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domingo, 12 julio, 20

“¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!” (Bécquer)

(Antonio Serrano Santos) *Pare entender mejor este artículo, acompaña este otro que va seguidamente, y que trata de lo mismo, que puede servir a los que tienen fe y a los demás, libremente. Gracias.*

185 cadáveres de ancianos fueron retirados de varias residencias por los bomberos porque nadie había acudido a recogerlos. Vivieron y, lo que es peor, murieron solos. Y no por el coronavirus, que a esos sí que los hacen desaparecer sin más aviso ni compañía de sus familias. No. Murieron de puro abandono, de pura crueldad y absoluto desprecio. Del crimen del desamor y desagradecimiento familiar. “ ¡ Esos putos viejos “, que estorban, en palabras , si no es bulo, de un político.

Datos escalofriantes de hasta dónde puede llegar la indignidad y el desamor humanos. Es cierto que ya hay muchos voluntarios/as que los visitan, acompañan, les dan calor, cariño durante unas horas. Y, luego, tienen que irse. Y la soledad es angustiosa. ¡ Pobres almas que no cometieron más delito que ser viejos, y, si cometieron algunos, se han purificado con las arrugas de sus rostros y de sus almas. A cuántos ancianos se nos puede aplicar aquel verso: “ Y un surtidor de lágrimas limpió el corazón de errores viejos”. Son dignos de todo amor, como los niños pequeños en brazos de sus madres, inocentes de toda culpa y expuestos a hacer de ellos lo que queramos.

No todos los ancianos, gracias al amor y cuidado y vigilancia de otros, mueren en soledad y olvido. Pero el solo hecho espeluznante de ver tantos y tantos cadáveres de muchos de ellos, piltrafas humanas, abandonados de todo y de todos, produce escalofríos y hace temblar el alma y el corazón de pena, de impotencia, de dolor y de asco. Y nos preguntamos por el misterio de la maldad humana cómo llega hasta los máximos límites. Solo nos alivia y consuela, pero no del todo, ese otro misterio de la bondad, también humana, que también alcanza sus máximas expresiones.

Me vais a permitir,como humilde ejemplo de esto, por primera vez, en un artículo, contar un caso que me afecta a mi, particularmente. Porque, cuando me enteré, la emoción me embargó hasta las lágrimas. Y sé que hay más casos como este. Humanamente es el mayor consuelo  y el motivo por el que unos padres dan gracias a Dios por haber traído hijos a este , tantas veces, perro , descreído  y terrible mundo, que tanto intentamos amar.

Ingresado en el hospital , por emergencias, dos de mis hijos, el mayor y la mayor de ellos, me llevaron y, lo primero que les dijeron, después de esperar, los médicos de la entrada, que tenía todos los síntomas, consistentes, del coronavirus. El alma se les vino al suelo. Se abrazaron llorando. Neumonía bilateral por infección. Sala de observación, mezclado entre todos, posibles o no infectados, radiografía, análisis, el bastoncillo en la garganta…Primera impresión: es posible el contagio.

Aislamiento en zona de sospechosos. La primera noche. Dos   Una de mis hijas  movió cielo y tierra para conseguir un permiso imposible: al menos, acompañarme esa noche. La otra, por el móvil me dijo: no me muevo de aquí. Hasta que tuvo el permiso  y, mucho después, me enteré que, al saber el diagnóstico primero, consiguió quedarse conmigo “ para que no muriera solo”, como sabía que solía ocurrir. Sin importarle el peligro de contagiarse de mi. En un sillón durmió de mala manera, asomándose a cada instante para ver cómo estaba, más bien, para que no me sintiera solo. Pues ya sabía y temía mi final. No se puede describir lo que estaba pasando. Yo, en cambio, ignorante, me sentía bien. Ni fiebre, ni tos, ni dolor( me dieron calmantes).

A la mañana siguiente, con gran dolor, que disimulaba muy bien, con su siempre sonrisa, tuvo que irse. Le permitieron enviarme algunas cosillas. Por fin, después de más pruebas, me mandaron a la sección de no contagiados. Resulta que tenía una infección de leves daños por bronquiectasia antiguos, pero nada de neumonía. Un médico dijo que la neumonía es algo muy grave, pero que lo mío era eso: infección. Estuve, no obstante, cinco días en tratamiento constante de antibióticos y demás. Ella, mi hija, venía todos los días. Con cosas, se coló en la habitación, me ayudó en todo, ducha, arreglos, etc. Hasta se trajo un ajedrez y simulaba saber jugar. Todo sonrisa, cariño, mimos.

Por fin, me dieron el alta, con tratamiento casero.

A los dos meses, recaí. Lo mismo. Pero me tuvieron todo el día aislado, con la prueba definitiva del coronavirus. En la pura duda, horas y horas, junto a otros en una habitación. La soledad se sentía como un frío en el alma. Ahora sí que nadie nos podía visitar, ni enviar cosa alguna. Yo solo podía, como entonces en el hospital, rezar, medio oculto entre mis dedos, el pequeño rosario que siempre llevo y esperar la respuesta definitiva de Dios y de la ciencia en los que tenía puesta toda mi confianza.

Diagnóstico: había empeorado, pero nada del virus. Fuerte tratamiento antibiótico y que desaparecería la infección bronquial. Hasta nuevo brote, si lo hubiera. La alegría familiar se puede describir. Persona muy mayor, de alto riesgo. Un milagro más de la Providencia. ¿De qué me podía quejar con tantos enfermos y muertos? Solo gratitud, esperanza y la vista del alma puesta en la vida eterna porque esta no lo es, aunque la amemos y agradezcamos a Dios.

Un Espartero anglófono y un Narváez francófono

(Eduardo Madroñal Pedraza) Un miembro de la élite política siempre se exilia a la intimidad de su hogar político. En un tentador trabalenguas diríamos que Espartero era anglófono por anglófilo en su intimidad política; y Narváez era francófono por francófilo también en su intimidad política. Por eso, cuando triunfaban los conservadores, llamados Partido Moderado, de Narváez, Espartero se exiliaba en Londres -donde era agasajado con todos los honores-; y cuando triunfaban los liberales, llamados Partido Progresista, de Espartero, Narváez se exiliaba en París -donde igualmente era agasajado con todos los honores-; pero estamos hablando de dos personajes como Espartero y Narváez que se turnaron en el poder en España durante 30 años, entre 1840 y 1868.

Espartero y Narváez son las dos principales figuras militares y políticas del siglo XIX. Espartero será nombrado ‘Duque de la Victoria’ tras derrotar a las tropas carlistas. Y llegará a ser ministro, presidente del Consejo de Ministros y regente. Narváez alcanzará el título de mariscal de campo en el ejército, y será siete veces presidente del Consejo de Ministros. Detrás de estas dos figuras que determinaron el rumbo de la política española está la influencia inglesa y francesa.

