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Alhaurín abre paso a la Copa Andaluza de Baloncesto

(Francisco Javier Zambrana Durán – Club Lauro Golf)

Alhaurín ha dado el paso que le faltaba este 2018 en cuanto a lo que a baloncesto se refiere. Después de haberse alzado con un triunfo completamente inaudito al ascender a Liga Femenina 2 nacional, y haber incorporado nada menos que a dos jugadoras estadounidenses para su equipo femenino de baloncesto, albergará la final de la Copa Andaluza en su vigésimo primera edición.

El acto de presentación ha tenido lugar en el Club Lauro Golf, uno de los lugares que mejor simbolizan la labor del municipio en clave deportiva. ”Alhaurín es una referencia en el deporte en general, pero sobre todo en baloncesto gracias a la afición que tiene”, destacó Joaquín Villanova en su intervención. ”Hemos hecho todo lo posible por progresar, y creo que lo hemos conseguido”.

Estuvieron presentes varios de los representantes del baloncesto español entre los que destacaron Raúl Pérez Ramos, Responsable de Relaciones Institucionales del Betis Energía Plus; Carlos Jiménez Sánchez, Director Deportivo del Unicaja Baloncesto que destacó la ”obligación de ganar para Unicaja” y la ”motivación que da a los jugadores este trofeo”; Juan Pedro Parra, Presidente del Club Baloncesto Alhaurín de la Torre como parte de la organización y representantes del equipo granadino.

Dirigentes de clubes e instituciones de Andalucía y las autoridades de Alhaurín

¿Qué fechas tendrá el evento?

La celebración tendrá lugar en primer lugar en Sevilla y en Granada. En estas ciudades se disputará la ida y la vuelta de las semifinales. El 14 de septiembre en la ciudad del oro tendrá lugar el primero de los encuentros para decidirse el próximo 21 de septiembre el finalista en territorio nazarí.

Será el domingo 23 de septiembre cuando acontecerá la gran final en Alhaurín de la Torre ante Unicaja Baloncesto, que se encuentra actualmente como máximo representante de la competición. ”Unicaja es el símbolo de Málaga, y es un gran orgullo poder decir que tenemos un club tan grande en nuestra ciudad. Pero no hay que olvidar que también podríamos con ellos”, comentó el alcalde alhaurino.


Fotografías realizadas por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

Final de la Copa Andaluza en su vigésimo primera edición Fotos: Francisco Javier Zambrana Durán

Publicada por Diario Alhaurin en Miércoles, 12 de septiembre de 2018

Javier Martín, el ejemplo del ciclismo de ultrafondo en Málaga

(Francisco Javier Zambrana Durán – Pizarra)

”Después de 40 horas en la bicicleta ni siquiera sientes las manos ni las piernas. Ya prácticamente tu cuerpo hace el gesto por seguir adelante”. Observa en la televisión una de las etapas de La Vuelta mientras comenta su preparación para la última carrera, una tal Madrid-Gijón-Madrid que suma 1200 kilómetros. ”Entreno cuando puedo. Trabajo de noche y no tengo todo el tiempo que deseo, pero si tengo que salir a las 2 de la tarde en verano, salgo”.

Así es Javier Martín, un señor que un buen día decidió subirse en una bicicleta y emprender los caminos del señor a golpe de pedal. Bueno, mejor dicho, los caminos del Diablo. Y es que Martín ha sido partícipe de las carreras más duras del ciclismo de ultrafondo. ”Completé la París-Brest-París en 82 horas hace tres años. Era el sueño de mi vida, y gracias a esa carrera me convertí en ultrafondista”, comenta sin querer alardear en exceso de su gesta. ”He corrido en toda Andalucía prácticamente. Este año he tenido la suerte de bajar 18 horas mi registro en la Madrid-Gijón-Madrid, pero me ha costado demasiado”.

Vista de las zapatillas de Javier Martín

Javier fue el primer malagueño en completar la carrera más dura hasta el momento de ultrafondo en España. ”La primera vez fuimos dos, pero solo la terminé yo. Invertí 88 horas en finalizarla, quedándome a tan solo hora y poco del corte final”, destaca. ”Mi trabajo quizá no me permite demasiado, pero intento siempre cumplir en torno a un 70% del entrenamiento”, añade, ahora sí, con un orgullo todavía mayor, ya que aquel que conoce el deporte sabe que la clave de este es el entrenamiento.

