La concejala de Asuntos Sociales se ha reunido con la asociación Alhelí, que se ocupa de la atención psicológica y emocional a las personas que han perdido un ser querido. La iniciativa se activó por primera vez en la pandemia e incluye un grupo de ayuda mutua

La concejala de Asuntos Sociales e Igualdad del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, María del Carmen Molina, ha mantenido una reunión de trabajo con la asociación Alhelí en torno al servicio de apoyo emocional y psicológico a las personas que han perdido a un ser querido, una iniciativa que se puso en marcha por primera vez durante la pandemia (2021).

El encuentro ha servido para presentar la memoria del servicio en el final del año 2025, que revela una media de 13 sesiones al mes (noviembre y diciembre), con más de 52 horas de atención directa a estas personas. Cada atención implica trabajo previo (preparación, recogida de información y coordinación) y posterior (seguimiento, registro, planificación), fundamentales para asegurar la calidad de la intervención.

Este proyecto está coordinado y dirigido por una psicóloga general sanitaria con formación y experiencia en procesos de duelo y conducta suicida. La edil del área ha recordado que la finalidad es “minimizar el impacto emocional, familiar y social que genera un proceso de duelo”, especialmente en personas con vulnerabilidad social, aplicando una perspectiva de género y un enfoque comunitario.

La asociación Alhelí cita entre los objetivos específicos:

-Dotar de herramientas y recursos que favorezcan la resiliencia, la expresión emocional segura y la sensación de control personal sobre el proceso.

-Implementar una intervención temprana que reduzca el riesgo de desarrollar un duelo complicado o patologizado, previniendo también situaciones de soledad no deseada.

-Mantener un grupo de ayuda mutua en duelo, espacio clave para trabajar habilidades de escucha activa, empatía, contención emocional, cohesión y apoyo comunitario.

Las sesiones combinan el formato presencial con apoyo telefónico y ‘on line’, según necesidades y disponibilidad de cada persona, y se centran en el manejo de emociones intensas (culpa, tristeza, rabia, angustia), la preparación emocional ante fechas sensibles, el apoyo específico en situaciones de crisis o el refuerzo de rutinas, autocuidado y estrategias de afrontamiento.

El servicio cuenta con un grupo de ayuda mutua consolidado, con participación estable y que sirve para dar confianza a la hora de contar y compartir experiencias personales. La memoria recalca la “evolución positiva” en la mayoría de personas atendidas, especialmente en cuanto a la aceptación gradual de la pérdida y la integración de herramientas de afrontamiento. Las personas interesadas pueden obtener más información en los números de teléfono que figuran en el cartel adjunto.