Espartero comandará pronunciamientos en directa conexión con la embajada inglesa. Principalmente en 1840 –contra un aumento de la influencia francesa-, que obliga a la regente María Cristina al exilio en Francia. Espartero se proclama regente, y da paso a los gobiernos de Mendizábal. En el palacete de Espartero apareció una lúcida pintada: “Aquí vive el que manda en España, Espartero el regente, y el que manda en él, vive en la casa de enfrente” (refiriéndose a la embajada inglesa, cuyo edificio se encontraba al otro lado de la calle). Por su parte, Narváez comandará a los conservadores vinculados directamente a París. Jugará el papel clave en los sucesivos gobiernos, públicamente o en la sombra, impondrá un gobierno férreo que tendrá como principal consecuencia la consolidación de la influencia francesa.

La intervención de Inglaterra y Francia se dirige sobre los principales aparatos del Estado (ejército, partidos políticos…) cooptando y colocando bajo su dependencia a los principales cuadros: los conservadores se convertirán en una privilegiada plataforma de intervención francesa, mientras que Inglaterra hará lo propio con los liberales. Además, la masonería, red de intervención en manos de los ingleses, juega un papel fundamental en varios gobiernos y pronunciamientos militares al extenderse entre la élite de cuadros de la administración y el ejército.

La trayectoria de Mendizabal esconde valiosos servicios al imperio británico. Mendizabal ocupó cargos en el gobierno de España entre 1835 y 1843. Fue ministro de Hacienda y de Estado, además de presidente del Consejo de Ministros, e impulsó la desamortización de una parte de los bienes de la Iglesia, por lo que ha pasado a la historia como una de las referencias progresistas dentro de los liberales.

Participa en la Guerra de la Independencia y combate en Portugal contra los franceses bajo la bandera inglesa.  Era miembro de la logia masónica que organiza el golpe de Riego. Tras la caída del régimen liberal se exilia en Londres. Allí es cooptado como agente al servicio de la Reina británica, y se enriquece gracias al uso de información privilegiada en la City londinense.

Vuelve a España donde pasa a formar parte de los gobiernos españoles por imposición directa de la Embajada inglesa. El embajador inglés en Madrid dirá de Mendizabal: “A pesar de sus defectos es nuestro hombre en España y debemos de sacarle el máximo partido”. De hecho, Mendizábal despacha periódicamente con el embajador inglés, y aplicará medidas de apertura del comercio que favorecen a la industria de Inglaterra.

Porque el librecambismo era la política inglesa para copar el mercado español. Todos los países que se han desarrollado -también Inglaterra tras la revolución de Cromwell en 1640- han impuesto medidas proteccionistas para proteger su mercado nacional. Y también todas las grandes potencias exigen a los países que quieren dominar una apertura comercial total para poder monopolizar el mercado con sus mercancías. Los círculos más opuestos al librecambismo eran precisamente la burguesía catalana, los sectores más dinámicos de la industria nacional.

La desamortización de Mendizabal no será, como ocurrió en Francia, una revolución burguesa que impulse el desarrollo capitalista en el campo. Sólo trasladará la propiedad de unas manos a otras, de la Iglesia a los aristócratas, los burgueses y los caciques, y creando así mismo, en el seno de la oligarquía, unos vínculos privilegiados con el capital inglés.

En 1820 el pronunciamiento encabezado por el coronel Rafael de Riego, reinstaurará la Constitución de 1812 y abrirá un periodo de gobierno conocido como el “trienio liberal”. Se extenderá rápidamente por toda España, al conectar con el deseo mayoritario por liberarse de una opresión absolutista particularmente odiosa. Sin embargo sus conexiones desembocan en la embajada inglesa, a través de las logias masónicas a las que Riego pertenecía y que son una privilegiada vía de intervención de Londres. Las consecuencias del golpe de Riego son la paralización del envió de tropas que iban a sofocar las revueltas independentistas en América -y que Riego debía comandar- que aceleran la desmembración del imperio; y, en segundo lugar, la expansión de la influencia inglesa durante el “trienio liberal”.

Pero París responde con la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis en 1823, una invasión militar. Bajo el amparo de la Santa Alianza (coalición absolutista integrada por Rusia, Austria y Prusia) 95.000 soldados franceses entran en España y derrocan el régimen liberal. Restablecen el poder absolutista de Fernando VII y permanecen entre dos y tres años en España pagados por la Hacienda Pública española. En cada organismo importante nombran a una especie de comisario francés, los “hombres de negro” de aquel entonces, que actuarán como el auténtico “gobierno en la sombra”.

Todo el siglo XIX español está recorrido por pronunciamientos y luchas populares y revolucionarias. Pero el factor determinante será la intervención de Francia e Inglaterra disputándose el dominio para convertir a España en su área de influencia. Una intervención en primer lugar política y militar sobre los principales aparatos y cuadros del Estado y sobre los principales nódulos de la nueva clase en formación, la oligarquía financiera y terrateniente. A través de la cual se va a imponer un masivo saqueo de las riquezas nacionales por parte del capital extranjero.

Un Español en Alemania 34: “No soy de aquí, ni soy de allá”

(Jose Mateos Mariscal, Wuppertal Alemania) Algo así decía una vieja y pegadiza canción que todos recordamos: «no soy de aquí ni soy de allá». Para tararearlo está muy bien y a lo mejor suena hasta simpático, pero sufrirlo en carne propia debe ser otro cantar, nunca mejor dicho. Porque no sentirse realmente de ningún sitio es, en definitiva, no contar con un asidero firme al que poder agarrarte con confianza, con la sensación de tener pleno derecho para hacerlo. Es el desarraigo. Una de las situaciones más demoledoras en que se puede encontrar una persona.

Ser emigrante es :

desempeñar trabajos por debajo a las capacidades y estudios realizados, tener dificultades para conseguir , vivienda o trabajo, no dominar el idioma, tener problemas laborales, no tener contrato de trabajo, no tener apoyo psico-social, no tener seguro de salud y/o temer ser deportados, va a ser muy estresante y por será mucho más difícil adaptarse. Nosotros los Emigrantes vivimos en un stress continuo, social y ambiental. Al no tener un sistema de apoyo adecuado, nuestro sistema nervioso central se ve afectado, produciendo angustia, depresión, rabia, culpa, desespero, confusión, aislamiento, insomnio, dificultad de concentración e irritabilidad.

Uno de los principales obstáculos culturales es, en el idioma y aquí también depende del lugar desde donde se emigra.

Hola, soy José Mateos Mariscal , mi familia y yo emigramos a Alemania desde un país de cuyo nombre no quiero acordarme, por las razones que más adelante se entenderán. Lo que sí diré es que no es un país “cualquiera” sino un país muy marcado, siempre presente en las noticias, y no solo en las noticias de migración. Todos los países deberían ser cualquier país ¿no?, es decir una región con gente amable y menos amable, con determinada historia, recursos, problemas. Pero no es así. Está claro que, a los ojos de la gente, y no digamos de los gobiernos, hay países y países, de primera, segunda, tercera y hasta de cuarta división.

Aún recuerdo la primera vez que tuve que ir a una tienda y estaba completamente sólo , fue una situación traumática (sin querer exagerar).

