Es media mañana en la avenida de José Ortega y Gasset y la puerta no para de abrirse. Un ciclista entra con su bici de carretera apoyada en el hombro para un ajuste de frenos antes de la salida del sábado. Detrás, una pareja que lleva semanas dándole vueltas a comprarse su primera bicicleta y no sabe por dónde empezar. Al fondo del taller, un mecánico revisa la transmisión de una mountain bike que ha vuelto de los Montes con barro hasta el pedalier. A treinta kilómetros de aquí, en la tienda de Fuengirola, la escena se repite con acento costasoleño: un triatleta recoge su bici recién puesta a punto para el fin de semana y un grupo de amigos compara modelos de gravel antes de lanzarse a los caminos del interior. Escenas así se repiten cada día en las dos tiendas de Cabberty. Y dicen más sobre lo que significa este lugar que cualquier eslogan.
Una provincia que invita a pedalear los doce meses del año
Hablar de ciclismo en Málaga es hablar de una de las mejores combinaciones posibles de clima, orografía y paisaje para subirse a una bicicleta. Mientras en buena parte de Europa los ciclistas guardan las bicis durante el invierno, en la Costa del Sol la temporada no se detiene. Más de 300 días de sol al año, temperaturas suaves incluso en enero y una variedad de terreno que va desde los puertos del interior hasta las rutas llanas junto al litoral hacen de la provincia un destino ciclista de primer nivel.
Y no se trata solo de kilómetros. Carretera, montaña, gravel… cada disciplina encuentra aquí su espacio. Subidas como el puerto de El León para los más exigentes, caminos de tierra por el Valle del Guadalhorce para los que buscan aventura, rutas costeras desde Fuengirola a Marbella para quienes prefieren rodar con el mar de fondo. Málaga ofrece todo eso sin necesidad de desplazarse demasiado. Y eso explica, en parte, por qué cada año son más las personas que incorporan la bicicleta a su vida cotidiana, ya sea como deporte, como medio de transporte o simplemente como forma de desconectar.
Málaga, epicentro del triatlón de alto nivel
Si hay una disciplina que ha puesto a la provincia de Málaga en el mapa deportivo internacional, es el triatlón. La Costa del Sol acogió en 2025 el Campeonato del Mundo IRONMAN 70.3 en Marbella, y el testigo no se va lejos: en octubre de 2026 debuta el IRONMAN 70.3 Málaga, una prueba que agotó sus casi 3.000 plazas en solo cuatro días, con atletas inscritos de más de 70 países. A eso se suman citas consolidadas como el Triatlón de Fuengirola o el Triatlón Ciudad de Málaga, que cada temporada atraen tanto a profesionales como a aficionados que buscan ponerse a prueba en un entorno privilegiado.
Ese crecimiento del triatlón ha generado un perfil de deportista exigente que necesita mucho más que una bicicleta: necesita una bici de contrarreloj ajustada al milímetro, componentes que marquen la diferencia en el segmento ciclista y un asesoramiento que entienda las particularidades de la disciplina. Y es precisamente en ese terreno donde Cabberty se ha ganado la confianza de los triatletas más experimentados de la zona, tanto desde su tienda de Málaga como desde la de Fuengirola, convirtiéndose en un punto de referencia para quienes preparan pruebas de media y larga distancia.
La diferencia entre comprar una bicicleta y elegir la bicicleta correcta
Cualquiera que se haya iniciado en el ciclismo o en el triatlón sabe que los primeros pasos pueden ser confusos. Talla, geometría, tipo de cuadro, grupo de transmisión, ruedas… La cantidad de variables es abrumadora, y acertar o no en esas decisiones marca la diferencia entre disfrutar desde el primer día o acabar con una bici que no se ajusta, que pesa más de lo que debería o que simplemente no encaja con el tipo de uso que uno quiere darle.
Es ahí donde un asesoramiento profesional y cercano cambia por completo la experiencia. En las tiendas de Cabberty —tanto en Málaga como en Fuengirola— el equipo que atiende es, antes que vendedores, ciclistas. Gente que sale a rodar, que conoce las rutas de la zona, que ha probado los materiales y que entiende lo que necesita cada perfil. No es lo mismo orientar a alguien que quiere una bicicleta eléctrica para moverse por la ciudad que a un triatleta que prepara su primer IRONMAN y busca la máquina que le dé ventaja en los 90 kilómetros de bici.
