonas estratégicas, se hacen con las capturas de modelos que demuestran la mayor profesionalidad. Una mirada, un simple gesto, un guiño mueven los obturadores de un grupo llegado de toda Andalucía, de los cámaras especializados en esta disciplina. Nadie se arriesga a perder una sola captura, un solo disparo. Y es que, tal y como la organización conoce, todo lo no retratado, no puede ser contado.

            Es por ello por lo que cuando cae la más absoluta de las oscuridades sobre la parte central de la avenida, el espacio se queda pequeño para la multitud que observa, atónita, lo que allí acontece. Porque aquello va más allá, mucho más allá de lo convencional. Desafía los límites, rompe con lo establecido para crear una nueva base y reafirmarse en ella. Es puro. Es arte. Y, por ello, es digno de recibir todo elogio, todo calificativo que se encuentre a la altura de la costura más elevada.

            De la allí presentada.


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David Er-Ramy: El chico de oro de las artes marciales

David posa en el ring del gimnasio Rebel Pride de Santa Bárbara. - Fuente: Francisco Zambrana - DA.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Gimnasio Rebel Pride Málaga

David Er-Ramy se convirtió en 2014, con tan solo 18 años, en el campeón de España de K1 más joven en la historia. Desde entonces, su carrera ha continuado evolucionando y permitiéndole crecer como deportista dedicado al cien por cien a lo que él denomina ‘‘su trabajo’’. Conocemos en el gimnasio Rebel Pride de Málaga a su mayor estrella, a una de las personas que encabeza las artes marciales en nuestra ciudad en la actualidad.

¿Qué edad tenías cuándo llegaste a la lucha y qué te motivó a ello?

‘‘Lo mío fue algo normal, supongo. Fue el típico día que te apuntas con un compañero de clase para hacer algo y matar el tiempo de alguna manera. Con el transcurso del tiempo fui descubriendo que cada vez me gustaba más, que iba aprendiendo más, que iba evolucionando más hasta que a día de hoy es mi trabajo, mi pasión y mi vida’’.

¿Cómo fue el proceso de evolución desde tus comienzos?

‘‘La evolución fue yendo a más. Fue un proceso que comenzó con el amateur, fui evolucionando en cuanto a cualidades, y a día de hoy me mantengo a nivel profesional trabajando cada vez más’’.

¿Por qué elegiste el K1 entre todas las variedades que existían?

‘‘Yo empecé en la época del boom del Full Contact, pero mi transición al Kick Boxing, fue muy temprana, en apenas un año. El Kick Boxing fue evolucionando y entrando en España y se convirtió en el K1. Siempre he estado peleando entre las dos modalidades. La variación es mínima, pero se nota mucho la diferencia entre una modalidad y otra’’.

David mira a la cámara en el ring de Rebel Pride. – Fuente: Francisco Zambrana.
¿Qué buscaste desde el primer momento que comenzaste con esta disciplina? ¿Por qué decidiste dedicar tu vida plenamente a ello?

‘‘Algo así no te lo planteas. Algo así, tú evolucionas con él. Se crea un vínculo en el que uno va creciendo como deportista, le gusta lo que hace y le apasiona. Simplemente, el primer momento en el que yo practiqué este deporte, decidí que quería dedicarme a ello. A raíz de ahí uno va practicando y va progresando, pero no sabría decirte el momento exacto. Fue un transcurso en el que día a día fui descubriendo esto’’.

¿Cómo fue la experiencia de ganar aquel campeonato nacional tan joven?

‘‘Fue un momento en el que uno no se da cuenta hasta que lo consigue. Fue una gran noche, porque salió todo redondo. Ahora con el tiempo uno se da cuenta de que eso no es lo importante, sino que es lo que se haya trabajado antes. Para esa pelea me preparé muy bien y salió de lujo. Una vez que uno llega allí, lo difícil no es ganar, sino mantenerte en lo más alto’’.

¿Cómo definirías tu experiencia en el extranjero, en Holanda, en una época tan joven?

