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alhaurin de la torre
miércoles, 8 abril, 20

GETSEMANI “LA HORA SANTA”

Este artículo, y en estas fechas, pretende ser un análisis de uno de los misterios más profundos del cristianismo, quizás el más profundo, teológicamente y humanamente hablando; y una prueba de la fe y del amor del cristiano. Y  para los no creyentes, un desafío a la inteligencia, una locura; pero que aun así, tiene el atractivo de las locuras de amor, que no pueden negar a nivel humano e histórico. Porque aún, en nuestros días, y en esta Semana Santa, nos lo está confirmando. Perdón por lo extensísimo de este texto que sobrepasa lo que corresponde, creo yo, al de un artículo y en contraste con la relativa cortedad de mis artículos anteriores. Soy consciente de que algunos no querrán leerlo e, incluso, lo juzgarán pretensioso y exagerado; y los excuso y comprendo, y tal vez lleven razón. Pero otros comprenderán que parecía necesario, pues esta escena de Getsemaní no hay extensión suficiente que pueda  abarcarlo. Queda, no obstante, la autorizada decisión del director de este periódico y la libertad de leerlo o no de los lectores. Y en esta precisa noche en que ocurrió esta misteriosa escena, he querido ofrecerla, por si quieren, sobre todo a los que sé que pasarán esta noche del Jueves Santo en la acostumbrada Hora Santa junto al Sagrario, para imaginar esa escena, meditarla y acompañar, a través del tiempo y del espacio,  a Jesús en la oración y agonía del Huerto de los Olivos, cosa posible, realmente, para Dios y nosotros, ya que El nos tenía presentes en ese momento.
“En algunos códices antiguos llegaron a suprimir  este pasaje del Evangelio porque, tanto las palabras de Jesús como su comportamiento, parecían evidenciar una naturaleza y una personalidad puramente humanas. En la lógica humana no cabe presentar a un hombre-dios con estas debilidades y miserias, si se quiere que creamos en él. Pero la lógica divina sigue distintos y contrarios caminos. Se siguió narrando esta escena por lo que no hay intención de engaño. Así, realmente Dios se identificó con el dolor humano. Con el amor humano que no puede ir separado del dolor. ”Misterio de dolor, misterio de amor” se llama a la cruz y Pasión del Señor. Tan desconcertante era y tan abismal el contraste entre las palabras y actitud de Jesús en esta escena del huerto y las  palabras y conducta habituales del Mesías, plenas de seguridad y alegre confianza en sí mismo y de firme decisión  en la aceptación de su destino; duro e implacable en sus enfrentamientos con la hipocresía farisaica, exigente en su seguimiento hasta pedir negarse a sí mismo y tomar cada uno su cruz. El contraste era tan grande con la escena del huerto, en la que se muestra débil, indeciso, hasta parece ignorar si es posible  que pueda pasar su cáliz sin beberlo, él, que conoce su destino, que “está triste hasta la muerte”, suda sangre en su lucha  interior por aceptar ya, de inmediato,  la voluntad del Padre, a la que parece oponerse su voluntad humana, busca la compañía y el calor de los amigos, él, que tantas noches se pasó solo orando…; y con dulce y triste ironía, reclama: “Simón ¿duermes?¿No has podido velar ni siquiera una hora conmigo? Y en esta Hora Santa sí podemos nosotros corresponder, de verdad, a su necesidad de amor y compañía humana, por ser hombre también, como dije, a través del tiempo y del espacio, aquí, junto al Sagrario.
Sabemos que las palabras: “¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?” es el comienzo del salmo 22, en el que continúa el salmista reflejando, con todo detalle, siglos antes,  asombrosamente, todo lo que le ocurre en la Pasión.
Estas, y otras palabras, las dijo Jesús “para que se cumplieran las Escrituras”, y porque se estaban cumpliendo. Es decir, fueron dichas para nosotros. Pero las palabras y escena del huerto  son tan distintas y tan personales e íntimas, están llenas de tanta soledad, ocurren las cosas tan para él solo, y se ve tan solo y, al parecer, abandonado del Padre y, realmente, de los que decían que darían su vida por él, que no parecen reflejar ningún salmo, ni vaya dirigido a nosotros.
Santa Teresa de Jesús, dice, en cambio, que fue por nosotros, porque él era la misma fortaleza, para ejemplo nuestro. De su intensa oración y de su amor y libertad, porque era libre y podía rechazar el cáliz y no quiso, sacó fuerzas para aceptar la voluntad del Padre y enfrentarse a la turba, con tal decisión, que retrocedieron, atropellándose y cayendo en tierra, impresionados por la firmeza de su gesto y palabras, al decirles: “¿A quién buscáis?…¡Yo soy!” Tan importante era su libre decisión, que la misma Redención por la cruz dependía de ella. De ahí que, esta escena de Getsemaní, es, de hecho, la más esencial y decisiva de la vida de Cristo.
Toda esta escena del Huerto creo que no tiene como fin primordial y esencial nuestro ejemplo, sino la actitud y relación directa con el Padre, como en el seno de la Trinidad, en sus planes de manifestación y comunicación de su bondad y de redención humana y, consiguientemente, nuestro ejemplo de cómo orar y aceptar la voluntad  de Dios en todo momento, pero, especialmente, en los que se decide nuestro destino, decisión que, normalmente, se va fraguando en los pequeños actos de aceptación diaria.
Jesús, sensible como nadie al dolor humano (lloró por Lázaro y por su patria; a la viuda de Naim le dijo: “No llores”, tierno con los niños), vería en su mente divina y en su imaginación humana todo el dolor, toda la maldad y toda la barbarie y crueldad a través de toda la historia de la Humanidad, exacerbada diabólicamente hasta límites increíbles. Vería el amor de Dios, su misma Persona, despreciada y ofendida al máximo, sobre todo, por muchos de sus seguidores.
Si pudiéramos penetrar en el corazón de Jesús en esos momentos de su agonía en el Huerto, comprenderíamos el misterio de su aparente indecisión, su terrible angustia y nos quedaríamos sobrecogidos de espanto ante ese otro misterio insondable del pecado, de nuestro pecado, de la maldad humana, que tanto hace sufrir hasta sudar sangre a todo un Dios humanado.
Y una infinita ternura hacía ese Jesús inundaría nuestro corazón al comprobar que sólo un amor como el suyo era capaz de echar sobre sí toda esa carga de maldad humana, como si Dios mismo se castigara y se hiciera responsable de ella, por haber creado al hombre, sabiendo las consecuencias de haberle dado libertad.
La fe, aquí, sufre una tremenda prueba. Siendo Jesús Hijo de Dios, Dios como el Padre, teniendo voluntad humana, por ser hombre y voluntad divina por ser Dios ¿cómo pueden enfrentarse, oponerse, ambas, en sí mismo; y su entendimiento divino y humano, a la vez, no saber si es posible, o no, beber el cáliz de su pasión? El sudor de sangre da a entender la tremenda crisis y angustia, que por amor a la voluntad del Padre y a nosotros, estaba pasando. Sobrecoge, aquí, y nos llena de estupor, impotentes para comprender, asimilar y agradecer, el solo pensar hasta qué punto Dios, en Jesús, se identifica con el hombre, con nosotros. Que su pasión y muerte son tan reales como nuestro dolor y nuestra muerte ,es una prueba que escapa a nuestra capacidad  y  de la que sólo se podrá salir con la oración, como el mismo Jesús, y, con la fuerza de la voluntad libre, unidas a un sano razonar y recta intención, o buena voluntad. Dios se hace débil, implora compañía y compasión a sus amigos, pretende “atraer a todos hacia él, cuando sea levantado en alto”, para que, como dice Santa Teresa, “no nos quede ninguna duda de su amor”; dispuesto a perdonar toda maldad humana, “porque no saben lo que hacen”.
Tan misterioso es el pecado como la misericordia y amor de Dios, que permite algunas cosas que llamamos males y quiere otras que no comprendemos tampoco, y todo lo pasa, misteriosamente, por el crisol de su bondad. Dios no sería Dios, si la causa y culpa de esa maldad fuera él. “Donde abundó el delito, la maldad, el pecado, sobreabundó la gracia, el perdón y la misericordia de Dios”. Porque Dios es amor.
De todos modos, no podemos demostrar que él sea la causa, pero sí  podemos demostrar y lo comprobamos constantemente, y en nosotros mismos, que nosotros sí somos causa de maldades e injusticias.
Para acercarse a Jesús, en Getsemaní, e intuir algo, nunca comprender, ese gran misterio de su agonía y de su amor, tendríamos los cristianos que arrodillarnos junto a él, orar y vigilar con él, como pidió a sus discípulos y amigos, en vez de dormirnos en nuestra apatía, pereza y cobardía, dándole compañía, y amor, aceptando los designios del Padre sobre nosotros y…hacer lo mismo con todos nuestros hermanos, los hombres, porque todos, todos, tenemos nuestro Getsemaní.”
A pesar de la tormenta que se desata en la superficie, en lo más profundo de su alma humana, Jesús conserva la paz y la fortaleza que siempre le ha asistido y el gozo santo de su entera conformidad con la voluntad del Padre sabiendo que de esa conformidad, de ese aceptar el cáliz depende la salvación de los hombres, la resurrección y la vida eterna, la realización de los planes de Dios. El bien definitivo de la Humanidad. Actitud que han heredado todos sus imitadores y que han sido los hombres más felices y más sufridos que han pasado por la tierra: los santos.
La voluntad es una potencia ciega del alma que se opone, muchas veces, al entendimiento y a la libertad. La voluntad de Jesús rechaza algo que desagrada a su naturaleza humana: el dolor, la humillación, el desamor, la muerte…El amor de Dios Padre irrumpe en su voluntad humana, ilumina su entendimiento, también humano, y, por primera vez en la Historia, abre el camino a la libertad del hombre para elegir, libremente, misteriosamente, amar por encima de sentimientos contrarios a la naturaleza humana, con un amor que no es de este mundo, imposible para el hombre solo. El amor de Dios, actuando, ilumina, inexplicablemente, el alma humana y le hace vivir las experiencias de Jesús, en sus relaciones con Dios y con los hombres. La vida de los místicos es prueba de ello.
Todos los santos que han sido pecadores, y todos los pecadores convertidos, antes de su conversión, han pasado por su Getsemaní. Todos. Y los no pecadores, si los puede haber, pasan un Getsemaní de contrariar su voluntad para identificarla con la de Dios, como la “noche oscura del alma”. Todo eso supone un sufrimiento y un gozo inexplicable que los asemeja a Jesús, cada vez más.
Y ése es el plan de Dios: habernos creado” para ser conformes a la imagen de su Hijo, para el que fueron creadas todas las cosas”.

