(Francisco Javier Zambrana Durán – Alhaurín de la Torre)

Cuando un corredor decide salir a la montaña por primera vez, generalmente no tiene conocimiento alguno de lo que le espera en aquel lugar. Intenta solventar los encontronazos con la naturaleza de la mejor forma, pero, ante todo, corre a su manera. Lo hace pensando que es lo más adecuado, como todos creímos aquel primer día, pero probablemente puede estar equivocado.

Y es que la mayoría de los corredores opta por una forma de correr que no es del todo ortodoxa, es decir, que puede perjudicar nuestro rendimiento, e incluso causar lesiones. Hablamos de la Pisada de Talón. Esta consiste en apoyar el talón antes que cualquiera de las partes de la zapatilla, dando esto pie a un desgaste mucho mayor como podemos comprobar a continuación.

Causas de elección de esta pisada

Esta forma de correr no es adoptada así porque sí, sino que tiene detrás varias teorías que se aplican a cada uno de los casos.

1. La desinformación con respecto a la técnica de carrera, o la posible confusión por haber leído ciertas recomendaciones. Este suele ser uno de los puntos clave, pues si nunca nos comentan que corremos de manera inadecuada, creeremos que estamos haciéndolo bien siempre, y, por lo tanto, no denotaremos mejoría alguna en nuestro ritmo ni en nuestro estado físico en cuanto a lo que a lesiones se refiere.

2. La falta de musculatura en las extremidades inferiores y cadera. Este aspecto nos hace correr como si nuestra pierna fuese un reloj de pared, como un péndulo que se mueve hacia delante y hacia atrás. Quizá esto sea la causa para corredores que no tienen apenas experiencia en el deporte y que no han fortalecido estas zonas que todo deportista habitual suele tener en forma.

3. La falta de técnica al descender. Sí, muy probablemente esta sea la causa más clara entre los corredores que tienen cierta experiencia. Las bajadas son uno de los puntos más duros de trabajar para un corredor de trail, así como para uno de asfalto, y si no se trabaja este aspecto se puede caer en esta pisada y acarrear graves consecuencias.

Consecuencias de utilizar esta pisada

Tal y como hemos ido comentando a lo largo de este repaso, podemos sufrir lesiones o perder capacidad de mejorar si solo nos centramos en utilizar este tipo de pisada. La primera de nuestras desventajas va a llegar en el momento en el que queramos mejorar tiempos, viendo que, claramente, necesitaremos una zancada más larga y uno una pesada que casi recoja nuestro peso.

A ello se le une el exceso de carga sobre el Tendón de Aquiles, lo que termina produciendo anomalías como la tendinitis o la fascitis. Ambas son duras de recuperar y dejan secuelas que pueden llegar a reaparecer al cabo de varios meses (experiencia del redactor). También, aunque no suframos lesión alguna como esta, podemos perder elasticidad en nuestro tendón, lo que nos permitirá una menor capacidad de ahorrar energía a la hora de arrancar con la zancada.

Finalmente, es oportuno destacar que podemos sufrir el Síndrome de la Cintilla Iliotibial (centrada en la rodilla, es una lesión muy común entre corredores de media y larga distancia). Este se produciría por una repetición continua de movimientos de flexoextensión que, unidos al impacto que produce el talón, desgastarían esta zona. Además, no quedamos tampoco exentos de los esguinces, que están presente en cualquier apoyo inadecuado.


Como podemos ver, la pisada es uno de los componentes más importantes para un corredor, por lo que corregirla si es incorrecta sería lo ideal. Quizá sea momento de grabarnos con una cámara y comprobar si es o no lo más adecuado.