¿Para qué sirve la migración? Por qué migramos desde siempre buscando horizontes cada vez mas lejanos? Por qué razón no nos satisface lo que tenemos aquí y ahora? Inconformistas, culpamos de toda frustración, a nuestro entorno. Y los mas corajudos, osados y valientes, no conformes con su presente, deciden aventurarse. Si supiéramos, que al final del camino, estaremos sólo nosotros mismos esperándonos, un poco más desnudos, más auténticos y más lucidos, tendríamos el coraje para iniciar ese recorrido? Quizás no. Porque siempre es doloroso. Quizás si. Porque puede ser liberador

Vive el emigrante en una constante ensoñación diurna, tratando de liberarse del presente. Va
demacrándose, encorvándose, las paredes del cuartucho o de la barraca, desnudas, ocres,
rezuman humedad y silencio. Se le caen encima. La familia y las monstruosas jornadas de
trabajo le sumen en la angustia. Le sumen en la soledad. Una soledad desesperada que los
lleva a llorar al borde de las cartas. La añoranza Morriña  es una espina enorme que se clava en el corazón solitario , que escuchamos  la radio, cada domingo por la tarde los goles
que nadie se esperaba, y se destruyen los sueños fáciles de la quiniela, los sueños largos de la esperanza puesta en lo más improbable. Luego está la taberna. Los amigos frustrados
igualmente Las largas esperas de la vida Las tardes grises, plomizas, silenciosas del
domingo. La súbita desgana de vivir. El desahogo comprado de unos minutos de amor falso.
Los complejos de culpa. La conciencia intranquila, como acusándose a sí mismo

Los que migramos y atravesamos fronteras, necesitamos ponerle palabras a esas odiseas, aventuras, experiencias y desgarros que vivimos, porque este viaje es una espiral iniciática enloquecedora de búsqueda permanente y pérdida incesante de la identidad. Nos vamos, nos perdemos, nos encontramos, nos evitamos y nos volvemos inevitablemente a encontrar, feroz y crudamente. Porque migrar es un viaje hacia uno mismo del que nadie escapa, y ya no hay vuelta atrás

Mi hogar es donde esté mis amigos , me siento dividido entre ambos, cuando me preguntan qué prefieres, no puedo responder sencillamente porque son amores diferentes, por dentro tengo dos hogares, uno donde está la cuna que me vio nacer y el otro donde mis raíces se han arraigado. Soy Migrante

La CEOE planificando nuestro saqueo

(Eduardo Madroñal Pedraza) Ya es de conocimiento colectivo que la pandemia del Covid-19 y su obligada respuesta del confinamiento han provocado una nueva crisis económica y social en el mundo y en España. Oxfam Intermón, ningún partido político ni ninguna institución con intereses de poder, ha cuantificado en 700.000 el número de nuevas personas pobres en España mientras 23.000 millonarios han aumentado sus fortunas en 19.200 millones de euros durante los 80 días que ha durado el estado de alarma. Y con toda su inocencia ha pedido, entre otras medidas, por ejemplo, aplicar una fiscalidad progresiva. Porque la desigualdad en España se puede multiplicar por ocho, en otras palabras, que los que menos tienen perderían ocho veces más dinero del que tienen los más ricos.

Por ello, Oxfam Intermon dice: “una reconstrucción justa y necesaria es posible”. Es decir, que en España mejore en la recaudación de sus impuestos, básicamente gravando a las grandes fortunas, y recuerda que la recaudación fiscal sigue cuatro puntos por debajo de la media de los países de la Unión Europea. Y proponen crear un impuesto temporal que grave los beneficios empresariales extraordinarios, y de forma permanente reformar los impuestos de patrimonio, del IRPF y del impuesto de sociedades. De esta forma, consideran que podrían aflorar 10.000 millones de euros más, con los que el Estado debería invertir en protección social, residencias, educación y sanidad. Lo importante es que coincide con lo planteado por Carlos Cruzado, presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) en la comisión de reconstrucción del Congreso. Redistribuir la riqueza es la clave.

Sin embargo, desde una posición y unos intereses antagónicos con la inmensa mayoría de los españoles, la CEOE, ha organizado unas jornadas públicas de diez días de conferencias -casi inéditas en la reciente historia democrática de nuestro país- con la participación de prácticamente todos los grupos oligopólicos de España. Jornadas inauguradas por Antonio Garamendi, presidente de la CEOE y con la sucesiva presencia de los presidentes de los grandes bancos, oligopolios energéticos y demás sectores estratégicos. Y, por ello, con todos los grandes medios de comunicación transmitiendo en directo sus intervenciones.

Estamos hablando de más de 130 grandes empresas -entre ellas los grandes bancos y monopolios del Ibex35- con el objetivo de llegar a una declaración de medidas anticrisis para presentar al Gobierno de España. Estamos hablando de los oligopolios de la construcción, las telecomunicaciones, el turismo y la hostelería, el transporte, la industria, en particular la del automóvil, el agroalimentario, el inmobiliario, las infraestructuras, los servicios, el comercio, el textil, la asesoría y, ¡cómo no!, la sanidad privada. Es decir, como anomalía comunicativa, la clase oligarquía financiera española nos presenta al resto de los ciudadanos de España -con cámaras y en directo, vía oligopolios de la comunicación y también redes sociales- su proyecto para que en los próximos años ellos sigan obteniendo beneficios a nuestra costa.

Eso sí. Primero mostrando su carácter de clase dominante dependiente del extranjero. Por ello, “hay que aprovechar la oportunidad de ‘oro’ que brindan los fondos provenientes de la UE para utilizarlos bien”. Traduciendo, que, sí o sí, es  necesario aceptar una masiva llegada de capital extranjero. Y que será inevitable una u otra forma de rescate europeo. Y, por tanto, habrá que aceptar las “condiciones macroeconómicas” -en forma de recortes, ajustes e imposiciones fiscales- que Bruselas y los centros de poder extranjeros nos quieren imponer.

Y segundo, una gigantesca socialización del gasto que genera la pandemia a través de un enorme endeudamiento del Estado. Lo que supone, durante los próximos dos años, una monumental expansión del gasto público, recurriendo a un gran incremento de la deuda pública. Y ya plantean directrices en el destino preferente de ese gasto. Debe limitarse en el campo social -un Ingreso Mínimo Vital necesario, pero restringido- y ampliarlo todo lo posible en inyectar liquidez a empresas y grandes negocios oligárquicos. Un endeudamiento amparado por el gasto público que supone una formidable transferencia de rentas desde el 90% a la oligarquía y el capital extranjero.

El inefable presidente de Bankia -¡quién lo diría! con mayoría de capital público- José Ignacio Goirigolzarri, rechazando posibles “nuevos impuestos que perjudiquen la rentabilidad de la banca” -¿pagan tanto los pobres!, un tercio de lo que pagan las PYMES-. Y sigue su queja -¡qué imagen, ay, Cervantes, la de un rico quejándose como si fuera un pobre!- “sería contraproducente que se le pida al sector bancario                                                                                                                                      impuestos que puedan incidir en su rentabilidad. Si el sector no es rentable será un problema para toda la sociedad”, porque -¡ay, pobre de ellos!- “los bancos estarán infracapitalizados y no podrán cumplir con el objetivo de apoyar a familias y empresas” -¡queridas hermanitas de la caridad!-, una banca que lleva cinco años de beneficios y las que las familias y las PYMES sin recuperarse de la crisis de 2010.