Jmm Caminero – Sancho – Quijote – Sancho

(Jmm Caminero)  Humor VI-63. Sancho-Quijote o Quijote-Sancho.

 Poesias al Nazareno y a La Madre Dolorosa

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(Esperanza Mena) con motivo de La Semana Santa Alhaurina, nuestra colaboradora nos envia como muestra de lo que recitará este lunes a Nuestro Padre.

POESIA AL NAZARENO
 

La noche se  ha cerrado

y está temblando la brisa.

La Iglesia ya se ha llenado

por amor a Dios rendida.

 

De terciopelo morado

va vestido el Nazareno

y una corona de espinas

cubre su frente y su pelo.

 

Hacia su trono camina

a hombros de sus cofrades.

¡Arriba, mi buen Jesús,

que ya te espera la calle!

 

La tarde de Jueves Santo

se viste de terciopelo,

mientras las calles se llenan

con un discreto silencio.

 

Y con pétalos de rosas

perfuman al Nazareno.

Silencio en la plazoleta

llena de amor y respeto.

 

Vas bajando por las calles

con tu mirada hacia el suelo,

y tus manos sujetando

ese divino madero.

 

Tu rostro, dolor refleja

tu mirada dolorida.

Hay en ti, tanta bondad,

en tus manos tanta vida,

 

que al mirarte, Nazareno,

el corazón se me encoge

y siento que tu dolor

en mi corazón se acoge.

 

Mi nazareno del paso,

un año mas a tus pies

sigo pidiendo un milagro

y tú lo puedes hacer.

MADRE DOLOROSA

 
La noche se está vistiendo

de terciopelo morado.

María va caminando

a su trono engalanado.

 

Con guirnaldas de oraciones

e iluminarias de llantos,

saetas con sentimientos

y poemas mal rimados.

 

Ella es Madre Dolorosa

acompañada del llanto

de los fieles que la siguen

el día de Jueves Santo.

 

Ella es luz que ilumina,

ella es la aurora temprana,

ella es canto, y es poema

escrito en la madrugada.

 

Su pecho lleva una espada

clavada en el corazón

por el dolor tan inmenso

de este mundo  pecador.

 

Dolorosa a ti te llaman

porque es grande tu dolor

de ver sufrir a  tu hijo

esa tremenda pasión.

 

¡Que darías por quitarle

esa corona de espinas

y ese pesado madero

que en el hombro lleva encima!

 

Tú, mi madre Dolorosa,

espejo de la mañana,

torre de sabiduría,

azucena inmaculada.

 

Quién pudiera consolarte,

quitarte ese gran dolor,

reina de la primavera,

con la magia de mi amor.

 

 

 

 

En tiempos de virus se cumplen afectos

(Eduardo Madroñal Pedraza) Se ganan afectos, que sean muchos; se cumplen afectos, que duren mucho

Sólo somos individuos para nacer y para morir, pero, desde cómo nacemos hasta cómo morimos y entremedias cómo vivimos, somos vida social

En la pequeñez de la conciencia humana reside la grandeza del resto de la materia/ Si no se aprovecha la condición de minúscula materia consciente para aplicarla a las vicisitudes como vital individuo social ¿para qué entonces andar trabajándose la vida ciegamente? Hay arrabales de la conciencia tan peligrosos que algunos construyen muros en su mente y en la de los demás

69 años lleva su piel dejándose acariciar por el sol y la luna/ en su rostro tallados los años, no todos/ las penas, sólo algunas, las alegrías, casi todas/ con el tiempo su cara se ha ido desnudando/ entrañas a flor de piel/ Según se ha ido desnudando a lo largo de su vida/ ha ido viendo cómo se les iba cayendo el ropaje a todos los demás

69 siglos y un placer/ Sencillo poema celebrando olvida al individuo que lleva 69 siglos en dos desgajando/ anómalas palabras razonando olvidan la realidad que lleva 69 siglos el deseo cercenando/ fibras blancas esprintando olvidan los músculos que llevan 69 siglos el cuerpo acarreando/ gametos en demasía brotando olvidan los fluidos que lleva 69 siglos el corazón bombeando/ maseteros siempre golpeando olvidan la mandíbula que lleva 69 siglos la vida abrazando/ sus neuronas nunca descansando olvidan su conciencia que lleva 69 siglos su hondo ello excavando

Ha empezado varias vidas/ pero cuando se decide romper vitalmente a los 56/ eso, la verdad sea dicha, es que rejuvenece mucho/ si rompe con dependencia y apuesta por independencia/ verdad es que ella le expropió, cierto es que ella le expolió/ pero eso, la verdad sea dicha, también rejuvenece/ Decisión a decisión ha construido su vida y todos sus miedos/ ella, 66 orfidales en dos tomas, día a día como chantaje/ él, 66 orfigasmos en dos meses, día a día como defensa

En tiempo sufrido, ay, ya ha besado cuatro frentes muertas/ ya no le quedan ni de esas frentes ni besos tales/ A veces hay una puñalada trapera esperándole a cualquiera en los aledaños de la vida/ Entre puñales maltratados su alma rota siempre está

La vida hay que trabajarla todo lo que se pueda/ que la muerte ya nos viene, ay, muy trabajada/ la vida se tiene todos los días/ a todas horas, en cualquier momento/ la muerte viene en cualquier instante/ y hay que atenderla y desear que nos sea leve

No es solo un hombre, son muchos hombres; no es solo un hambre, son muchas hambres/ no es solo una mujer, son muchas mujeres; no es solo un dolor, son muchos dolores/ no es solo un niño, son muchos niños; no es solo una vida, son muchas vidas

En su vida resuenan muchas vidas/ cuando vive emanan todas esas vidas/ en su risa

pululan muchas risas/ cuando ríe refluyen todas esas risas/ en su sangre habitan muchas sangres/ cuando sangra reviven todas esas sangres

Como creció hombre, mujer, también niño, unas veces es hombre, otras veces es mujer

y claro, siempre niño, ay, incluso, es, ay, ciertas veces, adolescente, que es decir también, volver a crecer, y amante otra vez

El santuario de todas las ceremonias/ el santuario de precisas dimensiones/ el santuario de ciento noventa por noventa/ el santuario expansivo de las ceremonias del habla y de la lengua/ de las ceremonias del tacto y de la piel/ el santuario expansivo de las ceremonias del tiempo y del espacio/ de las ceremonias del placer y del afecto

A veces los dioses, humanos designios, oscuras pasiones/ a veces los hombres, divinas entrañas, preciosas entregas/ parecería que… sin toque humano, nada es divino

Cuando seis no es media docena/ Sólo tiene, ya se sabe, una media docena de encantos/ su posición ante el poder y la opresión, su inteligencia, su empatía y su humor/ su placer y su cuerpo, todos ellos juntos, que además, unidos, vencen la imaginación/ como se ve, ya se sabe, sus encantos no son tantos

Cuando 64 suma una década, y esa década concentra siglos/ década sexual, freudianos siglos/ década de caricias, profundos son sus siglos/ década de miradas, empatía en sus siglos/ década de palabras, emociones por siglos/ década de risas, surrealistas siglos/ década de ritmos, danza por sus siglos/ década en su escasez, riqueza de sus siglos/ década si fuera rota, muertos serían sus siglos/ ¡ay! si el duende cantara una década, seguiría inmortal sumando siglos