‘‘Una experiencia increíble. Es un sitio en el que se aprende demasiado. La gente tiene allí como cultura la lucha. Los niños no quieren ser futbolistas, quieren ser luchadores en ese país en concreto. Tienen una ética de trabajo, un sacrificio, una fuerza y voluntad de querer mejorar, progresar y luchar para convertirse en luchadores que me enseñó bastante’’.

¿A causa de qué motivo decidiste pasar a las MMA y dejar de lado el K1? ¿La madurez al pelear, la experiencia?

‘‘Llegué a un punto en el que me di cuenta de que necesitaba algo más y siempre me había llamado la atención. Es algo que es diferente a todo lo demás en tiempo, en guantillas, en todo. Tenía la espinita clavada de decir ‘me gustaría probarlo’. Hasta que llegó el día, me fui adentrando poco a poco y buscando hasta que nos hemos expandido por allí también. Es el futuro, es un deporte con visión de futuro, ya que es muy completo y requiere mucho sacrificio; y eso te ayuda bastante’’.

David posa en el ring del gimnasio Rebel Pride de Santa Bárbara. – Fuente: Francisco Zambrana – DA.
¿Crees que te encuentras en el camino para conseguir tus objetivos?

‘‘Por supuesto. Estamos en el camino y tengo a los mejores entrenadores y el mejor equipo detrás de ellos. La meta está marcada, y simplemente es objetivo tras objetivo, día tras día. Trabajo, trabajo y trabajo, no hay otro misterio. La verdad que hay que disfrutar el proceso, el entrenamiento, el trabajo duro, y todo lo demás viene solo’’.


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

Fotografías de Francisco Javier Zambrana Durán. – Todos los derechos reservados.

La Columna de Fran: Es duro para vosotros, no para nosotros

Manifestante en la Plaza de la Constitución. - Fuente: Francisco Zambrana - DA.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Calle Larios)

Duro. Quizá, en una sociedad como la nuestra, saciada por necesidades materiales que estigmatizan a niñas y niños desde sus primeros pasos, que enunciemos este tipo de argumentos es duro. Es duro que luchemos, que vayamos en contra de lo que se nos plantea como lo que nos salvará, como lo único que puede seguir haciendo girar una ruleta que lleva décadas parada. Es duro que salgamos a la calle, que nos lancemos en tromba, que rompamos los esquemas y volvamos a hacerlos como lo creemos, no como quieren que nos los creamos. Y, sobre todo, es duro que lo digamos los jóvenes, los que no sabemos, los que nada valemos, los que, al fin y al cabo, viviremos mientras, sin que nadie lo pare, el mundo es asesinado. Sí, no es que se muera solo, es que lo estamos matando.

            No se parte desde la base de un ecologismo que desafíe los límites, sino de un raciocinio que reaccione cuando estos se dan. Se parte desde el pensar más sincero y neutral de una sociedad que ha visto cómo se podían incorporar los distintos grupos que hubiera en ella para que vivieran todos en armonía. No se busca el extremo, y eso debe quedar claro, porque una bomba no se solventa lanzando otra.

            El negacionismo no es la solución, no es parte del mensaje constructivo que debe trasladarse a la sociedad. Se puede entrar en contacto con la vida normal llevando un modus operandi sostenible, no centrado en producir capital y buscar una salida rápida de usar y tirar a cada paso que demos en nuestra existencia. Negar el problema no es solucionarlo, al igual que quien posee una enfermedad no se cura por olvidarse de ella.

Manifestantes en la Alameda Principal. – Fuente: Francisco Zambrana – DA.

            Tal vez, la magnitud del caso ante el que se enfrenta una civilización cubierta por la desesperación en algunas ocasiones ante la pasividad de la clase política (clase por su diferencia con el resto en sus pareceres) supere a gran parte. No podemos imaginar que el planeta acabe, ya que no lo vemos, no lo sentimos, no lo vivimos. ‘‘Siempre hizo calor y siempre llovió’’, es lo más común decir. Es obvio, como siempre hubo Violencia de Género, sigamos aplicándola como una marca social más. No, no y no. Olvidemos el pasado para poder seguir aplicando el presente.

