El importante incendio forestal registrado esta semana en Benahavís ha vuelto a despertar la preocupación de miles de malagueños ante uno de los mayores peligros que afronta la provincia cada verano: el fuego. Las imágenes de las llamas avanzando por una zona forestal próxima a viviendas, los desalojos preventivos y el despliegue de medios terrestres y aéreos han traído inevitablemente a la memoria episodios que marcaron para siempre la historia reciente de Alhaurín de la Torre.
Quienes vivieron aquellos años recuerdan perfectamente cómo la Sierra de Mijas y la Sierra de Alhaurín fueron escenario de devastadores incendios que arrasaron cientos de hectáreas de masa forestal, alterando profundamente un paisaje que forma parte de la identidad del municipio.
Aunque el incendio de Benahavís ha podido ser controlado gracias a la rápida intervención de los servicios de emergencia, la situación ha vuelto a poner de manifiesto la fragilidad de los espacios naturales malagueños durante los meses de verano. Las altas temperaturas, la baja humedad y la acumulación de vegetación seca convierten cualquier foco en una amenaza potencial para el patrimonio natural y para la seguridad de las personas.
Durante las últimas jornadas, el operativo desplegado en Benahavís ha movilizado a decenas de bomberos y numerosos vehículos especializados procedentes de distintos parques de la provincia. La coordinación entre el Consorcio Provincial de Bomberos, el Plan Infoca y el resto de cuerpos de emergencia ha sido determinante para evitar consecuencias mayores.
En Alhaurín de la Torre, el recuerdo de los incendios que castigaron la sierra sigue muy presente. Aquellas imágenes de montes ennegrecidos, fauna afectada y largas labores de recuperación ambiental dejaron una profunda huella en varias generaciones de vecinos. Años después, la naturaleza ha ido recuperando parte de aquel paisaje, pero la amenaza continúa existiendo cada verano.
Precisamente por ello, los expertos insisten en que la prevención sigue siendo la mejor herramienta frente a los incendios forestales. Evitar conductas de riesgo, extremar la precaución en entornos naturales y actuar con responsabilidad son medidas fundamentales para proteger espacios tan valiosos como la Sierra de Mijas y el resto de enclaves naturales de la provincia.
El incendio de Benahavís ha terminado recordando una realidad que los alhaurinos conocen bien: bastan unos minutos para perder lo que la naturaleza ha tardado décadas en construir.