¿Qué es más? Princesa, reina, diosa, virgen… querida, amante, churri, anomalía… musa, confusa, difusa, oscura… diurna, nocturna, atemporal, eterna… sin principio ni fin, sin tiempo ni distancia… vestida y desnuda, en silencio y con palabras… tacto y piel, habla y lengua… abrazos y afectos, caricias y placer… inocencia culpable, libertad penada…

En la abundante y dilatada escasez/ Escasez, en la escasez, en la escasez del tiempo, en la escasez del tiempo juntos/ en el que fluye, en la escasez del tiempo juntos, en el que fluye tanta y tanta riqueza/ nadie, nadie más, nadie más le ha querido como ella le ha querido/ fluyendo riqueza, nadie más le ha querido como ella le ha querido/ fluyendo riqueza en la abundante y dilatada escasez/ fluyendo riqueza, en la abundante y dilatada escasez, fluyendo tanta riqueza

Sobre la riqueza (a voz desnuda)/ Echo mucho de menos nuestra desnudez/ echo mucho de menos nuestra sencilla desnudez/ echo mucho de menos nuestras risas desnudos/ echo mucho de menos nuestras desnudas risas desnudos

A la diosa virgen de la aldea del puente/ porque, a pesar de todos los pesares, de todos los superyós/ y de todas las culpabilidades impuestas, sigue siendo inocente/ y sigue atesorando su risa surrealista aunque sea durante un mero instante/ orfigásmico pero infinito, como atravesada por el duende

Sé consciente, ¡ay! de tus anomalías, y serás consciente ¡ay! de lo universal

Los aplausos fortalecen, las caceroladas debilitan

A veces la vida

¡ay!, solo descansa

¡ay!, sobre un palillo

¡ay! de decisiones

¡ay! ¡ay!, de emociones

Los aplausos se realizan masiva y diariamente para expresar el apoyo a los que luchan en primera línea de fuego contra el virus. Los aplausos unen y fortalecen a todos, a los que son aplaudidos y a los que aplauden, sin distinciones, por toda España. Los aplausos son el instrumento colectivo generado por la gente en todos los rincones de la geografía española. Su objetivo es el apoyo diario al esfuerzo valiente de los profesionales de nuestro sistema de sanidad pública y a los profesionales de los demás sectores socialmente imprescindibles en este trance, pero los aplausos también expresan, y sirven para reforzar, la fortalecer de la unidad, la solidaridad y la disciplina social de todos los vecinos circundantes o lejanos. Ahora, por eso, la convocatoria ciudadana a los aplausos anuncia vida y alegría.

Las caceroladas siempre son contra alguien. Pero ahora ¿contra quién o qué? El coronavirus no tiene ni oídos ni piel. El coronavirus no oye ni siente. No le afectan las caceroladas. ¿Entonces a quién afectan? A la gente. Por eso, convocar ahora una cacerolada con cualquier otro blanco como motivo -por mucho que uno considere que su causa no solo es justa sino justísima- solo daña severamente la lucha unida contra el coronavirus. Quien elige ahora cualquier otro blanco -especialmente utilizando anónimamente las redes sociales- para convocar caceroladas solo ataca en realidad a toda la población española -que lleva luchando dura y vitalmente contra el coronavirus y va a seguir luchando- y debilita esa fortaleza ciudadana necesaria, esa respuesta colectiva de toda nuestra gente en todos los lugares. Elegir cualquier otro blanco para convocar una cacerolada es –objetivamente- apoyar al coronavirus con todas sus consecuencias mortales, que ahora también se llaman letales. Es decir, elegir cualquier otro blanco es letal. Ahora, por eso, las convocatorias de caceroladas anuncian muerte y tristeza.

En la lucha contra el coronavirus estamos enfrentando, y vamos a enfrentar, un dilema constante. O nos dedicamos a dividir víricamente o nos dedicamos a trabajar unidos contra el virus. Obviamente todos podemos tener quejas sobre la falta de soluciones a las necesidades que van surgiendo en el desarrollo de la pandemia; y quejas sobre las carencias -que se están manifestando con toda su crudeza ante la aparición de la pandemia pero que vienen de antes, de mucho antes- para luchar contra el coronavirus. Obviamente todos podemos tener sugerencias y alternativas diferentes a cómo se están resolviendo los inmensos y gravísimos problemas que está generando la pandemia del coronavirus. Pero existen multitud de canales oficiales para hacerlas llegar a las autoridades concernientes -todos menos la difusión irresponsable y alarmista por las redes sociales-; para transmitir tales necesidades y sugerencias.

Solo así se ayuda a la lucha responsable, colectiva, organizada y eficaz. Con el uso irresponsable, alarmista y obscenamente interesado de las redes sociales y en algún caso de los medios de comunicación solo se ayuda a que el coronavirus mate a más gente, a los más débiles de entre nosotros, a los seres queridos, al abuelo y a la abuela. Ahora contra la pandemia del coronavirus, solo los aplausos unen, porque ahora las caceroladas dividen.

 

A nuestros abuelos y abuelas

 

Viéndoles siempre como un otoño sin fin

que dando frutos se prolongan

en otros frutos que anuncian

nuevos y nuevos otoños sin fin

 

(Eduardo Madroñal Pedraza)

Entre un Trump letal y una China vital

Mil muertos haciendo

señales de humo

y un iroqués reclamando

el imperio en declive


Lo que Trump no puede decir, aunque lo piensa, lo dice Dan Patrick, vicegobernador de Texas, en unas declaraciones en las que ha afirmado que la vida de las personas mayores no debe impedir que siga la ingente obtención de plusvalía de la oligarquía estadounidense, por lo que las personas mayores deberían estar dispuestas a morir para que los beneficios continúen. Obviamente lo ha expresado con siniestras palabras torticeras: “Aquellos de nosotros que tenemos más de 70 años, nos ocuparemos de nosotros mismos pero no sacrifiquemos el país”, aunque su plural mayestático obviamente no se refería a él sino a los otros, porque la razón de fondo es que “todos los expertos dicen que el 98% de todas las personas sobrevivirán”, además los muertos serán viejos que ya no pueden producir plusvalía, al contrario, solo son un gasto cada vez mayor. Como dijo la Lagarde, “estos pensionistas viven demasiado”. Solo les queda verbalizar su más obscuro deseo: “este virus va a ser muy oportuno para quitarnos peso muerto”.

Por ello, las voces oligárquicas en Estados Unidos han empezado a lanzar la idea de que “el impacto en la economía podría ser más grave que el coronavirus”. Y, por eso, la Administración de Trump piensa abrir todos los sectores económicos que pueda, aislando a las poblaciones de mayor edad y permitiendo que los jóvenes vayan a trabajar.

Mientras la epidemia se extiende por los estados más poblados del país como son Nueva York en la costa este, y California y Washington en la costa oeste, y el número de casos confirmados se multiplica por el resto de la nación, Trump ya tiene fecha para el fin de las medidas de confinamiento, el 12 de abril, domingo de Resurrección, con la que un servil periodista se ha permitido el macabro juego de palabras, será “el día de la resurrección de Estados Unidos”, porque sería una “resurrección” de unos pocos a costa de un gran número de muertos, mayoritariamente personas mayores. Y Trump se ha lanzado a argumentar que “perdemos miles de personas cada año por la gripe y nunca hemos cerrado el país. Perdemos mucha más gente en accidentes de automóvil y no los prohibimos. Podemos distanciarnos socialmente, podemos dejar de darnos la mano por un tiempo. Morirá gente. Pero perderemos más gente si sumimos al país en una recesión o una depresión enorme. Miles de suicidios, inestabilidad. No puedes cerrar Estados Unidos, el país más exitoso”.

¿Qué le preocupa a la Administración Trump y a la burguesía monopolista estadounidense? Que los casos confirmados se multiplican y pronto será el país con más contagiados. ¡No! Que ahora ya sea el tercer país más afectado con una tasa de infecciones que se duplica cada tres días. ¡No! Que se haya convertido en uno de los principales epicentros globales de la pandemia. ¡No!

¿Le preocupa que las medidas de distanciamiento social decretadas provoquen un frenazo de la economía sin precedentes? ¡Sí! Que las acciones de Wall Street han perdido una tercera parte de su valor en un mes. ¡Sí! Que la economía llegue a reducirse en un 30% en el segundo trimestre del año y la tasa de desempleo se dispare al 13%. ¡Sí! Un exconsejero delegado de Goldman Sachs ha sentenciado que “machacar la economía, el empleo y la moral también es un asunto de salud, y más allá. En muy pocas semanas, dejemos a aquellos con riesgo más bajo volver al trabajo”.