”Creo que el ultrafondo es la recompensa a toda una vida de sacrificio. Es el paso final. No verás ultrafondistas menores de 30 años. Si los hay, son pocos”, describe. Actualmente, a sus 46 años y después de 35 años en lo alto de dos ruedas, sus retos son mucho más ambiciosos, ya que ya ha madurado como deportista. ”En algunas carreras he ido demasiado mal, pero he corrido porque tenía que hacerlo. Ya había pagado el viaje y estaba en el lugar. No podía echarme atrás”.

Medallas de la París-Brest-París

Uno de los problemas principales que destaca de su deporte es la cantidad de capital que consume. ”Una bicicleta como la mía cuesta 3000 euros, y no es una de profesional. Luego tenemos que añadir todo el equipo, lo que suma otros 600 o 700 euros. Cuando terminas de añadir tienes que desplazarte al punto de la carrera y alojarte, comer, etc. Es un deporte extremadamente caro”. Además de ello, a diferencia de otros deportes de resistencia como el Trail Running, es necesario superar una serie de clasificaciones para optar a las carreras más grandes. ”En Francia están las Randonnées, que son pequeñas carreras de 200, 400, 600 kilómetros que debes superar para inscribirte en la París-Brest. Cuando terminas te permiten acceder y el Ayuntamiento te cede una placa conmemorativa de las 4, así como de la de París si la terminas”, describe con entusiasmo mientras muestra sus condecoraciones.

Conocer el ultrafondo es una de las curiosidades que más pueden atraer al público actual, sumido en el atletismo y en el crecimiento de otros deportes tradicionales con el auge de las redes sociales. Javier Martín es el perfecto ejemplo de ello, y es a quien hemos tenido el placer de conocer en esta entrevista.


Entrevista realizada por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

La Vuelta empapa Alhaurín con su encanto

(Francisco Javier Zambrana Durán – Estadio Los Manantiales)

Pedaleo a pedaleo. Así se consigue hacer historia. Al menos, esa es la filosofía de La Vuelta a España, una competición que allá donde va, triunfa. Siempre juega sus cartas de la mejor forma, sin atender a producto alguno, sino simplemente vendiendo su mejor cara a una afición que se mantiene fiel, cercana a los profesionales, una afición que no ha faltado en este final de la tercera etapa.

Alhaurín se vestía de gala para este 27 de agosto tan esperado. La competición de ciclismo más importante de nuestra geografía tomaría parte en el municipio malagueño. La Etapa número 3 sería la que tendría el placer de finalizar en una de las zonas más deportivas de la ciudad de Málaga ante una expectación que sobrepasaba los límites de cualquier celebración deportiva.

Un recorrido histórico

Elia Viviani se terminó llevando una etapa histórica en la que no faltaron puertos de montaña. La zona de Mijas acogió la salida, mientras que Ronda puso de su parte en los momentos más duros de la carrera, en la zona intermedia. El Puerto del Madroño, en la zona de San Pedro de Alcántara, hizo mella en unos ciclistas que se encontraron siempre cercanos en todos los puntos.

La etapa se preveía desde primera hora que terminaría al sprint, ya que las piernas de los profesionales aguantarían de manera exquisita en esta segunda subida complicada. El segundo puerto llegó en el lugar de los 101 de Ronda. Donde los corredores se apilan para hacer historia, estos competidores se dejaron la piel para terminar escribiendo la suya propia. El Puerto del Viento hizo de las suyas para dar paso a la carrera por El Burgo y, más tarde, por la Sierra de Yunquera.

La vuelta a Mijas dejó un paisaje costero envidiable, solo capaz de verse en una provincia que combina dos partes esenciales de la naturaleza: la playa y la montaña. Benalmádena y Torremolinos, dos símbolos andaluces en el turismo costero, fueron la antesala del punto histórico, del momento más importante en la historia del ciclismo en Alhaurín.

Una tarde para recordar eternamente

El día que los pequeños crezcan, que los jóvenes envejezcan y que los que fueron protagonistas hayan alcanzado cierta edad, se recordará este momento. Siempre quedará el reflejo de este día en la retina de los ciudadanos de Alhaurín, uno de los lugares más deportivos de toda España.

Los aficionados se apilaron uno tras otro contra las vallas de seguridad desde antes de las 4 de la tarde, preparándose para una llegada que estaba prevista para las 17:25, pero que se retrasaría hasta las 18:00. La expectación fue máxima desde los primeros instantes, aunque fue creciendo con la llegada de la caravana de la organización y con el acercamiento de los primeros ciclistas a la zona próxima a Churriana.