Aunque Carlos Torres, ejecutivo principal del BBVA reconoce “las cosas que ha hecho bien el gobierno”, en especial, “las líneas ICO (Instituto de Crédito Oficial, banco público) pero gestionadas por la banca que han aportado a más de medio millón de autónomos y empresas una liquidez imprescindible. Somos la única fuente de financiación de autónomos y PYMES”. En realidad, una gran verdad a medias, una gran mentira, porque es un gran negocio para la banca, porque el ICO podía prestar, sin ningún problema, si hubiera una decisión política, directamente a los autónomos y PYMES, con gran ahorro en intereses.

Incluso Ana Patricia Botín, la presidenta del Banco Santander ha propuesto un plan de vivienda para la juventud -que sea una nueva manera de socializar los costes del relanzamiento del mercado inmobiliario-, “que el gobierno aporte entre un 20 y un 25% de la entrada de la compra de la vivienda”. Eso sí, que el resto de la hipoteca, a 30, 40 o 50 años, ya la pagarían los jóvenes. Y -¡cómo no!- Francisco Reynés, principal ejecutivo de Naturgy ha insistido en la “necesaria estabilidad normativa” para las relaciones laborales. Es decir: que no se toque la reforma laboral del empleo precario y temporal, una fuente de sus ganancias desde la crisis de 2010.

Un Español en Alemania: Rebrote en Alemania, más de 650 infectados de coronavirus en una fábrica de carne

(Jose Mateos Mariscal, Wuppertal Alemania)  El matadero de Tönnies, el más grande del país, Muy cerca de donde vivo  que supone una quinta parte del suministro total, se vio obligado a cerrar sus puertas. Un bloque de apartamentos de Berlín también ha protagonizado un brote con 70 casos.

Las autoridades de la región de Gütersloh, en Renania del Norte-Westfalia (oeste de Alemania), ordenaron este miércoles (17.06.2020) el cierre de todas las escuelas y guarderías después de que cientos de trabajadores del matadero más grande de Alemania dieran positivo por COVID-19. El diario regional Westfalen-Blatt adelantó que unas 475 personas habían positivo por el nuevo coronavirus, lo que se sumaba a otros 128 casos previos en el matadero de Tönnies. La empresa ha cerrado sus puertas y se ha puesto en cuarentena a todos sus empleados, en total más de 7.000 personas.

Nuestra neligencia de bajar la guardia puede traer malas consecuencias , nos relajamos , en mi entorno cotidiano, las personas de mi alrededor se relajan , se olvidan de ponersela mascarilla, de mantener la distancia de seguridad , casos como ese nos puede traer muchas consecuencias graves,

Los resultados de otras 400 pruebas estaban todavía pendientes han ampliado después la cifra: de los 983 test realizados finalmente, se han producido 657 positivos. No se descarta que la cifra aumente debido al elevado número de empleados de la fábrica. El brote en el matadero, ubicado en la localidad de Rheda-Wiedenbrück ha elevado el número de casos en la región muy por encima del umbral establecido por el gobierno para tomar medidas de emergencia, que se establece en 50 nuevas infecciones en una semana por cada 100.000 habitantes. Las autoridades estudian si tomar medidas adicionales, como cerrar tiendas y restaurantes, para contener el brote. Aunque según la portavoz del gobierno local el cierre de colegios hasta despues  de vacaciones de verano, que empiezan a final de julio, debería ser suficiente para evitar la propagación a la población.

Preparados para reaccionar

En una intervención al término de una reunión con los jefes de los distintos estados federados, la canciller Angela Merkel “saludó” que el distrito hubiera tomado rápidamente y sin dudar medidas como el cierre de las escuelas.

Ésta es la estrategia que planteamos para que el virus no se extienda más: estar preparados para reaccionar siempre, porque podemos tener un evento infeccioso incontrolado en cualquier momento”, declaró la mandataria, subrayando que “no se puede repetir lo suficiente” lo importante que es la distancia de seguridad.

Cosa que se nos olvida, no se pierda y las medidad de seguridad.

Como personas de tercera clase

Mientras no cambie esta estructura, se seguirán viendo estos brotes masivos en la industria cárnica  y también en otras industrias, no podrán controlarlos, se queja sin embargo  llevan años defendiendo a los empleados de esta industria en Alemania. Una persona, una habitación,  para mantener realmente las distancias mínimas de seguridad. En Alemania todavia estamos atrasados en los equipos de protecion individual ,que tiene que ser por cuenta de la empresa y en pocas ocasiones se cumple, guantes , ropa desechable.

Mujeres y hombres están simplemente agotados por las condiciones de vida y de trabajo Alemania es un pais de exclavos modernos vivimos para trabajar. En muchos casos somos tratados como si no tuvieramos  dignidad, como si fueran personas de tercera clase.

Las principales conclusiones de este particular atlas laboral pasan por alertar que la desregulación del empleo se tradujo en millones de personas con ‘minijobs’, contratos parciales o trabajos temporales. En Alemania, los salarios suben pero lentamente, mientras que las rentas del capital aumentan a mucho mayor ritmo.

Alerta de que los trabajos peor pagados en Alemania se han disparado desde los desde la crisis del coronavirus  alcanzando un número récord respecto al resto de Europa. En Alemania,  los jóvenes tienen buenas perspectivas laborales, mientras que sus contrapartes del sur de Europa están predestinados o al paro o la precariedad. No es oro todo lo que reluce

Igualmente, recuerda que las mujeres no sólo siguen sufriendo la brecha salarial y peores oportunidades laborales, sino que tienen peores pensiones. Los trabajadores tienen mejores sueldos y condiciones laborales si los sindicatos representan sus intereses y negocian acuerdos colectivos a su favor, pero como en el resto de Europa, muchas olvidad.

Historia de la oligarquía antipatriota

(Eduardo Madroñal Pedraza) Frente a la visión errónea y distorsionada de España como potencia imperialista la realidad que muestran los tres últimos siglos de nuestra historia es la de una España dominada, sometida y entregada por la clase dominante española a una intervención y control cada vez mayor de las grandes potencias mundiales.

Los rasgos de raquitismo, especulación y parasitismo que acompañan al capitalismo español desde sus orígenes hasta nuestros días son inseparables del grado de dependencia exterior, de la subordinación y el sometimiento a las grandes potencias extranjeras en el que ha vivido nuestro país en los últimos tres siglos.

Frente a las ideas dominantes que atribuyen el débil desarrollo económico español al “atraso secular” o al “peso de un fanatismo que nos hizo perder el tren de la modernidad”, un repaso al siglo XIX nos ofrece dos guerras de invasión extranjeras, tres guerras civiles que reaparecieron a lo largo de casi 50 años, decenas de golpes y pronunciamientos que derribaron gobiernos, etc. Es decir, una intervención exterior permanente que devastó el país y lo mantuvo postrado para que las potencias extranjeras se adueñaran de la riqueza nacional.

