(Por Jmm Caminero) No sabemos en otras sociedades y países, pero aquí existe un exilio interior cultural enorme. Algunos porque se marcharon y no volvieron, otros sin irse se han olvidado…
Demos el mérito y el homenaje a quién lo tiene, Alberto Olmos (1975)) notable escritor, periodista y articulista nos recuerda en una columna, Del olvido sólo te salva un hijo: el escritor depurado por todos, publicado en El Confidencial, 01 febrero 2026, que nos defiende y nos recuerda, el concepto, que hubo un exilio cultural exterior, con muchas vicisitudes, que algunos de ellos o ellas volvieron, muchos se quedaron por ahí y por allí; y, que hubo un exilio cultural interior, de muchos que se quedaron aquí, y, que alguno se recuperó, pero que muchos se olvidaron, porque aquellos tiempos eran difíciles para la cultura.
No es el primer artículo que redacto algunas líneas sobre Rafael Cansinos Assens (1882-1964), supongo si la vida me deja respirar suficientes años, no será el último, pero si es una realidad, si mi memoria no me falla, Cansinos Assens, además de todas las peculiaridades que dispondría como persona, original y creativa, es o era de origen judío por uno de los costados. En aquellos tiempos de la primera mitad del veinte en Europa, pues esto traía muchos dolores de cabeza –por decirlo suavemente-.
Según nos indica el articulista Alberto Olmos, tuvo un hijo, -no conocía ese dato, o mejor dicho, lo habría olvidado-. Pero parece ser que el hijo está intentando que se vuelva a recordar a su padre como escritor. Intentar insertar al escritor en la realidad social y humana de nuestro terruño… Metemos a los escritores en generaciones o en grupos ideológicos culturales, pero toda persona tiene un rostro personal e individual, e, incluso unos andares. Meter en cajas a los seres humanos que se dedican a la cultura es muy difícil. Hay que hacerlo, para intentar comprender algo, como las especies vivientes, según si se pueden reproducir entre ellas, aunque de vez en cuando salta la liebre… Algunos los consideran modernista, pero creo que ya es tarde por edad, aunque tuviese influencia, creo que debería incluirse en la generación del 14, o si se quiere del 27.
Sucede demasiadas veces, que personas de la cultura, individuos quedan sin generación. Creo que éste es un caso. Quizás porque sea un poco más mayor de una generación, quizás por ser un poco menor. Pero aquí, tenemos una realidad, no sólo autores y autoras de provincias quedan olvidados y relegados, también los que van a beber las aguas de la Villa y Corte, cuántos que han pasado por las tertulias de Madrid, del siglo veinte, hasta los años setenta o sesenta, cuántos han quedado olvidados en sus barrios o en sus calles de la ciudad. La cultura, la literatura, las artes son actividades muy difíciles, al final, sólo viven de ello, dicen entre el diez y el quince por ciento, después otro resto, combinándolo con otras cosas, y, el resto del resto pues casi nada. Algún éxito y todos fracasos…
Dice Olmos que su hijo está intentando recuperado, loable mérito y loable labor. Esto es otra cuestión, que no gusta indicarlo, pero cuántos hijos y nietos se van olvidando de la herencia cultural de sus padres o madres o abuelos o bisabuelas o tatarabuelos. Quizás, porque son conscientes que no tienen suficiente fama o notoriedad. Pero de alguna manera, quizás obras y creaciones que en su tiempo no tienen importancia o valor, o lo tienen y se olvidan, por mil razones, quizás, en otros tiempos posteriores, pueden servir, si no como gran literatura, si como documentación de una época y un tiempo. Creo que quizás, los descendientes deberían, en la medida de lo posible, tanto en las grandes capitales, como en provincias valorar más las producciones culturales de sus ancestros. Pero claro está, cada uno marcha a un lugar, cada uno tiene sus problemas, los descendientes, y, los papeles se van perdiendo…
Creo aquí, que las entidades culturales privadas y las públicas, aquí tienen una asignatura pendiente o un enorme lago vacío, creo que demasiado pendiente. Deben intentar conservar documentación, manuscritos, originales, cartas, fotografías de cientos de autores. Ya, ya están haciéndolo, pero hasta ahora, de los considerados importantes en su época. Por ejemplo, es loable que la BNE, esté conservando miles de documentos de distintos humoristas gráficos del siglo veinte, que los herederos o ellos mismos están llevando…
¿Pero la pregunta, qué hacer con los papeles, cajas de papeles llaman ahora, con carpetas de manuscritos o de obras de pequeña tirada, de cientos y de miles de autores, que han respirado y espirado en las grandes capitales, o que han respirado y espirado en regiones y provincias…? ¿Qué hacer con ellas…?
Creo que las entidades socioculturales públicas y privadas deben despertar y empezar a conservar y guardar y acumular documentación de cientos de autores, en distintas ramas y materias y actividades, aunque sean considerados ahora de quinta o tercera categoría. Creo que, aunque sólo sea como documentación, es importante y es esencial, para entender el presente, su presente –si es que queremos comprender de verdad el presente de cada presente, es decir, el pasado-. Esperemos y deseamos que la Fundación-Archivo Cansinos Assens continúe con su labor. Continúe con su labor.
http://filosliterarte.blogspot.com.es © jmm caminero (03 febrero 2026 cr).
Fin artículo 5.342º: “El exilio interior cultural: Cansinos Assens y Alberto Olmos”.

