Otro “experto” académico ha planteado, con heladas palabras letales, pasar de la “prohibición horizontal” a la “vertical o quirúrgica”, es decir, encerrar a la población más vulnerable, ya sabemos, los mayores, y sacar al resto a la calle con las recomendaciones propias de una temporada de gripe. Sus frías preocupaciones económicas –“me preocupa profundamente que las consecuencias sociales, económicas y de salud pública de este casi total colapso de la vida normal puedan ser duraderas y calamitosas”- terminan mortalmente -“posiblemente más graves que el peaje directo del propio virus”- es decir, que los fallecidos por el virus son un peaje barato comparado con la posible pérdida de inmensos beneficios de la oligarquía norteamericana.

En el polo opuesto, China no solo ha logrado contener por completo la epidemia -no presenta nuevos casos, ni siquiera importados, desde hace varios días, y el 89% de los infectados ya se han curado-; sino que ha pasado de ser el foco de la pandemia a ser el principal “exportador” de la solución, y ello por varios motivos. En primer lugar el “modelo chino” de contención de la enfermedad es el único que se ha mostrado exitoso. Un modelo basado en la  ejecución de medidas drásticas de contención, anteponiendo por encima de todo la salud de la población, y no las graves consecuencias económicas que estas medidas generan; la movilización conjunta de todos los recursos del país, públicos y privados, en pos de este esfuerzo; la centralización política para gestionar la crisis -en base al centralismo democrático aplicado por la autoridad del Partido Comunista y el Estado chinos-; y por último, siempre apoyándose en la gente, como si fuera una “guerra popular” contra el Covid-19, lo que ha implicado una gigantesca colaboración ciudadana, una disciplina social y una concienciación colectiva.

En segundo lugar, China es la única potencia que está ayudando -tanto con asesoramiento científico como con miles de toneladas de ayuda material- a los países afectados, sobre todo de la Unión Europea y muy especialmente a Italia y a España. Al intercambio de información sobre el virus entre expertos chinos y españoles, y el medio millón de mascarillas donadas por el gobierno chino y que ya han llegado al aeropuerto de Zaragoza, hay que sumar las de muchas empresas y organizaciones sociales de este país, que están ofreciendo donaciones a España, desde las empresas Huawei (con un millón de mascarillas), Alibaba (500.000) y Xioami hasta el propio Banco de Construcción de China. Así mismo se ha comprometido con España a abrir corredores para la importación de equipos de protección individual (EPI) y equipos médicos, tanto para hospitales y centros sanitarios como para que no se colapsen los servicios sociales.

Ante todo el planeta han aparecido descarnadamente dos caminos, un Trump letal o una China vital, que expresan que, a nivel mundial, la pandemia está agudizando todas las contradicciones y está creando una situación internacional extremadamente móvil, convulsa e impredecible.


En la pequeñez

de la conciencia humana

reside la grandeza

del resto de la materia


(Eduardo Madroñal Pedraza)

La semántica, la etimología y la fe (Y sus connotaciones)

(Antonio Serrano Santos) Este artículo no es apto para todos los lectores. No porque contenga nada que pueda ofender la sensibilidad de algunos. Pero sí pueden leerlo todos. Está basado en la gramática, la semántica y la  etimología;  en un ámbito de misterio como es el de la fe. Para los que tienen una fe formada y conocimiento de las Escrituras Sagradas, lo suficiente para comprender y asimilar el contenido de este artículo, puede que les ayude a su formación, o no, si ya lo han sabido interpretar en los textos y citas que propone. A los que no llegan a tanto y tienen una fe y un conocimiento más sencillo puede que les ayude y descubran cosas que antes no pensaron o advirtieron. Vaya esto con la intención de que, en su cierta profundidad, aunque expuesta con sencillez de lectura, sirva a lo que pide hoy la Iglesia: una mayor y mejor formación cultural, religiosa y teológica de los seglares; y poder, así, dar razón de su fe, de su esperanza y de su amor cristiano. Que no todo quede en manos de la cultura del clero, que ya, hoy, muchos seglares, hombres y mujeres, estudian teología, y son doctores y doctoras en teología. Claro que, tendrán que disculpar la extensión de este artículo. Pero bueno, cada cual es libre de leerlo o no. Con todo respeto a su libertad. Si alguno , sin  fe, se atreve a leer este texto, le agradezco su paciencia y le brindo mi más respetuosa y afectuosa bienvenida. Gracias.

Un vocativo, en gramática, es una invocación. Una llamada de atención. Establecer una relación entre el que habla y el oyente u oyentes.  También, en alguna ocasión, toma la forma de pregunta, o de  exclamación, de invocación urgente. El vocativo puede ser el nombre de la persona a la que se dirige, o un nombre común, o una frase. Puede ir separado del resto, al comienzo de una frase, por una coma e, incluso, entre comas, no comillas, en medio de la frase. En el Antiguo Testamento los profetas lo usaban con mucha frecuencia. En el Nuevo, analizando la naturaleza humana de Jesús, sin descartar la divina, es sorprendente hasta dónde llega su humanidad cuando usa estos vocativos, que los usa con frecuencia.

Aunque parezca de poca importancia, es un interesante dato para conocer mejor a Jesús y acercarnos a El con la seguridad de que se identifica tanto con nosotros que nos atiende, con respeto, aunque, veces hay, que es una acusación, una queja, una condenación de la maldad, o un perdón sin dejar de valorar nuestra persona, nuestra dignidad humana, por mucho que la hayamos rebajado con nuestras faltas y pecados. Nos mira, atento, no de pasada, hasta el fondo de nuestro corazón. Dice el evangelista Juan :…” porque conocía lo que hay dentro de cada hombre”. Maravilloso ejemplo, el del encuentro con la samaritana.

Vamos a citar, antes de analizar el vocativo en Jesús, algunos de ellos, quizás los más significativos:

“ Hijo, ¿ por que has hecho esto con nosotros? Mira cómo tu padre y yo andábamos, apenados, buscándote”. Esto fue  al hallar al Niño Jesús, de doce años, en el templo, en medio de los doctores.

En las bodas de Caná, a su Madre: “ Mujer ¿ qué nos va a ti y a mi? Todavía no ha llegado mi hora”.

A la mujer adúltera: “ Mujer,¿ nadie te ha condenado?

A la Magdalena, en el sepulcro: “ Mujer,¿ Por qué lloras? “¡ María!”

Al discípulo, en la última cena: “Felipe ¿ tanto tiempo  hace que estoy con vosotros y  todavía no me habéis conocido?

“ Zaqueo, baja. Hoy conviene que me hospede en tu casa”.

“ Yo te aseguro, Pedro, que no cantará el gallo esta noche sin que me hayas negado tres veces”

“ Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearos como el trigo”.

“Judas,  (también dice: “ amigo”,) ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?

“ ¡ Jerusalén, Jerusalén, cuántas veces he querido acogerte como la gallina a sus polluelos bajo sus alas y tú no has querido!

“ ¡ Lázaro, sal fuera!”

“ Padre, Abba, aparta de mi este cáliz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya”.

“ Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!”. “ Dios mío, Dios mío! ¿ Por qué me has abandonado?”

“ ¡ Jesús, acuérdate de mi cuando llegues a tu reino!”

“¡ Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!”.

“ Mujer, ahí tienes a tu hijo”.

Hijo, Mujer, ¡María!, Felipe, Zaqueo, Pedro, Simón, Simón( dos veces), Judas, amigo; Jerusalén, Jerusalén (dos veces), ¡ Padre!

“ Hijo,¿ por qué has hecho esto con nosotros?” Este doloroso y entrañable vocativo revela la relación madre e hijo( y padre, por más adoptivo que fuera), a un nivel puramente humano; lo divino, Hijo de Dios, no aparece ni explícita ni implícitamente. Ella, en su dolor, parece olvidarlo. “ ¿Por qué me buscabais? ¿ No sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?” Ella le dijo “ tu padre y yo te buscábamos, angustiados”. Tan, al parecer, olvidan las palabras del ángel: se llamará Hijo de Dios”, que dice el evangelista: “ Ellos no comprendieron sus palabras”. En adelante, aunque María sabía el origen divino de su Hijo, no dejan,ella y José, de sentir admiración en las manifestaciones extraordinarias que empezaban a rodear, de nuevo, a su Hijo. Eran continuas sorpresas que seguirán, después, a lo largo de su vida pública. “Y sus padres se admiraban de las cosas que se decían de El”, narra el evangelista.  El vocativo que emplea la Madre, “ hijo”, nos hace pensar si Jesús llamaba a su madre “ mamá o madre y al padre, papá o padre. Puede que en su primera infancia fuera así. No lo sabemos, Lo que sí sabemos es aquella ocasión en que le dijeron: “ Ahí está tu madre y tus hermanos que te buscan”( hermanos entre los judíos equivalía a “parientes”). Jesús dirige su mirada a su alrededor, a los que le rodeaban, señalándolos,  y dice: “¿ Quiénes son mi madre y mis hermanos y hermanas? Todo el que hace la voluntad de Dios ése es mi madre, mi hermano y mi hermana”. Establece un nuevo parentesco basado en la fe y en el cumplimiento de la voluntad de Dios. El parentesco consanguíneo no es garantía de ese cumplimiento, de esa fe, a no ser que vayan juntos los dos. La Historia bien nos demuestra que así ha sido y es: miembros de una familia separados por el odio, la política, la herencia…