Todo esto justo en el momento donde el capitalismo se estaba desarrollando a marchas forzadas en todo el planeta, no solo en Inglaterra y Francia. Por ello, reclamar progreso a España en estas condiciones de dependencia es como culpar a Vietnam de su atraso tras la invasión norteamericana. El desarrollo capitalista en España hasta nuestros días ha estado sometido a la intervención y el control de los países imperialistas más potentes en cada momento.

Un desarrollo capitalista cuyo rasgo esencial hasta nuestros días es el sometimiento a la intervención y el control de los países imperialistas más potentes en cada momento: Inglaterra y Francia a lo largo de todo el siglo XIX y el primer tercio del XX, la Alemania nazi durante el breve período de 1936 a 1945; EEUU a partir de la instalación de las bases militares yanquis en 1953, a los que se suma el eje franco-alemán (cada vez más alemán y menos francés) tras la entrada en el Mercado Común y la integración en el euro.

Esta idea directriz de ruptura -y a contracorriente- nos permite entender la dictadura de Primo de Rivera -denostada por toda la izquierda- como el único intento serio de la clase dominante española por romper sus vínculos de dependencia con Londres y París y desarrollar un capitalismo nacional y autónomo de las injerencias imperialistas. O nos permite conectar el mitificado golpe de Riego que restableció la Constitución de 1812 y abrió el trienio liberal con los intereses supremos del imperialismo inglés por desmembrar el mundo hispano y apoderarse de la América española.

Uno de los más reconocidos escritores e intelectuales progresistas de nuestro tiempo, Manuel Vázquez Montalbán acertó al situar lo que consideraba una de las mayores deudas pendientes de la izquierda: “me obsesiona la poca importancia que se le da al imperialismo en los análisis actuales de la política y sobre todo aplicados a la política española, en donde tiene una importancia decisiva y parece como si no existiera”.

Desde los primeros intentos de acabar con el Antiguo Régimen, la Guerra de la Independencia y las Cortes de Cádiz, es decir, desde hace más de 200 años, la izquierda ha sido incapaz de asumir que España había pasado desde el siglo XVII a ser un país dependiente, sometido al dominio y la intervención de los poderes imperialistas de turno.

Desde entonces y hasta nuestros días, detrás de cada acontecimiento sustancial en la vida nacional la mirada de la izquierda se ha quedado restringida a los poderes locales, pero sin ver la mano de las potencias imperialistas que, en todos los casos y sin excepción, han intervenido para reconducir el rumbo del país de acuerdo a sus intereses.

Uno de los más recientes ha sido con el 23-F cuando solo se acusó a Tejero y a las redes fascistas, pero sin denunciar que el origen de las tensiones golpistas estaba en la exigencia norteamericana de que España entrara, inmediatamente y a cualquier precio, en la OTAN.

Así, para luchar contra el oscurantismo se ha perseguido al cura, pero pocas veces se ha cuestionado el poder del Vaticano sobre nosotros; en la lucha contra la explotación se ha ido contra el gran industrial o el pequeño patrono local, pero olvidándose de los grandes capitales franceses e ingleses en el siglo pasado o de las multinacionales americanas y alemanas de ahora; contra la represión se ha combatido al general africanista, al legionario y al guardia civil, sin colocar como blanco principal el papel de las fuerzas de intervención extranjeras, desde la invasión napoleónica, los Cien Mil Hijos de San Luis, la colusión de todas las grandes potencias contra la República española, la actual presencia de bases militares yanquis, el mando norteamericano de la OTAN sobre el ejército español o el sinsentido de proponer como alternativa una defensa europea, que sería necesariamente dominada por Berlín.

En artículos posteriores iremos analizando algunos momentos históricos que con las siguientes tres conclusiones fuertes como guía -y a contracorriente- nos permitirán dar luz a esa realidad ocultada. Uno, el hilo conductor que ha dirigido los últimos tres siglos de nuestra historia es la determinación de la intervención imperialista sobre España. Y esta intervención exterior ha condicionado un desarrollo congénitamente débil, raquítico y especulativo del capitalismo en España, la formación de la propia clase dominante española y el rumbo político, económico y social del país.

Dos. Sobre un existente movimiento obrero y un pueblo revolucionario especialmente combativo se ha impuesto una “venda en los ojos” para que quede ciego ante esta intervención imperialista. Para lo que se ha lanzando toda su furia contra curas, caciques y guardias civiles pero borrando de su horizonte el combate a las grandes potencias imperialistas de turno, los principales causantes de nuestros males.

Y tres. Sólo partiendo de esta determinación de la intervención imperialista sobre España, pueden formularse en la actualidad políticas que señalen de verdad a nuestros actuales enemigos y sirvan de verdad a los intereses fundamentales de nuestro pueblo.

Desde los afrancesados y liberales del siglo XIX a las fuerzas de izquierda en la transición o quienes ahora siguen dirigiendo toda nuestra mirada contra las “castas corruptas”, se ha inoculado en las fuerzas progresistas y populares posiciones que no solo borran y ocultan la intervención imperialista, sino que conducen a los sectores populares al fracaso en su lucha transformadora, convirtiendo sus fuerzas precisamente en su contrario, en un respaldo a tales proyectos imperialistas de dominación.

Un Español en Alemania 32: Expatriado, una palabra que evoca tristeza

(Jose Mateos Mariscal, Wuppertal Alemania) Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas. (Martin Luther King)

El uso de la palabra ¨expatriado¨ siempre me hace sentir triste, a muchos esta palabra les hace sentir diferente y superior, pero a mi sólo me evoca tristeza .Es curioso, como la humanidad en general y los idiomas en particular son clasistas. Nos gusta etiquetar, nos gusta poner a cada uno en un sitio diferente y nos gusta sentirnos distintos a los que sabemos que no gozan de buen estatus.

Han pasado algo más de siete años y medio desde que yo José Mateos Mariscal y mi familia tuvimos que abandonar mi España para buscar un futuro mejor en otro país. Como a tantas otras personas, la crisis económica de 2008 nos golpeó e hizo que perdiéramos todo lo que teníamos . Yo era autónomo y tenía una pequeña empresa de estructuras metálicas para grandes superficies comerciales con 20 operarios a mi cargo, a la cual me contrataban grandes empresas de todo el Estado Español

Todo iba bien, hasta que la empresa quebró y la recesión me obligó a poner todo mi patrimonio sobre la mesa. Fue entonces cuando comenzó mi pesadilla,
La crisis me hundió a familia y a mi. y a mi negocio en Zamora y, después de desahucio tras desahucio, Nos fuimos arruinados y engañados a Alemania para que no nos quitaran a los niños los asistentes sociales
Mis hijos no tuvieron infancia. La crisis se la robó. Estuvimos cuatro años malviviendo con 460 euros de subsidio de la junta no daban para nada con sólo el alquiler no teníamos dinero , tuvimos que vivir dos desahucios.

