Dice el refrán que cuando el río suena, agua lleva. Si aplicamos este refrán al ámbito de las inversiones y vemos, como reza el título que inversores de referencia invierten su dinero en Lizarran, es sinónimo de que algo bueno está pasando con la compañía. Hoy en día invertir en Lizarran es un valor seguro, la compañía está haciendo las cosas bien y se está encontrando respaldada por un buen número de inversores que están contribuyendo a la rápida expansión de la misma. Recientemente está abriendo nuevos locales por América Latina, Estados Unidos y Méjico, donde está creciendo con bastante rapidez debido al éxito de la franquicia. Su reconocimiento cada vez es mayor y esto no pasa desapercibido para los inversores.

Lizarran y su fórmula para alcanzar el éxito

La clave del éxito de Lizarran es que ha sabido adaptarse en todo momento a las condiciones y necesidades del mercado. Lizarran ha ido creciendo a lo largo de 30 años apostando una cultura de bar y del pincho, en donde el éxito de su negocio ha ido girando en torno a ella. Esta cultura se ha ido dando a conocer en diferentes países, en donde ha sido acogida con aceptación y ya cuenta con un prestigio mundial, Lizarran está exportando la cultura española de bares y sus características tapas por todo el mundo. Aparte de esta cultura de negocio propia, ha sabido crear dos perfiles de negocio bastante diferentes entre sí, el de inversionista y el del autoempleo. Mediante la apertura de nuevas franquicias y consiguiendo inversores que financien su empresa, estos dos modelos de negocio han sabido compenetrarse en todo momento y le ha permitido disfrutar de los beneficios provenientes de ambos estilos.
Marca conocida y con una gran trayectoria

Gracias a todo este proceso de expansión, del que ha ido poco a poco con el paso de los años, Lizarran se ha convertido en una marca conocida de gran prestigio, tanto dentro de España como fuera de ella. Una trayectoria que avala su éxito después de 30 años y que ya asocia su nombre al éxito. La calidad que ofrece y la diferenciación con la que cuenta, gracias a una identidad propia de negocio, ha permitido su rápida expansión en cuanto se ha dado a conocer en estos nuevos países. Ha sido acogida con un gran éxito y sus locales se están convirtiendo en centros gastronómicos de gran calidad. La marca de Lizarran cada vez tiene más peso e importancia y todo lo que lleva su sello, se acaba asociando al buen hacer de la cadena, con el paso de los años. Gracias a todo esto, sus objetivos pasan por abrir más restaurantes y seguir expandiéndose a lo largo y ancho del globo, algo que seguramente acabarán consiguiendo porque su fuerza se ha multiplicado bastante desde que empezó, poco a poco, se está convirtiendo en un fenómeno mundial, una gran manera de exportar nuestra cultura y costumbres, fuera de nuestro país.

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