            Salir a la calle, de manera pacífica, reclamar una solución y una forma de entender que esto afecta absolutamente a cada especie, parece ser negativo. Lo es porque se rompe una cadena capitalista básica para la formación de la vida cómoda, de lo que es sencillo, del interminable juego de conseguir más dinero para terminar dándoselo a otra persona. Esa cadena que nos lleva a comer de industrias cárnicas de las que después nos escandalizamos por brotes graves, es la que al planchar la ropa nos traslada un leve hedor a fábrica de Vietnam, es la que nos mantiene con los ojos cerrados para que no se vea la realidad. Porque, de verla, el orden establecido por los grandes colapsaría.

            La lucha que se reclama por parte de una juventud que vivirá el mañana es la que quizá ellos creyeron que las personas adultas hacían. Mientras tomaban de una cuchara el potito de pollo, se sentían llenos, creyendo que sus madres, padres, abuelos y abuelas se desvivirían por ellas y ellos, y que, por supuesto, velarían porque el día de mañana les quedara un mundo mejor. En cambio, lo que esa gente joven, inservible y vacía para muchos tuvo que hacer fue colgarse la mochila de la responsabilidad y demostrar que, por una vez, era más intuitiva que quienes llevaban el cartel colgado de serlo.

Manifestantes llegan a Calle Larios. – Fuente: Francisco Zambrana – DA.

            Ellas y ellos fueron quienes se lanzaron un 27 de septiembre a bordear la costa, quienes movieron el planeta por minutos y explicaron a los demás que lo que estaba sucediendo les concernía. Reivindicaron sus libertades, protestaron contra la política inservible, y se sirvieron de lo más importante que una especie de un territorio puede tener: su comunicación. Cientos, quizá miles.

‘‘Camino por estas calles vacías en el Bulevar de los Sueños Rotos’’, cantaba aquel grupo de punk que decidió adoptar el nombre de ‘Día Verde’. Quizá hace unas décadas así fuera, pero no en un 2019 en el que nos centramos en una base que va más allá de la política, de la izquierda o la derecha, que supera las fronteras, que abre el núcleo de las ideologías neofranquistas, neocomunistas, neoliberales o neomachistas. Lo abre y lo cierra. Y es duro, es duro que esto ocurra, sobre todo para quienes están fuera y siguen creyendo que esto de ‘‘la Tierra’’ es un cuento, que no va con ellos.


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

Fotografías de Francisco Javier Zambrana Durán. – Todos los derechos reservados.

Cientos de personas recorren las calles para trasladar el mensaje universal de salvar nuestra Tierra Por Francisco Javier Zambrana

Publicada por 103Málaga en Sábado, 28 de septiembre de 2019

”Para mi hijo deben primar los estudios, pues nunca se sabe lo que ocurrirá con el skate”

Carlos y Adrián posan en el Skate Park Rubén Alcántara. - Fuente: Francisco Zambrana.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Skate Park Rubén Alcántara)

Entrevistamos a Carlos García, padre de Adrián García, el joven skater malagueño de tan solo 6 años que destaca en la ciudad. Los ejes centrales sobre el pequeño y sobre el mundo del monopatín nos lo desvela un antiguo aficionado a un mundo que ha vuelto a retomar a causa de de su primogénito. 


¿Cómo os percatasteis de que era su afición una como esta que no es tan común?

‘‘Todo empezó cuando fuimos un día a una tienda de deportes a comprar ropa. El niño se fijó en los skates y quería que le comprásemos uno. Yo le dije que eso era muy peligroso, pero al final le compramos uno y lo llevamos a un skate park. Vimos que el niño tenía mucha soltura y mucho equilibrio. En menos de cuatro días ya estaba tirándose por rampas.

Cada día, cuando salía del colegio, lo primero que pensaba era en ir al skate park porque era lo que le gustaba. Así estamos aún después de unos 10 meses que lleva con este deporte’’.

 

¿Cuánto tiempo le suele dedicar al deporte Adrián a diario?