En 2013, abandone España sin dinero ni conocer el idioma Alemán en busca de una nueva vida.

La primera vez en mi vida que oí la palabra expatriado, fue cuando llegue a vivir a Alemania . Resultó que yo no era un Emigrante en Alemania sino un expatriado . Bastante intrigado consulté en el diccionario qué significaba exactamente ser un expatriado. Un expatriado es “una persona que vive fuera de su patria” Conozco muchos Emigrantes pero ningún expatriado. Todos los Emigrantes que conozco viven en España y Alemania porque huían de la guerra y la pobreza de sus países. La palabra Emigrante ha quedado marcada, manchada por las circunstancias ¿Cómo gente como yo puede denominarse a si mismas con palabras tan sucias?

Según la RAE un inmigrante es alguien que llega a un país extranjero para radicarse en él y un emigrante puede ser esa misma persona que abandona su país para establecerse en otro, pero son palabras agridulces, normalmente los emigrantes no emigran para vivir la aventura, sino para vivir.

Me suelo preguntar en qué se diferencian una persona que llega a un país extranjero para radicarse en el y una persona que vive fuera de su patria. La respuesta es obvia, la diferencia está en que una persona que vive fuera de su patria no soporta que se la denomine y sobre todo no soporta que se la trate como a alguien que llegó a un país extranjero para radicarse en el. Por eso nos hemos buscado en el diccionario un sinónimo, un sinónimo para referirnos a lo mismo con una palabra nueva, una palabra aún sin marcar, un palabra limpia que nos libre de correr la misma desdicha que nuestros compañeros Emigrantes e inmigrantes.

¿Quién es expatriado? Encontrar una respuesta concisa y precisa para esta pregunta no es fácil. Viendo que cada vez aparecen más en los titulares los viajes globalizados y las costumbres de trabajo, se adentra en la jungla semántica formada por palabras como expatriado, inmigrante, refugiado o migrante económico.

Lo sé cuando lo veo, fue el comentario de un juez de la Corte Suprema de Estados Unidos en su intento de definir la obscenidad. Muchas personas tienen la misma actitud hacia los expatriados: “Sé que es cuando lo veo”.

En su sentido más literal expatriado – ¡No necesariamente ‘expatriota’! – es alguien que vive en el extranjero. Esa es la definición en la mayoría de los diccionarios.  expatriado es “una persona mayor de 18 años que en la actualidad vive fuera de su país de origen”.

Solo una pequeña Gestha, redistribuir la riqueza

(Eduardo Madroñal Pedraza) En estos días de pandemia y post-pandemia, nos andan lanzando toda una suerte de reclamos que retengan nuestra atención, sean bulos por doquier, sea crispación al por mayor, sean dianas de tiro al pato, sea endeudamiento hasta asfixiarnos, en definitiva, sea todo lo que sea para que no tomemos conciencia de la verdadera alternativa a esta crisis y para que no exijamos que la paguen quienes nunca la han pagado.

Pero, ¡hete aquí!, que se produce una pequeña gesta. Aparece una luz que señala a los ocultados. Aparecen los datos que golpean con la fuerza de la realidad. Porque modestamente acude a la comisión de reconstrucción del Congreso un señor llamado Carlos Cruzado, sencillamente es el presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha). Y habla de lo que no se habla, de lo que se oculta. Habla de la redistribución de la riqueza a través de la reforma fiscal de los impuestos de sociedades y de IRPF para que pague la ínfima minoría de bancos, grandes empresas y grandes fortunas.

Y el señor Cruzado empieza afirmando que las grandes empresas deberían pagar impuestos, al menos, como las pequeñas y medianas empresas. Y sigue desgranando las cifras que importan -de las que no hay titulares, aunque debería haberlos día sí y día también, en los grandes medios de comunicación- Los grupos oligopólicos en España tributaron entre 2007 y 2016 un 6,37% de sus ganancias, frente al 16% de las pequeñas y medianas empresas. Y el último ejercicio fiscal del que hay datos disponibles, año 2018, los oligopolios han tributado un 5,69% de sus beneficios, mientras que las pequeñas y medianas empresas pagaron a Hacienda el 15,14%. Es decir, casi tres veces más.

Obviamente, con la lógica aplastante de la justicia social, el señor Cruzado ha planteado en el Congreso que el Gobierno debe establecer un porcentaje mínimo de tributación en el impuesto de sociedades, es decir, a las empresas, que impida la injusticia de que las pequeñas y medianas empresas estén pagando porcentualmente el triple de impuestos que pagan los oligopolios empresariales.

El presidente de Gestha también arrojó luz y desveló que el sistema impositivo en España tiene una insuficiencia recaudatoria debido a una preocupante falta de equidad y a un problema de fraude. Es decir, en España se recauda cada año más de cinco puntos menos a través de los impuestos que la media de la Unión Europea, lo que suma entre 65.000 y 70.000 millones de euros anuales. Pero inmediatamente aclaró que tal pérdida se explica en una medida significativa debido a la escasa recaudación del impuesto de sociedades, que grava los beneficios de las empresas y que en la actualidad solo recauda la mitad de lo que recaudaba en 2007, antes del inicio de la crisis.

Sin embargo, el señor Cruzado, persistiendo en arrojar luz con los datos como arma, contrapuso tal pérdida de ingresos en el impuesto de sociedades con la recuperación del nivel recaudatorio en otros grandes impuestos, como el IVA, impuesto indirecto que grava duramente el consumo de la inmensa mayoría de la población española, y han alcanzado las cifras previas al derrumbe por la crisis de 2008.

Y el presidente de Gestha siguió aportando más datos cruciales y peticiones clave sobre otro impuesto directo falto de equidad. Cruzado informó España está por detrás de los países más desarrollados de la Unión Europea en la presión fiscal de su IRPF a las rentas más altas, para a continuación afirmar con contundencia que hay margen para subir las tipos máximos del IRPF sin perjudicar el crecimiento económico. Con total claridad afirmó que no era para todos los ciudadanos por igual, sino solo para las personas con mayor capacidad económica. Y concretó con cifras la  propuesta de Gestha de tres nuevos tramos a partir de 125.000, 175.000 y 300.000 euros de rendimiento anual a los que habría que subirles el porcentaje que pagan de IRPF.

Y para no dejar nada importante en el tintero también, en la línea de redistribución de la riqueza, propuso que el impuesto de patrimonio se convirtiera en un impuesto sobre la riqueza con un tipo mínimo de tributación igual para toda España, impienso situaciones tan injustas como que en la Comunidad de Madrid donde en la práctica no se paga al estar bonificado al 100%.

Y en coherencia con que el principio de que paguen los que más tienen y no el resto de la población, el presidente de Gestha pidió que no se eleve el IVA sino que se haga con los impuestos directos -que son los que gravan en función de la riqueza y los ingresos- es decir, el IRPF y el impuesto de sociedades frente a lo injusto de impuestos indirectos como el IVA que penaliza a todos los ciudadanos, aparentemente por igual pero en realidad con absoluta desigualdad. Y Cruzado lo asentó en el mandato constitucional, que establece la obligatoriedad de un sistema fiscal redistributivo.

