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(Jesús Jimena) Viendo las noticias que llegan de Ucrania un escalofrío me recorre el cuerpo. Parece ser que francotiradores de la policía están asesinando selectivamente a los protestantes de Kiev. Le asaltan a uno varias cuestiones a la cabeza. ¿En qué momento un gobernante da la orden de asesinar tiro a tiro a su pueblo? ¿Puede un gobernante democrático dar este paso sin coste alguno? ¿Hasta qué punto un gobernante puede mirar para otro lado mientras su pueblo se manifiesta contra las políticas que lleva a cabo? Que francotiradores masacren a la población es espeluznante, frio, calculador. Es exterminio a cuenta gotas. ¿Qué está pasando en el mundo? Es espeluznante ver como desde el comienzo de la crisis, en lugares donde ya la democracia parecía instalada sin propósito de enmienda, se está emprendiendo un retroceso de derechos y libertades públicas. El caso Ucraniano nos ilustra como ejemplo. Hay un gobierno y una oposición. Sí el gobierno emprende políticas que la oposición política y civil no acepta, sencillamente éste opta por cercenar la capacidad de disentir de los opositores por los medios que crean oportunos. Ya sea prohibiendo las manifestaciones o dificultando su desarrollo hasta hacerlas prácticamente inexistentes. Llegando al extremo que podemos ver en Kiev, la eliminación de los manifestantes a tiros. Da miedo. En España la ley mordaza pone en serios apuros al derecho de manifestación y pretenden prohibir las manifestaciones en plazas públicas. En nuestro país, presuntamente y según los videos que difunden las noticias, se disparan por parte de la Guardia Civil pelotas de goma a personas que intentan llegar a nado a la orilla, ¿Con qué intención? Otra vez me da miedo pensarlo. Ver la lancha de la Guardia Civil y los presuntos disparos a un agua llena de inmigrantes me deja sin aliento. ¿Deben nuestros agentes obedecer órdenes sin cuestionárselas? ¿A caso no juraron defender la Constitución Española? ¿Cómo se puede llegar a esto? ¿Es que nadie es responsable de nada? ¿Y si en España las protestas se generalizan y volvemos a las calles? Da miedo pensarlo.  

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