‘‘Entrena una media de unas tres veces, como máximo cuatro, días a la semana. Una media de dos horas, tres horas; en ocasiones, los fines de semana, un poco más. Pero siempre me cuesta trabajo llevármelo, porque siempre se va con ganas de más’’.

 

¿Entrena otro tipo de habilidades, o solamente el equilibrio sobre la tabla?

‘‘Él hace de todo, pero por su cuerpo únicamente hace rampas y bowl, que es la piscina. Ahí va un poco más suelto. Sobre todo, le gusta mucho el tema de rampas. En la modalidad de street hace algunas cosas, pero no muchas. Es muy pequeño, y no tiene mucha fuerza en las piernas para levantar el skate demasiado y hacer más trucos.

 

En una escala de niveles, ¿en cuál se encontraría como patinador a su edad?

‘‘Nos sorprendió cuando empezamos que había muy pocos niños en el mundo del skate en comparación con otros deportes de patinaje como los scooters, rollers, etc. En el norte es donde hay mucha cultura de skate, y en Andalucía no hay tanto. Nos gustaría que hubiera campeonatos para niños más pequeños, es decir, niños menores de 16 años.

En el norte hay campeonatos de 8 a 10 años, de 10 a 12, de 12 a 14. Van de dos años en dos años, pero aquí hay Sub16, y la mayoría son Opens, en los cuales él no puede participar, o tienen un nivel muy superior al suyo’’.

 

¿En qué campeonatos habéis participado hasta el momento si se pueden recordar algunos de ellos?

‘‘De momento de España no hemos salido. Hemos estado en el norte en una competición, y luego las demás han sido por Andalucía, en Córdoba, también en Madrid, un Kid Contest. Nos gustó mucho y nos gustaría que hubiera campeonatos de ese estilo que fueran para niños’’.

 

¿Recibís financiación por parte de alguna entidad para costearos los viajes?

‘‘Nosotros no estamos patrocinados por nadie, ni tampoco es lo que buscamos. Lo que buscamos es que el niño disfrute y se lo pase bien. Si tiene que venir algo, vendrá. Esta misma tienda donde estamos grabando ahora mismo, la Stax Skate Shop, sí que nos hace unos descuentos que se agradecen, pero por lo demás no tenemos ninguna ayuda de otro tipo. Los fines de semana que podemos, vamos y ya aprovechamos y conocemos la ciudad si no la hemos visto antes’’.

 

¿Qué precio puede tener un equipamiento de skate?

‘‘Depende mucho del bolsillo de cada uno. Lo importante para hacer skate es tener muchas ganas, ya que es un deporte de superación en el cual se siente uno orgulloso de decir que ha sacado un truco.

Realmente, con unas zapatillas adecuadas que estén preparadas para el desgaste de la lija sobre el skate, de unos 50 euros; una tabla de unos 40 o 60 euros de una gama bastante buena, y una rueda y unos rodamientos que son unos 20 euros cada cosa. A parte, después los ejes, que pueden rondar los 30 euros’’.  

 

¿Cómo está la situación de este deporte en nuestra ciudad?

‘‘Málaga tiene muchos skate parks. Algunos están un poco obsoletos, y sería oportuno que se remodelasen, incluso que hubiera algunos cubiertos, como los hay en muchos puntos de España, para que se pueda practicar en verano al mediodía o lloviendo. En Málaga no lo tenemos, por ejemplo’’.

 

¿En qué parte de España se patrocina más este deporte?

‘‘De Madrid hacia arriba hay mucha cultura de skate. No nos imaginábamos que había tanta. Estuvimos en muchísimo skate park en las últimas vacaciones que tuvimos por Cantabria y País Vasco. Nos sorprendió gratamente estar en un lugar con tantos patinando. Allí el niño podía patinar con muchos más niños, mientras que aquí el que menos edad tiene es de 10 años’’.

 

¿Tenéis pensado ir a Estados Unidos a competir o conocer el ambiente?