Y,  por supuesto, no se olvidó de la lucha contra el fraude fiscal, con otra luz cegadora sobre dicha realidad. El presidente de Gestha denunció que el actual sistema concede facilidades de elusión a las rentas altas, porque tienen a su disposición esos mecanismos -sociedades, sicav y más instrumentos- para no pagar impuestos. Cruzado calculó entre un 20% y un 25% del PIB el valor de la economía sumergida española, muy por encima de otros países de la UE. Pero incidió en que el Gobierno y la Agencia Tributaria persigan las bolsas de gran fraude. Es decir, mayor control de las grandes empresas y fortunas.

Un Español en Alemania 31: El grito de un Emigrante

(Jose Mateos Mariscal, Wuppertal Alemania) “Nuestras maletas maltrechas estaban apiladas en la acera nuevamente; teníamos mucho por recorrer. Pero no importa, el camino es la vida”. ( Jack Kerouac )

Vivir se ha convertido en un privilegio. Tenemos que pedir permiso para vivir, permiso para movernos, permiso para sobrevivir, permiso hasta para usar y disfrutar del sol… No me extrañaría en un futuro próximo pedir permiso para respirar.

Soy una persona tranquila, para algunas personas demasiado tranquila pero la discriminación, la injusticia y la desigualdad son cosas que me intranquilizan, que me hacen perder mi calma.

No es fácil ser un Emigrante español en Alemania . La soberbia con que muchos tratan al mediterráneo es hiriente, cuando no directamente agresiva. ¿Es posible hacer una unión en nada con estas bases sociológicas de desprecio al sur?

“Ya está aquí el típico grupo de españoles”. Estas palabras escupidas con desprecio por un ‘armario empotrado’ de seguridad a la entrada de una tienda de Wuppertal.

Desgraciadamente, el racismo ya no es solo un problema de la extrema derecha en este país. Se ha movido al centro de la sociedad,

el racismo tiene que ser un tema a tratar en la educación infantil, primaria, secundaria, universitaria y en la educación de la vida (política, parental, vecinal…). El racismo, disimulado, es una actitud normalizada en las sociedades modernas, una actitud que nos recuerda a nuestro ser animal. Por ello, necesitamos avanzar, y evolucionar, en este aspecto.

Alemania tiene un problema persistente de discriminación racista y no apoya a los afectados de manera consecuente a la hora de hacer valer sus derechos

Todas las sociedades tienen su punto racista, también la española. Ningún país está libre de caer en la intolerancia

el racismo es veneno, el odio es veneno y este veneno existe en la sociedad

Racismo es una Ideología que defiende la superioridad de una raza frente a las demás y la necesidad de mantenerla aislada o separada del resto dentro de una comunidad o un país.

El Racismo es el rechazo por diferencias biológicas hacia una persona a quien se le considera de raza inferior, es decir, es una ideología de superioridad. La xenofobia proviene del griego xenos que significa “extranjero” y phóbos que significa “miedo,” por lo tanto, es un rechazo únicamente hacia las personas extranjeras.

El racismo surgió en la Europa Occidente con el fin de justificar la supremacía de la raza blanca sobre el resto de la humanidad.

El racismo fue usado a partir de las últimas décadas del siglo XIX por los países europeos para comprobar la legalidad de movimientos de dominación colonial, jingoísmo y genocidio, en varias partes del mundo.

Intentas hablar su idioma, pagas sus transportes, sus impuestos , contribuyes al pais trabajando,sonríes por igual a hombres y mujeres, te informas sobre su cultura e historia, alabas su selección de fútbol campeona del mundo… nada de eso es suficiente. Al final no puedes nunca olvidar que no formas parte de ellos. Muchos te buscarán las cosquillas para tratar de quedar por encima de ti. Otros simplemente te ignorarán. “Tienen muchos extranjeros y es normal”

Vivir en Alemania no es sinónimo de riqueza, buena vida y de un buen trabajo!!: vivir en Alemania es sinónimo de lucha, de trabajo duro, de sacrificio, de soledad, valentía, de sobrevivencia y muchas veces ser humillado y despreciado! También significa renunciar a muchas cosas y sacrificarse con otras con el fin de tener una mejor vida. El enfrentar la barrera de el idioma con mucha dedicación y esfuerzo, es muy necesario parte de la vida Alemana adaptarse a las costumbres y tradiciones de una patria diferente!.. Esto es para aquellos que nunca han salido de su tierra y se atreven a criticar a aquellos que una vez con un poco o mucha valentía, mucho miedo, esperanza y sobre todo mucha fe en Dios. Nos atrevimos a dejar nuestras tierras a nuestras familias para buscar nuevos horizontes y un futuro mejor, pagando así el alto precio del sueño Alemán y estar lejos de nuestro seres queridos!!!

Mi perspectiva es clara: no voy a agachar nunca la cabeza ante quien pretende darte a entender que es mejor que tú y pretende que lo asumas. Por supuesto que mi país ha caído muy bajo, tanto que a veces me avergüenzo de él. Su imagen es pésima por culpa de unos políticos corruptos que han sido legitimados, elección tras elección, por ciudadanos desinformados, por no decir analfabetos en política. El luterano norte de Europa no entiende que no se pidan responsabilidades y es algo muy comprensible.

España 1808, hoy un pueblo valeroso

(Eduardo Madroñal Pedraza) Hablamos de la España de 1808 pero también de hoy, de un pueblo valeroso. Hay un hilo conductor para entender la historia de España de los últimos siglos. Un punto de vista que desaparece en muchos libros de historia, del que no hablan los textos que se utilizan en la educación primaria y secundaria de nuestro país. Y, por segunda vez, vamos a beber en fuentes de intelectuales de fuera de España. Uno es un hispanista reconocido, Jean-René Aymes. Otro es un “hispanista desconocido”, Karl Marx.

Un hispanista francés ensalza al pueblo español y critica la invasión francesa

Jean-René Aymes, catedrático emérito de la universidad parisina Nueva Sorbona, sintetiza, refiriéndose al periodo de la invasión napoleónica, la contradicción esencial que recorre la historia española contemporánea: “Napoleón subestimó el poder de reacción del pueblo español. Los franceses pensaban que la población era ignorante y estaba dominada por el clero”.

El catedrático amplía la explicación: “Napoleón y sus adláteres pensaban que el pueblo español era un pueblo apático, sumiso, holgazán, ignorante, supersticioso y totalmente dominado por el clero. Pensaba que si cerraba los conventos y echaba a los monjes a la calle, la propaganda y las élites españolas afrancesadas justificarían la operación de regeneración iniciada por Francia”.

Pero, como se demostró, Napoleón se equivocó y provocó el resurgir de un sentimiento patriótico popular, que parecía no existir previamente. Aymes destaca que “los medios franceses despreciaban al Ejército español. Decían que no había peor tropa que la española. La calificaban de indisciplinada y sin capacidad de defenderse en un campo de batalla. Los acontecimientos demostraron que todo era mentira”.