En Caná, la palabra mujer no tiene un sentido despectivo, aunque sí una aparente negativa rotunda a lo que le sugiere María que haga. Ese “ mujer”,a su madre, no le dice mamá, palabra que seguro tendría su uso, de una forma coloquial como en todos los idiomas, como el Abba ( papá) en hebreo, que usa Jesús en  Getsemaní, ese” mujer”, dicho en Caná, no es el “ mujer” dicho a la adúltera, no a la Magdalena. Es un  “mujer” de complicidad sentimental, filial, afectuoso y respetuoso, pero que establece una diferencia, hace notar la diferencia entre el hijo humano y el Hijo de Dios en cuanto a disponer El, antes que nadie, de su misión, de sus obras, de su “ tiempo”. “ Todavía no ha llegado mi hora”. Pero resulta que su Madre, valiéndose de una fe audaz, del  conocimiento del Hijo, en lo humano y divino, después de más de treinta años de observación maternal, sin insistir siquiera, y sin que conste que Jesús haya hecho antes ningún milagro, ni delante de ella, ni de nadie( “Este fue el primer milagro que hizo Jesús en Caná de Galilea y creyeron en El sus discípulos”, dice el evangelista). Ella ya creía entes que los discípulos. Jesús repetía a sus discípulos, anunciando, su pasión, su muerte, con detalles, y su resurrección. Pero ellos ni entendían ni querían saber nada de eso tan terrible. Ella no necesitaba milagros para creer. Y lo mismo que a sus apóstoles le diría a ella todo lo que tenía que pasar: Pasión, muerte y resurrección. Ella sí lo creería. De ahí que no  dice el evangelio que se apareció, después de resucitado, a su Madre. No le hacía falta. A ellos tuvo que convencerlos hasta con pruebas como comer delante de ellos. Como dijo Jesús a uno que le suplicaba la curación de su hijo: “ Si no veis milagros y prodigios, no creéis”. Por eso, sin la más mínima duda, desoye las palabras y la negativa de Jesús: “ Haced lo que El os diga”. Hasta se adelanta, segura de que hará algo. “ Haced lo que El os diga”, a los sirvientes. Esto nos hace comprender, si se puede comprender, la clase de persona y personalidad de esta “ mujer”, desde jovencita, ante el mensaje del Ángel en su anunciación, hasta ese momento, y hasta el final de su tiempo en la tierra, junto a los discípulos. Entonces ¿por qué le dijo esas palabras, al parecer duras e inexplicables, si sabía El la reacción de ella? No cabe duda: para nosotros. Para ejemplo de cómo hay que tener fe, de cómo hay que conocerle y confiar en El . Cuando una mujer ungió a Jesús con ungüento su cabeza y sus pies, dijo: “ En verdad os digo, donde quiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo, se hablará también de lo que ha hecho esta mujer para memoria suya”.

De lo que ha hecho y dijo María, su Madre, en Caná de Galilea, se hablará y se habla, también, donde quiera que sea predicado en todo el mundo este evangelio. No fue, pues, por ella, sino por nosotros.

“ Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre”. Sigue estableciendo esa diferencia de hijo humano e Hijo de Dios, pero ese “mujer” revela el aspecto humano de Jesús, la infinita delicadeza del trato de Jesús con su Madre, como hijo de María: dejar sola a una viuda en Israel era una de las cosas más dolorosas y de la que se ocupaban muchísimo. Es de lo más doloroso en todas las épocas. Y El no podía dejar de cumplir el mandato divino: “ Honrarás a tu padre y a tu madre”. La ternura de Jesús y su encargo a Juan que la acogiera como madre es evidente. Ya se vio con la viuda de Naín, con un único hijo muerto: “ Jesús, compadecido, le dijo: No llores”. Y le devolvió el hijo vivo.

Mujer, a la Magdalena.  Y “ ¡ María!”. “ ¿ Mujer, ¿ por qué lloras?  Llama su atención y , como no lo reconocía, tal vez por las lágrimas o que El no se manifestó intencionadamente, pues le dice: “ Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a recogerlo”. El le dice:” ¡ María ¡”. La locura sin razón   del amor de esta mujer le lleva a desvariar. A un posible profanador de una tumba, desconocido, tal vez peligroso, le dice que le revele dónde está el cuerpo de Jesús, que lo traerá en sus débiles brazos. Ese ¡María! de Jesús es una revelación de su Persona y de la admiración amorosa del amor de ella. Como se admiró de la fe del centurión que se creía indigno de acoger a Jesús en su casa. Jesús, glorioso, no deja de manifestarse también humanamente, como comió para convencer de su resurrección delante de sus Apóstoles.

A Felipe se dirige directamente pero también es para los demás la pregunta: “Felipe,¿ tanto tiempo con vosotros y aún no me habéis conocido..?” Usa los nombres con un acento amistoso, íntimo. Es una conversación de amigos. “ Ya no os llamo siervos, sino amigos…”. Les dijo antes. Felipe es un nombre vocativo que lleva queja, amistad, admiración por la falta de fe o inadvertencia de su identificación con el Padre. “ El Padre y Yo somos uno”, les había dicho tiempo hace. Como al resto de los judíos. La diferencia con ellos es que sus discípulos no tenían la malicia y la ceguera voluntaria que les impedía creer.

“Zaqueo, baja”. Esta simpatiquísima escena, con cierto dulce humor con que la describe, sencillamente, el evangelista, es extraña y curiosa. No se dice que Jesús conociera a Zaqueo. Zaqueo tampoco conocía a Jesús, puesto que se subió a una higuera para saber quién era. Bajo de estatura, no se avergüenza, ante los que lo conocían( era un rico publicano) de gatear como un mono por el árbol. Y sería bastante alta la higuera para decirle Jesús: “ Baja rápido”. Ya le costaría gatear por el tronco. Tan especial era su llamada a Zaqueo, y tan amistosa, que este, o salta o se escurre hasta el suelo. Y ya sabemos, luego, el resultado de la autoinvitación del Rabí. Pequeño en su estatura, grande en sus decisiones, después de conocer a Jesús: “Señor, ( valiente vocativo) doy la mitad de mis bienes a los pobres y cuatro veces más a los que defraudé”.

“Simón, Simón, mira que Satanás…” Una clara insistencia y advertencia con una repetición necesaria porque Pedro será sorprendido, en su carácter impulsivo confiado en sus fuerzas, por una tentación y prueba de fe. Pero lleva también una nota tierna,comprensiva y alentadora: “ Cuando te conviertas, afianza en la fe a tus hermanos”.

“ Pedro, ¿ tú darás tu vida por mi? No cantará el gallo sin que me hayas negado conocerme tres veces”.  Este “ Pedro”, acompañado de dulce y triste ironía, revela la inmensa comprensión y confianza en su principal discípulo, porque sabe que su amor es total y fiel hasta la muerte. Pero tiene que pasar esa prueba, aprender humildad y no creerse más que sus compañeros. Ya lo dijo: “ Señor, ( otro vocativo imperioso): aunque todos te abandonen, yo no te abandonaré jamás. Yo daré mi vida por ti “.

“Judas , ¿ con un beso entregas al Hijo del Hombre?” Otro evangelista precisa más: “ Amigo, ¿ a qué vienes?”. Le dice “ amigo”, del que en la cena última dijo: ¡ Ay de aquel por quien el Hijo del Hombre será entregado! Más le valiera no haber nacido”.  Pero no le guarda rencor, es un reproche. El sigue siendo su amigo. Judas, no.Tremenda pregunta y la más innoble forma de traicionar: ¡ con un beso! La máxima expresión de amor que nace del alma más que del cuerpo: un beso. Ese “ Judas”, es el adelanto y premonición que Jesús ve a lo largo de la Historia de los “ besos”, amores falsos y traiciones de, sobre todo, los suyos. Lo que le hizo sudar gruesas gotas de sangre que caían hasta la tierra. Lo que le hizo apagar y reventar su corazón de amor, despreciado, más que la crucifixión y la lanzada del costado, pero no su amor.

“¡ Jerusalén, Jerusalén! Que matas a tus profetas y a los que te son enviados. ¡Cuántas veces he querido acogerte como la gallina acoge  a sus poyuelos bajo sus alas y tú no has querido!” Y, llorando, Jesús anuncia el castigo por su rechazo, la autodestrucción, provocada, no por Dios,sino por las maldades del pueblo. Como suele ocurrir en todas las maldades de la Historia. Otra muestra de la increíble delicadeza y sentimiento humano de Jesús. Antes, condenó usar, para traicionar, nada menos que un beso. Ahora, compara su ternura y su deseo de salvar a su pueblo con la gallina acogiendo a sus poyuelos bajo sus alas. Pocas expresiones, si las hay, encontramos en la historia de los pueblos, de tanta ternura, de tanto dolor humano, de tanta tristeza de amor rechazado, como en esta escena de Jesús frente a su pueblo,Jerusalén, llorando.