‘‘Si pensamos en California, nos gustaría ir por ocio. Ahora mismo es muy pequeño, y no podemos pensar a grandes escalas. El día de mañana puede ser que quiera otro deporte. Ir a esos sitios es un sueño para todo skater. España tiene muy buenos sitios, como Barcelona, o también Inglaterra. No es necesario pensar en ir a América, en Europa hay muchos lugares donde patinar’’.

 

¿Qué le inculcáis cuando practica el deporte: divertirse o mejorar?

‘‘Para mí es muy importante el tema de los estudios. Siempre va a primar el estudio. El estudio es lo primero, y esto es un deporte que él lleva realizando 10 meses donde le va bien. Nosotros no lo presionamos para que saque trucos, sino que él mismo los ve e intenta hacerlo hasta que lo saca’’. 


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

Fotografías de Francisco Javier Zambrana Durán. – Todos los derechos reservados.

Adrián García: El prometedor Skater malagueño de 6 años

Adrián realiza un salto en la rampa. - Fuente: Francisco Zambrana.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Skate Park Rubén Alcántara)

Me llamo Adrián. Tengo 6 años. Desde hace unos meses he descubierto algo distinto, algo que me ha hecho querer despertarme cada mañana con la aspiración de buscar cumplir el gran sueño de lo que creo que me apasiona. Ahora voy al cole sonriendo, busco a más amigos, me relaciono con más mayores, con más pequeños, pero siempre estoy esperando que mi madre o mi padre me recoja para prepararnos con las rodilleras, coderas, muñequeras y el casco para salir a mi lugar favorito. No sé si estaré o no en lo cierto en este caso. De lo que estoy seguro al dos billones por ciento es de que esto me divierte, me hace sentir libre, me hace volar. Me hace cada vez más semejante a quienes comparten conmigo esta afición de las cuatro ruedas. Me hace un verdadero skater, con el corazón de un niño.

‘‘El casco si no te lo pones, puedes romperte el cráneo’’, explico atentamente mientras Fran, un chico de gafas y cámaras, me propone preguntas para hacer la entrevista. Le cuento varias cosas que son importantes para que no nos pase nada mientras patinamos, como por ejemplo que hay que hacer siempre caso a nuestros padres, y que hay que llevar protecciones en todo momento. ‘‘Siempre antes de entrar a patinar caliento, para así evitar caerme’’, señalo, porque entiendo que es importante que lo sepa para luego explicárselo a quienes lo lean.

Todavía no ha comenzado la entrevista, según él me ha dicho, pero yo creo que ya estamos grabando. Tengo un micrófono que cuelga de mi camiseta de tirantas de color verde, la cual prefiero ponerme porque hace todavía mucho calor. De hecho, en esta tienda de monopatines de mi amigo ‘Tobaria’, ‘Stax Skate’, hace mucho ahora. ‘‘Lo que me gusta de patinar es que hago muchos amigos y me lo paso muy bien con ellos’’, respondo ante la pregunta de qué me atrae más de este deporte. ‘‘Voy muy bien con el skate, pero todavía no puedo hacer algunas cosas de mayores como tirarme por la rampa mega’’, le aclaro por si a lo mejor cree que luego puede hacerme fotos tirándome desde allí y vaya a decepcionarle.

Adrián posa en la tienda Stax. – Fuente: Francisco Zambrana.

Mi padre está enfrente de nosotros, y nos mira. Algún compañero de los míos, aparece por allí. Como el sitio donde estamos grabando es un autobús, apenas se escucha desde fuera, pero luego iré a saludarlos y a lanzarme con ellos por las rampas por las que sí puedo hacer mis trucos. ‘‘Practico los trucos que aprendo casi todos los días’’, creo que es importante que lo sepa, para que entienda que mis tres o cuatro entrenamientos semanales sirven para seguir mejorando.

Dice que ahora acaba de encender la cámara, y me parece extraño, porque sigue hablando igual. Sostiene mi casco, el verde, ese por el que me conocen, y me habla de qué pienso que es más importante, si la tabla o la persona que la maneja. ‘‘El bueno tienes que ser tú, la tabla no es importante’’, le contesto. Conozco a gente con tablas muy bonitas, pero que no les sirven porque no saben ni siquiera hacer un Ollie (truco de salto básico con el monopatín).