El hispanista denuncia la prensa francesa al servicio de la élite burguesa expansionista

Y el hispanista francés denuncia que Francia iba a poner en marcha, de forma deliberada, una campaña de difamación del pueblo español y de mitificación de los hechos: “Siempre se insistió en el carácter casi salvaje de aquella resistencia. Se admitió, a duras penas, que Napoleón se enfrentaba con la mayoría del pueblo español, no sólo con el Ejército regular”.

Para Aymes: “la guerra de la Independencia no es una guerra a la antigua en la que se enfrentan dos ejércitos, sino un conflicto en el que aparece un fenómeno nuevo: el ejército del pueblo que se manifiesta en la guerrilla”. Incluso: “En Zaragoza se dio un fenómeno de guerrilla urbana, popular. La población tomó parte en el conflicto, intervino en él de forma decisiva, con lo que se convirtió en uno de sus actores”. Es importante recordar que la palabra “guerrilla” no se ha traducido a otros idiomas sino que se ha copiado literalmente, empezando por el inglés.

Es decir, Aymes afirma que la prensa oficial francesa inició entonces todo un montaje “a base de mentiras y ocultaciones. Una operación de desinformación”. Una ataque continuo para ridiculizar al pueblo español, a sus costumbres y a su cultura. De esa campaña provienen expresiones peyorativas como “África empieza en los Pirineos”.

Marx, el “hispanista desconocido”, sobre la España revolucionaria

Hasta aquí las palabras de un hispanista sobre los dos mundos existentes en el seno de nuestro país. Curiosamente Karl Marx escribió una serie de artículos sobre España. De todo su rico contenido, agrupado en un texto titulado “La España revolucionaria”, vamos a extraer la idea principal cuando analiza el periodo de la invasión napoleónica hasta 1812.

Marx asombrosamente coincide también -o quizás a la inversa, temporalmente hablando- con Aymes en destacar la contradicción antagónica entre el pueblo y la élite dominante: “Así ocurrió que Napoleón, que, como todos sus contemporáneos, consideraba a España como un cadáver exánime, tuvo una sorpresa fatal al descubrir que, si el Estado español estaba muerto, la sociedad española estaba llena de vida y repleta, en todas sus partes, de fuerza de resistencia”.

Una élite dominante sumisa de las potencias extranjeras

Marx insiste en el profundo error de Napoleón: “Al no ver nada vivo en la monarquía española, salvo la miserable dinastía que había puesto bajo llaves, se sintió completamente seguro de que había confiscado España. Pero pocos días después de su golpe de mano recibió la noticia de una insurrección en Madrid. Cierto que Murat aplastó el levantamiento matando cerca de mil personas; pero cuando se conoció esta matanza, estalló una insurrección en Asturias que muy pronto englobó a todo el reino. Debe subrayarse que este primer levantamiento espontáneo surgió del pueblo, mientras las clases ‘bien’ se habían sometido tranquilamente al yugo extranjero”.

Una invasión que crea las condiciones para que el pueblo aparezca como protagonista de la historia como Marx sintetiza: “Gracias a Napoleón, el país se veía libre de su rey, de su familia real y de su gobierno. Así se habían roto las trabas que en otro caso podían haber impedido al pueblo español desplegar sus energías innatas (…) desde el mismo principio de la guerra de la Independencia, la alta nobleza y la antigua administración perdieron toda influencia sobre las clases medias y sobre el pueblo al haber desertado en los primeros días de la lucha”.

Guerrilla, la palabra española siempre copiada y nunca traducida a otros idiomas

Marx no deja de analizar y ensalzar la lucha de guerrillas del pueblo español. Así destaca que: “Había miles de enemigos al acecho aunque no pudiera descubrirse ninguno. No podía mandarse un correo que no fuese capturado, ni enviar víveres que no fueran interceptados. En suma, no era posible realizar un movimiento sin ser observado por un centenar de ojos. Al mismo tiempo no había manera de atacar la raíz de una coalición de esta especie. Los franceses se veían obligados a permanecer constantemente armados contra un enemigo que, aunque huía continuamente, reaparecía siempre y se hallaba en todas partes sin ser realmente visible en ninguna, sirviéndole las montañas de otras tantas cortinas”.

Y para reforzar nuestro hilo conductor -la contradicción antagónica entre el pueblo y la élite- con una breve comentario de la Constitución de 1812, que Marx analiza con profundidad, cerremos los primeros años de la lucha contra la invasión francesa con estas palabras suyas: “No obstante el predominio en la insurrección española de los elementos nacionales y religiosos, existió en los dos primeros años una muy resuelta tendencia hacia las reformas sociales y políticas, como lo prueban todas las manifestaciones de las juntas provinciales de aquella época, que, aun formadas como lo estaban en su mayoría por las clases privilegiadas, nunca se olvidaban de condenar el antiguo régimen y de prometer reformas radicales”.

La Constitución española de 1812, la más progresista de su tiempo

Marx sintetiza su crítica a las erróneas visiones dominantes sobre las Cortes de 1812: “Por consiguiente, las Cortes fracasaron, no como afirman los autores franceses e ingleses, porque fueran revolucionarias, sino porque sus predecesores habían sido reaccionarios y no habían aprovechado el momento oportuno para la acción revolucionaria”. Ni más ni menos. Que la burguesía española no se había atrevido a llevar adelante, en tales circunstancias favorables, su revolución burguesa contra la aristocracia terrateniente, acabando por coludirse con ella contra los sectores populares revolucionarios.

Marx destaca la anomalía histórica que supone: “las circunstancias en que se reunió este Congreso no tienen precedente en la historia. Además de que ninguna asamblea legislativa había hasta entonces reunido a miembros procedentes de partes tan diversas del orbe ni había pretendido resolver el destino de regiones tan vastas en Europa, América y Asia, con tal diversidad de razas y tal complejidad de intereses; casi toda España se hallaba ocupada a la sazón por los franceses y el propio Congreso, aislado realmente de España por tropas enemigas y acorralado en una estrecha franja de tierra, tenía que legislar a la vista de un ejército que lo sitiaba”.

Con medidas legislativas pioneras en la historia de la humanidad como fueron que: “las Cortes reconocieron a los españoles de América los mismos derechos políticos que a los de la Península, proclamaron una amnistía general sin ninguna excepción, dictaron decretos contra la opresión que pesaba sobre los indígenas de América y Asia, cancelaron las mitas y los repartimientos, abolieron el monopolio del mercurio y, al prohibir el comercio de esclavos, se pusieron en este aspecto a la cabeza de Europa”.

Es decir, Marx reconoce que: “examinando, pues, más de cerca la Constitución de 1812 llegamos a la conclusión de que, lejos de ser una imitación servil de la Constitución francesa de 1791, era un producto original de la vida intelectual española, que resucitaba las antiguas instituciones nacionales, introducía las reformas reclamadas abiertamente por los escritores y estadistas más eminentes del siglo XVIII y hacía inevitables concesiones a los prejuicios populares”.

Ayer y hoy, la contradicción sigue siendo, el pueblo y la élite dominante, dos mundos antagónicos en el seno de España.