“ ¡ Lázaro, sal fuera!” Un vocativo  imperioso, una llamada de la muerte a la vida. Después de sentir tristeza y llorar, hasta hacer exclamar a los presentes: “¡ Cómo le amaba!” y a algunos: “ ¿ No pudo este hacer que no muriera?”, la llamada a Lázaro estremece a todos y responde a la incredulidad, a las dudas, de tal manera y con tal evidencia, que unos creen y lo van a aplaudir ya mismo y, para otros, va a ser su sentencia de muerte definitiva. Ya lo dijo ante el sepulcro: “ Padre, yo sé que tú siempre me escuchas, pero para que estos crean que tú me has enviado”.

“ Padre, Abba, todo te es posible; aparta de mi este cáliz; pero si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, no se haga mi voluntad sino la tuya”. Esta invocación, este vocativo, hasta con la tierna e íntima invocación de Abba, papá, en hebreo, común en todas las lenguas, como un diminutivo entrañablemente cariñoso con  el “Papá que sabe que” lo ama y lo escucha, pero que hay algo  más importante y preciso, al parecer, para el Papa y para el Hijo: “ Tanto amó Dios al mundo, que envió a su Hijo Unigénito, no para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por El”. Dice el discípulo amado, Juan. “ No con oro ni con plata, sino al precio de su preciosísima sangre hemos sido rescatados por El”. ( San. Pedro en su primera carta). “Y sudó como gruesas gotas de sangre que corrían hasta el suelo”.

“ ‘ Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen!”. Después de esta invocación reclamando el perdón de los que lo mataban, llega hasta su máxima invocación, una de las más misteriosas como la de Jetsemaní. Incomprensible humanamente. El, que quería dar su vida, allí, parece que no quiere. Aquí, con esta terrible invocación” ¡ Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?” Cuando dijo siempre  que El nunca está solo, porque el Padre “ siempre está conmigo”, ahora grita, invoca, parece que se queja y protesta, sin dejar, por eso, de sentir amor al Padre, ya que le dice “ Dios mío”. Ya en la resurrección dijo: Subo al Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios”. Y tantas veces llegó a decirles a los incrédulos judíos:” El Padre y Yo somo uno”. “ No te apedreamos por las obras que haces, sino porque tú, siendo hombre, te haces Dios”. Ellos le respondían. “ A sus discípulos: “ El que me ve a mi, ve al Padre”. Entonces ¿estas palabras de queja y abandono¿ cómo se entienden? Muchas de las palabras de Jesús, a través del evangelio, hacen referencia a las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento, de los profetas y los salmos. Si leemos el salmo 22 de la biblia, vemos con tremenda sorpresa que, a partir del versículo 2,setecientos años antes, todo lo que va describiendo es una copia casi al pie de la letra de lo que pasó Jesús crucificado. Comienza, precisamente con esas palabras: “ ¡ Dios mío, Dios mío¿por qué me has abandonado?” y sigue describiendo con detalles minuciosos “ han taladrado mis manos y pies, y se pueden contar todos mis huesos,se burlan y menean la cabeza, se han repartido mis vestidos y han echado a suerte mi túnica, seca está mi lengua como un tejón, y dijo: “ tengo sed”, en mi sed me dieron hiel y vinagre…Jesús lo que estaba diciendo era el comienzo del salmo 22, no era una simple queja. Toda su vida era una referencia y un cumplimiento de las promesas mesiánicas, de los profetas y salmos. Y esto lo completa el profeta Isaías en el Poema del Siervo de Yavé: …” fue condenado con un jicio iniquo (Pilato), intercedió por los pecadores, fue contado entre los malhechores en su muerte…

“¡ Jesús,acuérdate de mi cuando llegues a tu reino!” . Invocación inaudita. El vocativo es el nombre de Jesús y le suplica que se acuerde de él, creyendo que es el Mesías, el Rey verdadero de los judíos. Escuchó decirle a Pilato: “ Mi Reino no es de este mundo”. Y , en la desesperación, no le pide que le libre, como su otro compañero crucificado. Solo que se acuerde de él cuando llegue a su Reino. Misteriosa fe, increíble humildad. La respuesta no se hizo esperar: “ Te lo aseguro, hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

“ ¡ Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! “ última invocación. El por qué me has abandonado, ya sabemos su interpretación. Este vocativo, Padre, habla de espíritu, es decir, alma. Hombre, humano, con cuerpo y alma. Encomienda en las manos del Padre su alma, que, luego, en la resurrección, volverá unirse a su cuerpo. Porque en las manos de Dios Padre no se perderá. Su  alma como espíritu, no el Espíritu Santo. Porque “ como poseía el Espíritu, el Espíritu Santo, volvió a la vida” dice la Escritura. El Espíritu Santo es el que da la vida, la resurrección. Tan Dios como el Padre y el Hijo. Y es el que da la vida al mundo y a toda la creación. “ Yo doy mi vida.Yo tengo poder para darla y poder para volverla a tomar.” Llegó a decir.

Artículo Periodístico 2.017º: “Posibles problemas matemáticos, XXXIV”

(Jmm Caminero) El ser humano, en general, se hace más preguntas que respuestas conoce. Muchas veces, él o ella, no conoce las respuestas a una pregunta, pero el saber humano o la humanidad en su cultura acumulada sí. Otras veces, quizás no. Apenas sé de matemáticas, pero quizás haya que materializar algunas preguntas y cuestiones, aunque no sé si tienen algún valor, si entran en el primer grupo, anteriormente indicado o en el segundo.

1ª Cuestión o problema.

  1. a) Un punto es una dimensión.

Uniendo dos puntos, una recta, es dos dimensiones.

Alargando esos dos puntos, esa recta, es un rectángulo, cuatro puntos, es tres dimensiones.

Dándole profundidad es un cubo, ocho puntos, cuatro dimensiones.

Alargándolo el cubo, dieciséis puntos, cinco dimensiones.

Proyectándolo más, el cubo, treinta y dos puntos, sería seis dimensiones…

Etc.

  1. b) Lo anterior pero en vez de unir dos puntos o más con una recta lo hacemos con una curva. ¿Qué sucedería en cada una de las dimensiones y sus figuras…?
  2. c) ¿Las curvas entre dos puntos, pueden ser convexas o cóncavas lo que daría una proyección diferente de todas las dimensiones…?
  3. d) ¿Si unimos el “tiempo” en cada una de esas dimensiones, nos daría una relación diferente entre cada “dimensión, una o dos o tres o cuatro o…” y el tiempo?

2ª Cuestión o problema.

Si cualquier concepto es un patrón, al ser una abstracción. ¿Podríamos pasar todos los conceptos, sean de lo que sean, o al menos, parte de ellos, a un lenguaje matemático? ¿ya que las matemáticas busca regularidades, abstracciones, patrones?

3ª Cuestión o problema.

¿Si el cerebro o la mente tiene un lenguaje o varios, puede la matemáticas, si es que es también un lenguaje terminar por comprender algo del lenguaje del cerebro? ¿Y viceversa?

4ª Cuestión o problema.

Sin que suene a blasfemia, ni impiedad. Planteémonos el siguiente problema:

El milagro de la multiplicación del arroz de Olivenza. Que es, que en una vasija se echó una cantidad limitada de arroz y fue multiplicándose, durante varias horas. Hasta rebosar y continuar multiplicándose en otra olla.

Pongámonos en la mente de Dios, pero hagámoslo con las Matemáticas, ¿podríamos crear un modelo matemático o abordar este problema, de alguna manera…?

¿Cómo de cien granos de arroz, se puede multiplicar y surgir doscientos o trescientos?

¿Y al rebosar coger otros cien, e irse multiplicando…?

¿Este problema podría convertirse en  matemático, aunque no se resuelva jamás?

¿Cómo de diez granos de arroz podrían surgir otros diez?

5ª Cuestión o problema.

Somos una especie, que creemos, al menos ahora, tenemos de inteligencia media una cifra que nos hemos dado de cien. Al menos la mayoría de individuos.

Imaginemos que existiese otra especie que tienen de cociente intelectual de media, no cien sino mil o diez mil.

¿Los conceptos que tendrían serían diferentes, las matemáticas que tendrían, sería diferente, el saber sería diferente, las ciencias sería diferente…?

¿Habría alguna parte, de lo que nosotros sabemos con cociente intelectual de cien, que sería igual, que los que tienen cociente intelectual de mil o diez mil, pero otra parte no…? ¿Cambiaría el lenguaje, pero en esencia, una parte sería igual y otra, muy diferente…?

¿Imaginemos que dentro de mil años, tenemos Inteligencia Artificial, que ha ido derivando desde nosotros, y tiene un cociente intelectual de mil, y por tanto, ya es capaz de crear y descubrir saber y conocimientos, también matemáticas…?