‘‘Yo intento aprender de todos. Veo lo que hacen y les copio sus trucos’’. Es interesante que sepa que yo no me invento lo que voy a enseñar después, no vaya a ser que piense que sé mucho para mi edad. Él se ríe y me dice que soy ‘‘muy listo’’ al copiarlos. Yo pienso que eso es lo más interesante de esto del skate, copiar a tus amigos y luego enseñarlo a quienes quieran aprenderlo, como por ejemplo mi padre. ‘‘Antes mi padre patinaba, pero se cayó y se hizo daño en el tobillo’’, digo. Me acuerdo del primer día en el que me compraron una tabla y del pánico que tenían de que yo me subiera. Ahora, después de 10 meses ya, apenas se nota ese miedo.

Cuando el periodista dice que ya hemos terminado, me quita el micrófono, y ya sí que me creo que no está grabando. En realidad, no me he puesto nervioso como pensaba que me ocurriría. Al contrario, era como si estuviera patinando, igual de fácil todo. Bueno, no vamos a mentir, algo de vergüenza sí he tenido. Pero eso ya no importa.

Adrián realiza un salto en la rampa. – Fuente: Francisco Zambrana.

Salto a la pista, a la pequeña rampa donde están mis compañeros. Empezamos a saltar. Me llaman para que saltemos todos juntos, para que hagamos trucos difíciles, y mientras tanto el chico del periódico me hace fotos y vídeos. Hago lo de siempre, lo que sé hacer, porque no quiero que me salga mal y que parezca que no sé mucho. Ahora no estoy nervioso. Este es mi verdadero terreno, donde puedo hacer lo que más me divierte con quienes más quiero tener a mi lado.

De vez en cuando, fallo, como todos, aunque, como le dije antes al periodista, ‘‘lo importante con el skate es tener confianza’’, y por mucho que caiga, no la pierdo. Intento caer bien, para no tener luego lesiones, y, por supuesto, no hago cosas demasiado arriesgadas que puedan hacer que me haga daño. Siempre hay que hacer caso a lo que nos dicen los que saben más y nuestros padres. Ellos saben ver si puedo hacer un truco u otro o algo difícil.

Le enseño algunas cosas en el Bowl, que es como una piscina donde se patina. Luego, salto una de las rampas más complicadas, y, por último, algo hacemos algo de Street, no demasiado porque es peligroso. Sin darme cuenta, ha ido anocheciendo y ya mismo será la hora de que mis padres me obliguen a irnos para preparar para el día siguiente. Hoy, como es martes, tendré que esperar dos días para venir, y mañana descansar un poco. Todos los días no está bien entrenar, ya que las lesiones no perdonan si no descansamos.

Una vez que he hecho de todo un poco, no creo que me haya salido mal esto de los periódicos. Es lo mismo que venir a una clase normal, solo que la única diferencia es que me preguntan cosas que me gustan y me hago un nuevo amigo. Al fin y al cabo, es eso lo que me ha enseñado el mundo del skate: a hacer amigos. Bueno, y a divertirme, claro. A divertirme sobre una madera con cuatro ruedas y dos ejes como no lo había hecho nunca antes en estos largos seis años de vida.


Nota: Ah, se me olvidaba, por si queréis verme otras veces, podéis seguirme en mi Instagram, donde no subo yo nada porque no lo entiendo, pero sí aparezco en muchos vídeos y fotos, os dejo el nombre: @adrisk5.


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

Fotografías de Francisco Javier Zambrana Durán. – Todos los derechos reservados.

La era del rectángulo con Internet: El día que murió la comunicación

Fotografía de un teléfono en una escalera. - Fuente: Francisco Javier Zambrana Durán.