El final de Torremolinos fue un visto y no visto, ya que en cuestión de minutos, Viviani adelantaba a todo aquel que se le ponía por delante y se citaba con un público irrepetible. De esta forma, premió el compañerismo, la solidaridad y la afición por un deporte que mueve a cualquier ciudadano de todas las zonas malagueñas. Eso sí, no faltó, por supuesto, el clásico chaparrón que siempre acompaña a las celebraciones deportivas, y ya conocido por los competidores de maratones en Alhaurín, el cual dio un encanto final en el colapso de la ceremonia de entrega de premios.

Así fue La Vuelta en Alhaurín. Así fue como se entró en la historia. Con un momento especial, con una hoja más en este libro de enorme recorrido deportivo que se escribe en cada celebración, y al que el 27 de agosto de 2018 se le dio la vuelta al relato.


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).

Fallece Javier Otxoa, el verdadero protagonista de nuestra Vuelta

(Francisco Javier Zambrana Durán – Alhaurín de la Torre)

La vida es un sendero de piedras que debemos superar con la mayor entereza posible. Existen ocasiones en las que nos caeremos y nos levantaremos, en las que podremos lidiar con todas las situaciones posibles y hacernos de hierro. Sin embargo, también existen otras que serán más duras de superar, de sobrellevar. Todas ellas las superó un señor que representa el ciclismo para Alhaurín de la Torre, alguien que fue capaz de traer un final de etapa con su corazón al municipio.

El exciclista profesional, Javier Otxoa, ha fallecido este viernes 24 de agosto de 2018 tras una larga lucha contra una enfermedad no especificada públicamente. El chico que logró un día un oro en Atenas y otro oro y dos platas en Pekín en ciclismo en ruta y dos platas en Atenas en ciclismo en pista se marchó sin cesar de pedalear.

El más ‘grande’ de sus éxitos

Podemos decir que Javier Otxoa es la bandera del ciclismo en Alhaurín sin que quepa duda alguna. El nacido en Baracaldo consiguió hacer historia allá por el año 2000, cuando una de esas tardes de siesta de verano, concretamente la del 10 de julio, consiguió dejar de lado a un americano que vivía sus mejores años. Sí, a Lance Armstrong.

Desde aquel momento, su carrera, con el equipo Kelme-Costa Blanca, estuvo plagada de buenos recuerdos y de una posibilidad enorme de convertirse en el estandarte español con tan solo 25 años. Por desgracia, como todo lo que nos ocurre en nuestra vida, siempre debe existir algo negativo, o no necesariamente negativo.

El giro de su carrera, la subida de su montaña particular

Un 15 de febrero cualquiera, Javier salió junto a su hermano gemelo, Ricardo Otxoa. La carretera de Cártama sería el lugar de entrenamiento para un día más, para un momento perfectamente de tranquilidad y de satisfacción por el trabajo bien hecho. Ambos fueron arrollados por un vehículo que provocó la muerte de Ricardo y la parálisis de Javier.

A partir de ese momento, su carrera dio un giro demasiado especial, uno que no necesariamente tuvo que ser negativo, y que significó su escalada en el deporte paralímpico. Como había sucedido en el ciclismo años antes, Otxoa se colgó el nombre de él y de su hermano y se alzó con un palmarés envidiable, solo a medida de una persona de su altura.

En Atenas, el corazón le regaló un oro en Ciclismo en Ruta y dos platas en Ciclismo en Pista, justo 3 años después de haber terminado la historia más dura de su vida personal. Cuatro años más tarde, Pekín le puso en su poder un oro en la Contrarreloj Individual de Ciclismo en Ruta y dos platas en la Ruta Individual de la misma modalidad de ciclismo.

Alhaurino desde que se hizo de oro

Javier se convirtió definitivamente ciudadano de Alhaurín desde el momento del accidente. Vivió en la casa de sus padres por momentos, pero definitivamente se decidió a dar el paso después del episodio sucedido. Su sacrificio fue esencial desde el primer día para que el municipio fuera considerado uno de los más grandes en ciclismo paralímpico, pero, ante todo, para que se reconociera como el punto en el que residía la historia viva de este deporte.

Porque Otxoa no solo fue ciclista, sino que fue deportista, de élite, de calidad, de coraje. Y también un espléndido ser humano. Porque para alcanzar el éxito en el deporte, primero se debe ser una persona con fuerza. Justo la que él siempre tuvo.

Descansa en paz, Javier.


Realizado por: Francisco Javier Zambrana Durán (@neyfranzambrana/Francisco Zambrana).