Como tienda de referencia de marcas líderes como Specialized —incluyendo la gama premium S-Works, la joya de la corona de la firma americana—, Merida, Gobik, Fox o Shimano, entre otras, Cabberty ofrece un abanico que cubre desde la iniciación hasta la alta competición. Tener acceso a esa variedad de fabricantes, con lo mejor del mercado en bicicletas, componentes y equipación, permite encontrar la combinación exacta para cada ciclista y cada triatleta, sin compromisos ni atajos.
Dos talleres de confianza: en Málaga y en Fuengirola
Hay una parte del ciclismo que no aparece en las fotos bonitas de Instagram: el mantenimiento. Una cadena que se estira, unos frenos que pierden tacto, un cambio que no entra limpio, unas ruedas que necesitan centrado tras un bache mal dado. Son cosas que pasan, y tener un taller de confianza al que acudir no es un lujo, sino una necesidad para cualquier ciclista que salga con regularidad.
Cabberty cuenta con taller propio en cada una de sus dos tiendas: el de la avenida de José Ortega y Gasset 218 en Málaga y el de la avenida de Torreblanca 7 en Fuengirola. Los mecánicos conocen las bicis que venden porque trabajan con ellas a diario, y eso se nota en la rapidez del diagnóstico y en la calidad de cada intervención. Desde una puesta a punto completa antes de una prueba de triatlón hasta una reparación urgente para no perderse la salida del domingo, ambos talleres funcionan como ese espacio donde el ciclista sabe que su bicicleta está en buenas manos.
Y hay algo que quizá no se dice lo suficiente: salir a rodar con una bici bien revisada no solo mejora el rendimiento, sino que es una cuestión de seguridad. Frenos en condiciones, neumáticos con la presión adecuada, dirección sin holguras… Son detalles que un taller profesional detecta en minutos y que pueden evitar un susto en la carretera o en el monte.
Más que dos tiendas: un punto de encuentro para los ciclistas de la provincia
Si algo diferencia a una tienda especializada de una gran superficie es la relación. Y en el ciclismo, esa relación se nota especialmente. Quien entra con frecuencia en Cabberty no va solo a comprar una cámara o a preguntar por un precio. Va a contar cómo le fue en la última ruta, a pedir consejo sobre un puerto que no ha subido nunca, a comentar que ha visto una grupeta interesante por la zona del Caminito del Rey o a preguntar si alguien conoce un buen trazado para gravel por los alrededores de Alhaurín.
Esa dinámica convierte a las dos tiendas —la de Málaga y la de Fuengirola— en algo más parecido a un club que a un comercio. Dos puntos estratégicos que cubren tanto la capital como la Costa del Sol, donde se comparten rutas, se forjan compañeros de salida y se alimenta esa sensación de pertenecer a una comunidad que comparte mucho más que un deporte. Porque el ciclismo, cuando se vive en grupo, tiene una dimensión social que multiplica el disfrute de cada pedalada.
Y para quienes prefieren comprar desde casa
Además de las dos tiendas físicas, Cabberty dispone de una tienda bicicletas online completa desde la que es posible acceder al mismo catálogo de bicicletas, componentes, equipación y accesorios con envío a toda España. Para quienes ya tienen claro lo que buscan, para quienes prefieren comparar con calma antes de decidirse, o simplemente para quienes no pueden acercarse a Málaga o Fuengirola, la web ofrece la misma atención y el mismo compromiso con la calidad. Y si en algún momento surge una duda, el mismo equipo que atiende en tienda está disponible para asesorar por teléfono o correo, exactamente igual que si estuvieras delante del mostrador.
Pedalear acompañado cambia la experiencia
Al final, lo que distingue a un buen comercio especializado no es solo lo que vende, sino lo que genera a su alrededor. Y lo que Cabberty ha ido construyendo en Málaga tiene mucho que ver con eso: un ecosistema donde el ciclista y el triatleta encuentran respuesta a cada necesidad, desde la primera bici hasta la S-Works con la que soñar con un buen crono en el IRONMAN, pasando por la equipación, el mantenimiento en cualquiera de sus dos talleres y, sobre todo, la conexión con otros deportistas que comparten la misma pasión.
En una provincia que invita a pedalear todo el año, encontrar un lugar donde te asesoren con honestidad, cuiden tu bicicleta con profesionalidad y te conecten con otros ciclistas puede marcar la diferencia entre salir solo… o formar parte de algo más grande.


























