(Por Jmm Caminero) El bien y el mal están con/en nosotros desde el origen de la historia humana. Cada persona, tiene que luchar toda la vida, es su lucha, para ampliar el bien y reducir el mal. Así es.
Nadie se ofenda, pero leer todo los días uno o varios periódicos no todo es bueno. Antes lo hacías por información y documentación y aprendizaje y enseñanza, y, mirabas unas secciones más que otras, unos periódicos más que otros. Pro ahora, al hacerlo, digamos por una obligación, ya que si redactas textos de artículos, lo mínimo que debes de hacer, es mirar diversidad de prensa, diferentes cabeceras y rotativos a la semana. Buscando además como el cazador noticias e informaciones y hechos. Y, te encuentras, cada día o cada semana, alguna realidad, que sabías o no, que es demasiado malvada. Incluso, como excepción. Es decir, quizás no sea tan sano en cuanto a salud psicológica y moral construir artículos de opinión por esta realidad y explicación. Te encuentras hoy, la realidad de la señora Pelicot que ha escrito un libro, después del juicio, e, indica la prensa que ha expresado: que desearía encontrarse con el señor Pelicot para preguntarle porqué le ha hecho esto, para responderse porqué le ha hecho esto…
El mal y la maldad señora Pelicot, bien haría usted cambiarse de apellido y utilizar el de su padre. Creo que sería más sano para usted. Ya sé, que usted jamás leerá esta frase, pero lo primero que tendría para curarse el alma y la mente, quizás podría hacer esto. El misterio y el enigma del mal y de la maldad humana son y es y está con nosotros desde la noche de los tiempos. El relato de Adán y Eva, es o puede ser interpretado de muchas maneras y formas, pero una es ésta. El mal tiene dos dimensiones esenciales, el mal humano o el mal moral, realizado por los seres humanos, por diversas razones, y, otra dimensión es el mal del Tentador, hoy, muchos no quieren ni oír dicha segunda posibilidad, dentro del cristianismo sigue existiendo esa explicación. Aunque sólo sea por cultura tendríamos que oírla y tenerla en cuenta, con prudencia y racionalidad…
Señora Pelicot, millones, decenas de millones, cientos de millones de personas, de personas-maridos o maridos-personas o conyugues-personas, tratan bien a sus esposas. Cientos de millones, con sus desavenencias propias y de la vida y de las circunstancias. ¿De dónde nace el mal y los males, cada uno tiene que luchar con algún tipo de mal, en unas épocas uno, en otras, otro…? ¿Puede establecerse en nosotros, tenemos tendencia hacia un tipo o hacia otro, a unos la avaricia sin medida, a otros la lujuria, a aquellos la ira-cólera…, etc.? Me pregunto si se explican los siete errores morales o siete pecados capitales en la enseñanza reglada. Y, digo yo, si no se explica esto, cómo me han indicado, cómo vamos a intentar no caer en ellos, si no nos explican como conducir el vehículo de forma correcta, cómo no vamos a caer en un error o en otro en la Seguridad Vial…
Creo que esto es el origen del mal, uno de ellos, una de las razones. No nos explican lo que es el bien moral y lo que es el mal moral. Porque también hay que aprenderlo y aprehenderlo. En Europa el cristianismo ha sido quién ha tenido ese encargo durante siglos. Ahora, ahora el cristianismo está en crisis en Europa. Parte de la población indica que no desea estar en esa situación o estar en esa posición afectivo-conceptual o creencia… Un mal en sí mismo, porque aunque sea el cristianismo como filosofía, no digo como religión, sino como filosofía debería ser aceptado, por el bien de cada individuo o persona…
Seguimos preguntándonos sobre el mal y la maldad del siglo veinte. Me gusta siempre explicar para los que se hacen esa pregunta, háganse también sobre todo el bien y la bondad del siglo veinte. Pero no podemos evitar el problema del mal y la maldad del siglo veinte. No podemos evitarla. Parte del mal y de la maldad del siglo veinte, los campos de concentración, fenómeno que se produjo casi en toda Asia y en casi toda Eurasia. Siempre pienso, que entre muchas otras razones, ha sido y se ha producido, por la deficiencia de las estructuras y teorías políticas que tenemos en nuestra sociedad y especie.
Somos unos primitivos en la formación sociopolítica. Si llega al Máximo Poder una Persona de carne y hueso, que sus estructuras psicológicas y morales son y están enfermas, psicológica y moralmente, pues las consecuencias son previsibles e imprevisibles. Nunca, casi nunca pensamos, que parte del mal y de la maldad del siglo veinte, se produjo porque ocuparon los Máximos Cargos y Cargas Sociopolíticas, personas que tenían un grave problema de enfermedad psicológica-moral. Otras personas de carne y hueso hubiesen tomado ese Cargo, no habrían hecho eso, no habrían mandado que esa máquina del mal se hubiese puesto en funcionamiento.
Por tanto, la sociedad debe plantearse si un origen del mal y de la maldad humana, por ejemplo, a nivel sociopolítico, es que llegan al Máximo Poder personas que psicológica y moralmente no tienen la capacidad ética y moral correctas. El siglo veinte lo muestra y demuestra. Incluso en un sistema ideológico, no es lo mismo, esté en el Máximo Cargo una persona real y de carne, o esté otra. Creo que nadie negará este hecho…
Pero el problema del mal y de la maldad, tiene muchas raíces y causas y fundamentos. Éste creo que es uno. La prueba es evidente tres autócratas de la misma tendencia ideológica, no hacen lo mismo a su propia sociedad o pueblo, ni siquiera estando en el mismo tiempo y época. Esta es la prueba de lo que expresamos. Miren el siglo veinte…
Toda la vida he estado analizando el problema del mal y de la maldad. Por tanto, también del bien y de la bondad. Creo que siempre hay más bien y bondad que mal y maldad. Quede este final que es más real y más agradable. Pero toda persona tiene que estar preparada para defenderse del mal y de la maldad que nace de uno mismo, que nace de los demás.
Demasiadas veces, uno de los males más profundos, es que en una situación, tomamos al verdugo como victima, y, a la victima como verdugo. Esto es una fuente muy grande y grave del mal. Porque sólo hemos mirado una parte. Pero… pero esto es la naturaleza humana. Esto, esto es… ¡Este artículo y este tema es duro, no me gusta tratarlo, pero digamos que la realidad lleva a analizar cuestiones, este artículo ha sido duro…! ¡Cuánto más habrá sido para la señora Pelicot! ¡Por favor, deje de utilizar dicho apellido…! ¡Y, que la ciencia y la legalidad francesa, imponga que cuándo fallezca el marido sea estudiado ese cerebro…!
https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ © jmm caminero (05 marzo 2026 cr).
Fin artículo 5.392º: “La señora Gisèle Pelicot ha escrito un libro”.