6ª Cuestión o problema.

El número “pi” es la relación entre la circunferencia y el radio.

  1. a) ¿Me pregunto, si en vez de circunferencias es una esfera se podría calcular una constante, entre la superficie de la bola y el radio?
  2. b) ¿Pero si en vez de ser una circunferencia simétrica es asimétrica de multitud de formas, ovoides, etc., y su radio o radios diferentes, se puede obtener una constante, un número “pi” aunque sea diferente?
  3. c) ¿Y si fuesen esferas no regulares, sino ovoides y de otras formas o maneras…? ¿Habría una constante que fuese la combinación o la media de todas las constantes, de todos los “pi”, aunque fuese otra cifra…?

7ª Cuestión o problema.

  1. a) Ya lo he indicado otras veces, pero me he preguntado muchas veces, aunque no sé si tiene sentido. ¿Pero la pregunta es, si en vez de existir números positivos y negativos, existiesen, números positivos y negativos y neutrales…?

Es decir, el cero positivo, el cero negativo y el cero neutral (que habría que buscar un signo para escribirlo).

Pero lo mismo en toda las escalas, es decir: 1, 2, 3, 4… positivos…

1, 2, 3, 4… negativos…

1, 2, 3, 4… neutrales o neutros.

¿Y, si estos números se interrelacionarían entre sí?

¿Esto, aunque no sea “real” podría servir para abrir nuevos mundos a la matemáticas…?

  1. b) ¿Números primos negativos, que se dividirían consigo mismo y con el uno en positivo o el uno en negativo o el uno “neutral”?

8ª Cuestión o problema.

¿Me he preguntado, existen figuras geométricas “reales o naturales”, podrían existir figuras geométricas irreales…?

¿O planteado de otra forma, existen números positivos y números negativos, me pregunto, podrían existir “figuras geométricas positivas” y “figuras geométricas negativas”?

¿Aunque en el mundo real, no se diesen nunca, se podría hacer una “matemática o rama de matemáticas o cuestiones de matemáticas planteando una geometría positiva y otra geometría negativa?

¿Quizás, aunque no se consiguiese ese universo matemático, el planeárselo, nos llevaría a nuevas cuestiones y nuevos problemas, y nuevas soluciones y…?

http://twitter.com/jmmcaminero         © jmm caminero (03-05 marzo 2020 cr).

Fin artículo 2.017º: “Posibles problemas matemáticos, XXXIV”.

Cambio climático: Una gran amenaza global

(Isidoros Karderinis) El cambio climático, es decir, el cambio del clima global y, en particular, los cambios en las condiciones meteorológicas que se extienden en una escala de tiempo grande, es una gran amenaza existencial global.

El efecto invernadero provoca el aumento de la temperatura del planeta principalmente debido al tremendo aumento del dióxido de carbono, que ha aumentado en un 35% desde el comienzo de la revolución industrial. Y, por supuesto, la mayor parte de la contaminación de la atmósfera con el 50% de todo el dióxido de carbono tiene Europa y América del Norte. Todos los demás países juntos son responsables de la otra mitad, mientras que los países más pobres son los menos responsables. Sin embargo, las personas que viven en estos países son ellas las que sufrirán más las consecuencias.

Las causas del cambio climático se identifican principalmente en la combustión de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gasolina, gas natural, etc.) que representan el 50% de las emisiones totales, en la producción y uso de productos químicos sintéticos, en desastres de áreas forestales que contribuye a la producción de gases adicionales en la atmósfera y, por supuesto, al efecto invernadero en un 15% y en la agricultura convencional  y ganadería, que representan el 15% de las emisiones.

Los científicos expertos tocan la campana del peligro y advierten que si no hay una acción coordinada global urgente por parte de líderes políticos, gobiernos, industrias y ciudadanos de todo el mundo, es probable que la temperatura del planeta aumente por encima de los 2 ° C en relación con los niveles preindustriales para 2060 y el aumento podría incluso alcanzar los 5 ° C para fines de nuestro siglo, lo que hará que la vida de las generaciones futuras sea problemática.

Tal aumento en la temperatura de nuestro planeta tendrá un impacto devastador en la naturaleza, provocando cambios irreversibles en muchos ecosistemas y la consiguiente pérdida de biodiversidad, es decir, todos los organismos vivos y especies que conforman la vida en el planeta, es decir, los animales, los pájaros, los peces y las plantas (fauna y flora). Se espera que muchas especies desaparezcan de las áreas que se verán afectadas directa y severamente por el cambio climático.

Hoy, en comparación con 1850 -desde cuando comenzó el registro de datos- se observa un aumento de temperatura de 1.1 ° C. Por lo tanto, es de vital importancia que el aumento no supere los 1,5 ° C, porque, como estiman los científicos, más allá de este punto crucial no habrá camino de regreso.

Sin embargo, el cambio climático, que se debe a las actividades humanas, es una realidad ominosa tangible y ya está afectando negativamente a nuestro planeta. Los sectores responsables de la producción de gases de efecto invernadero son principalmente el sector de producción de energía (unidades de producción de energía eléctrica, refinerías) pero también actividades industriales, los medios modernos de transporte (automóviles, aviones, etc.) y las actividades del sector primario de producción.

Entonces, los eventos climáticos extremos, los incendios incontrolados en bosques como el Amazonas que se han caracterizado como el “pulmón” del planeta, las olas de calor, las fuertes lluvias, las sequías prolongadas que crean serios problemas alimenticios en las áreas afectadas del planeta, los huracanes muy poderosos, se están volviendo cada vez más frecuentes y más intensos, costando decenas de miles de vidas cada año y causando grandes desastres.

Al mismo tiempo, el hielo y la nieve en los polos se están derritiendo, con el Ártico como la mayor víctima hasta la fecha, y el nivel medio del mar sube, como resultado de inundaciones y erosión en las costas y zonas costeras de tierras bajas y se crearán refugiados ambientales. Si este desarrollo desfavorable continúa, áreas como los Países Bajos y Venecia estarán en riesgo de perderse permanentemente bajo las aguas del mar como la nueva Atlántida.

El cambio climático también aumenta las enfermedades existentes en todo el mundo, pero también crea otras nuevas y también puede provocar la muerte prematura. Demasiadas enfermedades son particularmente sensibles al cambio de temperatura. En ellos incluían enfermedades transmisibles como la fiebre amarilla, la malaria, la encefalitis y el dengue, pero también trastornos alimentarios, enfermedades mentales, enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias.

El cambio climático también tendrá impactos negativos en las economías de los países dado que las altas temperaturas minan la productividad de la mayoría de los sectores de la economía, desde el sector agrícola hasta el procesamiento. Los científicos válidos predicen que para fines de siglo, el PIB mundial habrá caído un 7,22% de lo que hubiera sido sin el cambio climático.

La adolescente activista sueca contra el cambio climático, Greta Thunberg, ha logrado de la manera más enérgica y vigorosa pasar el debate sobre este gran problema, por parte de los jefes de estado y gobierno y el diálogo público, en la sociedad y en las discusiones amistosas, movilizando a millones de personas en todo el mundo, especialmente jóvenes, que comenzaron a manifestar, exigente por los gobiernos la adopción inmediata de medidas para enfrentar el cambio climático.

Entonces, los diputados suecos la sugirieron acertadamente para el Premio Nobel de la Paz. Y, por supuesto, Greta Thunberg tiene gran derecho cuando dice que las medidas tomadas para reducir los gases de efecto invernadero y, sobre todo, el dióxido de carbono no son suficientes.

Entonces, ¿cuáles son las medidas apropiadas que se deben tomar sin demora para reducir efectivamente las emisiones de gases de efecto invernadero para 2050 y mantener la temperatura a + 1.5 ° C?

Las políticas básicas para mitigar resueltamente el problema consisten en promover y utilizar fuentes de energía renovables (eólica, solar, biomasa, etc.), mejorar la eficiencia energética, reducir drásticamente la explotación de depósitos de petróleo y gas y la imposición de impuestos al carbono con el fin de limitar el uso de combustibles fósiles y, por lo tanto, reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono para 2030 y eliminarlas para 2050 a más tardar, la rápida reducción de emisiones de metano, negro de humo y otros contaminantes de corta duración que afectan el clima, la restauración y protección de ecosistemas y, sobre todo, bosques.

El Acuerdo de París, el primer acuerdo universal y legalmente vinculante para el clima, entró en vigor en 2016 con gran optimismo y ambiciones manifiestas, a pesar de la declaración oficial de salida de EE.UU., que es uno de los mayores contaminadores. Han pasado cuatro años desde entonces y no hay resultados sustanciales, hecho que plantea serias dudas sobre si existe realmente la voluntad política para abordar este problema global particularmente amenazante.