(Francisco Javier Zambrana Durán – Alhaurín de la Torre)

Introducción a la publicación:

La comunicación es nuestro eje vital. Sin ella, no tendríamos nada que hacer en este conjunto de montañas y agua. Seríamos como animales, y ni siquiera eso, porque ellos se comunican mucho mejor que nosotros. El humano debe entrar en contacto con otros humanos para poder sentir que vive en este ecosistema, que está integrado. Antes las personas se reunían, se percibían de manera cercana, tratando de entablar amistad con otros para crear un grupo más voluminoso. Hoy tenemos Twitter, Facebook, Instagram, Whatsapp, y es lo mismo. ¿Para qué verse?

            La explicación, como cualquier otra de las presentadas en esta serie, es complicada de mostrar. Para ello, usaremos una metáfora que nos servirán a modo de guía y una comparación de los pros y los contras de este concepto de Comunicación con nuestro teléfono móvil.

Metáfora:

Halloween. Siempre nos ponemos un disfraz. Una careta, unos pantalones rotos. A veces nos pintamos la cara, nos damos incluso miedo a nosotros mismos. Queremos provocar terror en las personas, o simplemente entre nuestro círculo de seres queridos. Es sumamente divertido ponernos ese atuendo y salir a la calle durante esa tarde para mostrar al planeta que no tenemos miedo de los fantasmas y que nos vestimos de ellos para ahuyentarlos.

            Sí, ya.

            Aquello que nadie sabe es que todos los días nos vestimos de Halloween. Todos los días de nuestra vida nos ponemos ese disfraz, completándolo con una careta o unos pantalones rotos (quizá sin pintarnos la cara), y buscamos provocar el terror, o escondernos, de las personas. Vivimos en una fiesta de disfraces constante en la que cada uno porta su propio atuendo y busca mostrar al planeta que no tiene miedo a nada. Claro, a cara tapada, cualquiera.

            Ese Halloween es el mundo en el que residimos, aquel que no mira a sus alrededores en el metro, y que ni siquiera sabe si va o viene a la Universidad o al trabajo porque su Facebook le echa humo. Tan populares que somos. Tan populares que nos ven.

            Todo es una mentira.

            Como cada Halloween, cuando nos quitamos el disfraz, no queda nada de nosotros. Somos otra vez los mismos, somos los que nos miramos al espejo y no nos damos miedo, porque nos reconocemos. Esto es exactamente lo que les ocurre a las personas cuando entablan conversación con alguien de manera directa (no en un Direct de Instagram, sino cara a cara).

            Tal vez para conseguir la comunicación sean necesarios escasos factores que tienen que ponerse de acuerdo. En nuestro móvil, todos funcionan a la perfección, todos son perfectos. Todos, menos los que no lo son.

A favor:

Defender al Diablo es algo que se nos da bien a todos, sobre todo cuando el Diablo nos regala todo el placer y la codicia de la vida, así pues, por qué no decir que el teléfono es la auténtica pera. Sí, el móvil nos ayuda, nos hace sentir más libres, estar en contacto con más personas, acceder a chatear con ellas dónde y cuándo queramos, y preguntarle al tardón de los colegas que dónde se ha quedado, que ha pasado ya un cuarto de hora, macho.

Eso solo lo tiene el móvil. Hace 20 años, porque no llevamos más con este descubrimiento más importante que el fuego (al menos ha dado ya más dinero y temas de los que hablar), nadie sabe cómo quedaban las personas. Un caso de estrés sería el siguiente:

Imagina que vienes de la Universidad y te encuentras a tu madre, que te pide por favor que vayas a comprar al supermercado, pero habías quedado para comer con tu novia nada más salir. No tienes Whatsapp, no tienes teléfono. ¿Qué hacías? Solo te quedaba la opción de ir a casa de tu novia, pedirle que te acompañe al supermercado, llevarle las compras a tu madre, y comer con ella.

Ahora, la vida es mucho más sencilla. Un simple mensaje que explique a tu novia que vas a tardar 20 minutos más porque vas a hacerle unas compras a tu madre que está un poco liada hoy, y todo solucionado. Hace dos décadas, si eras de los despistados que olvidaba que había quedado con su chica para comer, estabas perdido, hoy, con este recurso, las relaciones siguen vigentes.

