Seguro que alguna vez has escuchado el mito de que el consumo regular de Actimel puede hacer vago al organismo. Para que lo puedas entender: el Actimel tiene una bacteria interna que se llama L-Casei; no es sintetizada de forma natural por el organismo, sino que se tiene que conseguir de manera externa y se suele concentrar en la boca o en los intestinos.

Su función principal es la de ayudar a proteger nuestro organismo, evitando ciertas bacterias infecciosas, luchando contra ciertos síntomas mejorando la digestión… y mucho más.

El organismo no siempre sintetiza la suficiente cantidad de L-Casei para poder mantener las defensas en buen estado, por lo que un refuerzo extra, como el que nos ofrece el Actimel de Danone es bastante eficaz.

Pero existe un mito que circula por las redes que muchas personas piensan que es cierto: según este, el consumo regular de L-Casei incorporaría esta bacteria al organismo, haciendo que este no la segregue al mismo ritmo que antes. Digamos que nos haría dependientes del Actimel porque si dejamos de tomarlo, nuestro cuerpo ya no sintetizará la bacteria o lo hará a un ritmo inferior a lo que debería. ¡Mentira!

Para poder demostrar que efectivamente, esto es tan solo un mito, 2 equipos científicos de la ULPGC (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), en colaboración la ULL (Universidad de La Laguna), han realizado toda una serie de estudios sobre los efectos de la bacteria Lactobacillus Casei DN 114001, llegando a las siguientes conclusiones:

Todo lo que debes de saber sobre este revelador estudio sobre L-Casei

Para poder realizar estos estudios se ha necesitado de la inversión de más de 120.000€, pudiéndose llevar a cabo gracias a la colaboración de Danone Canarias.

Según los resultados, esta leyenda urbana no tiene ningún tipo de fundamento; probablemente sería un bulo que en su momento lanzaría una marca rival con el objetivo de hacer daño a Danone. De hecho, lo único que han desvelado estos estudios son los increíbles beneficios de consumir Actimel.

Aprovechando esta inversión, también se han lanzado a desmentir otro mito: aquel que establece que tomar más de un Actimel al día puede ser perjudicial para la salud.

Se ha concluido que el consumo de este producto es el equivalente al de cualquier otro tipo de leche fermentada. Ya sabemos que los expertos recomiendan el consumo de entre 2 y 4 raciones diarias de lácteo, pudiendo ser leche o bien sustituida por el Actimel sin que tenga ningún tipo de riesgo para la salud.

Se ha determinado que en el momento en el que se consume el producto, la bacteria L-Casei es capaz de llegar al colon en dónde se extiende; además, en el caso de que se deje de consumirlo, esta cepa se seguirá manteniendo, ya formando parte del sistema inmunitario del organismo.

Aportan más beneficios a los niños, a personas que se encuentran en franjas de edades avanzadas o que tengan estrés psicológico o problemas gastrointestinales.

Otro mito más de los cientos que circulan por redes que ha quedado totalmente desmentido y esta vez, demostrado científicamente.

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