Para terminar, me gustaría enfatizar que los efectos del cambio climático serán tan dramáticos que la civilización humana estará en peligro de colapsar como una torre de papel. Entonces, frente an esta crisis climática extremadamente peligrosa, los ciudadanos de todo el mundo deberían aumentar aún más su movilización y los líderes políticos para ponerse finalmente de pie en el punto álgido de las circunstancias y tomar inmediatamente las medidas drásticas necesarias, antes de que sera demasiado tarde, para revertir este curso insostenible y salvar el planeta.

Curriculum vitae

Isidoros Karderinis nació en Atenas en 1967. Es novelista, poeta y columnista. Ha estudiado economía y ha completado estudios de posgrado en la economía del turismo. Sus artículos han sido publicados en periódicos, revistas y sitios de todo el mundo. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés y español y publicados en antologías poéticas, en revistas literarias y secciones literarias de periódicos. Ha publicado siete libros de poesía y tres novelas. Sus libros han sido publicados en Estados Unidos, Gran Bretaña, España e Italia.

E-mail: skarderinis@hotmail.gr

Facebook: Karderinis Isidoros

Twitter: isidoros karderinis

El coronavirus y la vacuna contra el sarampión

(Antonio Serrano Santos) Miles de millones se están gastando en encontrar la vacuna contra el coronavirus. En una carrera nunca vista contra reloj. Una vacuna contra el sarampión cuesta menos de un euro. En Africa, el Congo, por ejemplo, están muriendo miles de niños por falta de la vacuna del sarampión. No hace falta dudar de la noticia. Hay otras enfermedades curables sin grandes gastos en Africa y en muchas partes de nuestro increíble mundo,tan moderno y tan atrasado. Y el reloj del tiempo, para esto, se ha parado o está en ralentí casi eterno.
Atentos, cristianos y los demás que seguís el evangelio: “ Se acercaron a Jesús sus discípulos para contarles que Pilato había mezclado la sangre de unos galileos con la sangre de los sacrificios rituales que ellos ofrecían. Y, respondiéndoles, dijo: “¿ Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los otros por haber padecido todo esto? Yo os digo que no y que si no hiciéreis penitencia, todos, igualmente, pereceréis. Aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre de Siloé y los mató, ¿ creéis que eran más culpables que todos los hombres que moraban en Jerusalén? Os digo que no y, que si no os arrepentís, todos, igualmente, pereceréis. Y dijo esta parábola: Tenía uno plantada una higuera en su viña y vino en busca del fruto y no lo halló. Dijo entonces al viñador: Van ya tres años que vengo en busca del fruto de esta higuera y no lo hallo; córtala; ¿por qué ha de ocupar la tierra en balde? Le respondió y dijo: Señor, déjala aún por este año que la cave y la abone, a ver si da fruto para el año que viene…; si no, la cortarás”.


Muchos, cristianos, sobre todo, se preguntan por qué Dios permite tantos males. Ahora es el coronavirus. No dicen por qué los quiere, que sería decir que Dios es malo, y sería una contradicción. ¿ Y por qué los permite? Siguiendo esta línea de fe y hasta de sentido común cristiano, la respuesta es de la misma fe: “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”. Por eso, su paciencia no es como la nuestra, que es impaciencia y urgencia a nuestro modo. Para Dios” un día es como mil años y mil años, como un día”, dice San Pedro en su carta. “ No retrasa el Señor su promesa( de salvación universal y de todos los males), como algunos creen, es que pacientemente os aguarda, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan a arrepentirse”.
¿ Por qué el viñador le dice a su señor que espere a ver si, cavándola, abonándola, da fruto aunque tarde un año más?


Arrepentirse, hacer penitencia. Para los cristianos, ése es el espíritu de la Cuaresma, en la que estamos ya metidos. Para salvarse, para salvar. De todos los males, en la Resurrección por Jesús y como Jesús.
¿ Y para el resto del mundo? El mundo, la gran viña de Dios, está siendo cavado, abonado, con infinita paciencia. A ver si da el fruto deseado. Pero, hasta ahora, nada en infinitos casos. ¿ Qué hace ocupando una tierra en balde?” Señor, tu viña, que con tanto amor y sabiduría plantaste, han derribado su cerca, la han dejado como pasto para las alimañas; han sembrado cizaña y da frutos amargos y no los que tenía que dar”.
Mueren por el coronavirus, por el sarampión, por accidentes, o víctimas del terrorismo…¿ Son éstos, por eso, más pecadores que los demás? “ Yo os digo que no. Y, si no hiciereis penitencia, todos moriréis igualmente”. He ahí las palabras de Jesús, de Dios, para este mundo, de siempre y para siempre. Pero el mundo actual, como la viña, no acaba de dar fruto de justicia, de ayuda a los necesitados, a los pobres…Mientras miles de niños mueren sin vacuna de menos de un euro, y el coronavirus es la atención de lujo con miles de millones en busca de la vacuna, y tantos otros, las tres cuartas partes de la población mundial es pobre, y millones mueren de hambre, la cuarta parte se enriquece fabricando y vendiendo armas, produce productos alimenticios suficientes para acabar con el hambre, y, sin embargo, mira inmisericorde a los que se mueren de hambre; la tecnología y su avance no está paralelo al servicio de los más necesitados, hasta los explotan con precios inhumanos, y venden armas a los países subdesarrollados. Matan a los niños antes de nacer y a los enfermos, antes de su muerte natural; la ambición, el poder, la corrupción lo invade casi todo. La violación sexual en “ manadas”, el amor rebajado a puro sexo instintivo, animal; el hedonismo, el placer inmediato y sin límites; el paraíso de la droga extendido por todo el mundo a precios de sangre. Han convertido lo bueno en malo y lo malo, en bueno. Hasta en las altas instancias donde se presume de defender los derechos humanos en Europa y en gran parte del llamado mundo “civilizado”. La civilización del amor ha sido sustituida por la “ civilización o cultura de la muerte”. La libertad y los valores humanos y cristianos, en la enseñanza y en general, están sometidos a ideologías totalitarias. Son muchísimos más numerosos los cristianos martirizados, masacrados, en gran parte del mundo, que los de la Iglesia primitiva con las persecuciones. “ El humo de Satanás ha entrado en la Iglesia” confundiendo a muchos, desde altas instancias hasta las más bajas. Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y seglares, desviados del evangelio, de la doctrina y práctica tradicional de la Iglesia, de la moral y dogma. No son muchos comparados con el resto, pero son suficientes para que los enemigos e ignorantes, a través de los medios, crean la impresión de que es en general. Solo ven lo malo y callan ante lo que es más abundante y bueno.


“ Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.” Y el castigo no vendrá directamente de Dios. El mismo hombre se acarreará su propio y merecido castigo. Testigo es la Historia. Y hoy, más que nunca, por cuanto hay más medios de soluciones, pero más medios de acapararlos , más ambición, más crueldad, más indiferencia, más egoísmos, más desprecio a los pobres, a los enfermos. Pocos son los que se arrepienten y siguen, como la viña, sin fruto.
Por eso, ha llegado a este mundo el momento cumbre de nuestra historia, ya que, como decía el Papa San Juan Pablo II: “ Hoy estamos viviendo los síntomas del Apocalipsis”. El mundo, hoy, ha llegado al límite de la maldad. La máxima autoridad moral, el Papa, fue víctima de un atentado. La inocencia de los niños está siendo pervertida, explotada, prostituida, víctimas de abusos hasta los bebés. Ha convertido lo bueno en malo y lo malo, en bueno. Al margen de la maldad humana de muchos, el planeta Tierra está sufriendo esos signos: Terremotos nunca vistos, clima desaforado, descontrolado, inundaciones, incendios espantosos, guerras, terrorismo, el mar con gigantescas olas, tsunamis arrasadores, volcanes en erupción, innumerables víctimas del odio, de crímenes. “ Los hombres se secarán de espanto por el oleaje y estruendo del mar y de las olas. Los padres irán contra sus hijos y los hijos contra los padres. Y por la abundancia de la maldad ,muchos, hasta buenos, se pervertirán.. Se levantarán nación contra nación y reino contra reino, habrá grandes terremotos y en diversos lugares hambre, pestes, espantos y grandes señales en el cielo y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Todo esto ya está ocurriendo. Nunca ha llegado nuestro mundo, hasta ahora, a estos gigantescos sucesos.” Pero no se perderá un solo cabello de vuestra cabeza. Con vuestra paciencia salvaréis vuestras almas”. “ En el mundo tendréis tribulación. Pero confiad; Yo he vencido al mundo”. Ya se está cumpliendo la profecía: Los signos del Apocalipsis.
Ahora, que se rían los escépticos. Que nadie se arrepienta de sus pecados. “ Todos moriréis igualmente”. “ Moriréis en vuestro pecado”
Ahora es tiempo de perdón, de arrepentirse, de amor y misericordia. De dar fruto. Dios, la Iglesia , el ejemplo de los santos y de los buenos cristianos y de toda alma buena, la oración pidiendo misericordia, están cavando, abonando la viña de la Tierra, la viña de Dios. Y espera Dios, en su paciencia y misericordia infinitas, todavía, fruto.