Pero no solo esto, sino que la calidad de existencia es mejor. Ya no existe la vergüenza. Ahora se puede publicar absolutamente todo. Ahora no hay ningún tipo de tapujos en hablarle a esa chica que nos ha gustado por Internet. Mientras vamos en el metro, le preguntamos cómo se ha despertado o qué deporte practica; el caso es rellenar bytes y códigos binarios en nuestro teléfono.

El favor que nos hace este tipo de comunicación es inconmesurable. No podríamos pagarlo porque nos supondría un agradecimiento eterno. Al instante tenerlo todo era el sueño de cualquiera de nuestros coetáneos más mayores cuando eran jóvenes. Y ahora, lo tenemos.

Menuda desgracia.

En contra:

            Y ahora, paremos de defender al Diablo, que entre este y Halloween, ya te hemos causado bastante pavor, querido lector. Seamos razonables. ¿Cuánta de efectiva es esta comunicación?

            Si nos centramos en experiencias personales, nos habremos fijado en que en las conversaciones de mensajería instantánea tenemos un serio problema. La comunicación se basa en varios pilares, y uno de ellos es el Contexto. Sí, siempre decimos aquello de yo no quería decir eso, pero lo has interpretado mal cuando alguien cree algo que no era como lo habíamos enunciado por Whatsapp, por ejemplo. El porcentaje de ocasiones en que esto ocurre en la realidad virtual y en el cara a cara, es dispar en todos los sentidos. Punto número uno.

            Por otro lado, podemos destacar que esta pérdida de comunicación nos trae una serie de altercados que no podemos dejar de lado. Podemos vernos expuestos a un aislamiento que algunos pueden llegar a convertir en trastornos psicológicos, o incluso podemos sentirnos tan sumamente introducidos en nuestro propio mundo ficticio que ni siquiera tengamos constancia del resto de situaciones reales. La cercanía de nuestros seres queridos puede ser obviada, y la comunicación con ellos puede escasear hasta el punto de que nos sea complicado entablar conversación con nuestros padres, madres, hijos, hijas o pareja.

            Finalmente, como punto número tres, únicamente es preciso destacar que todos tenemos que comunicarnos sí, pero no hacerlo de forma masiva. Esta comunicación constante nos hace sentir lo que en periodismo se denomina infoxicación (tener demasiada información; tanta que no sabemos lo que hacer con ella). Este problema es común entre los usuarios de las redes sociales de cualquier índole, pues en ocasiones, esta comunicación se desborda. Esto nos lleva a tener que seleccionar y a clasificar nuestra comunicación en base a criterios, muchas veces, dados por el orden de aparición. ¿Preferirías hacer más caso a un twittero que a tu pareja cuando necesita ayuda urgentemente? En más de una ocasión, a causa de la feed que aparece en tu teléfono, lo has hecho sin percatarte.

Temamos a las tecnologías:

            Seré breve. No pretendo asustarte. Como ya he dicho, te he causado suficiente miedo. Solo quiero concienciarte de que el mundo que ves ahí fuera es muy distinto del que ven los que te lo fabrican. Sí, el mundo que ahí observas es un mundo pintado, decorado de manera perfecta para que puedas tenerlo frente a ti como si de una obra de arte se tratase. Lo que a través de tu teléfono ves es perfecto. Pero no real.

            La comunicación se ha desarrollado de una manera tan específica y desbordante que podemos encontrarnos con este tipo de fenómenos que hablan por sí mismos. ¿A quién creerías antes? ¿A alguien que te lo dice cara a cara, o a un vídeo de YouTube?

https://www.youtube.com/watch?v=cQ54GDm1eL0.


Nota: La Era del Rectángulo con Internet es una serie de publicaciones redactadas y gestionadas por Francisco Javier Zambrana Durán que tratan de plasmar el problema que existe actualmente con los móviles y la adicción que representan. Cualquier aspecto que desee ser comentado, pueden entablar contacto con el redactor en sus redes sociales. 


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

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