Nueva campaña de fumigación en Alhaurín de la Torre por la procesionariaLos trabajos, encargados por la Concejalía de Sanidad y Medio Ambiente, se llevan a cabo a través de una empresa especializada y afectarán a parques, jardines y zonas verdes donde haya pinos, por lo que el uso de estos espacios puede quedar restringido

La Concejalía de Sanidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre ha iniciado un plan de choque contra la denominada procesionaria del pino, la oruga que afecta a estos ejemplares y que cada año adelanta más su ciclo vital debido a las altas temperaturas que se registran. Para ello, el departamento que dirige Abel Perea ha encargado este tratamiento a una empresa especializada, que está fumigando en parques, jardines y zonas verdes públicas de todo el término municipal en las que hay pinos.

Debido a ello se colocará cartelería y avisos y se puede restringir el uso de algunos de estos espacios de forma temporal mientras se llevan a cabo estos trabajos y se pueden garantizar unas correctas condiciones higiénico-sanitarias. Cabe recordar que, en cualquier caso, estos controles y tratamientos se realizan todos los años.

La procesionaria es una oruga en cuyo ciclo de vida la larva pasa por cinco estadíos, siendo la más peligrosa y agresiva la larva del quinto estadío, originando problemas a las masas forestales de coníferas. Las orugas presentan acusado carácter gregario y son muy voraces, alimentándose de las acículas de pino. Si bien en la mayoría de los casos las defoliaciones ocasionadas por las orugas no llegan a matar los árboles, sí que los debilitan provocando la disminución del crecimiento y favoreciendo la colonización de insectos perforadores.

La larva en su 5º estadío baja en hilera (procesión) tronco abajo hasta el suelo para enterrarse y formar la crisálida que dará lugar a la mariposa adulta y es en ese momento cuando la oruga es más peligrosa debido a su recubrimiento de pelos urticantes que se desprenden y flotan en el aire pudiendo provocar intensas reacciones alérgicas en adultos, niños y mascotas.

Es esta fase la que se ha adelantado. Debido a estas “anomalías climáticas”, el Ayuntamiento, desde el Área de Sanidad, está efectuando tratamientos para controlar la plaga de procesionaria durante todo el año en el censo de pinos municipales, con el ánimo de evitar alarma social por el hecho de la aparición de gusanos.

No obstante, alertan de que la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de Sanidad Vegetal, también exige obligaciones para particulares propietarios de pinos en terrenos de titularidad privada. En concreto, citan las obligaciones que se especifican en su artículo 13:

  1. Corresponde a los titulares de las explotaciones o de otras superficies con cubierta vegetal:

 

  1. a) Mantener sus cultivos, plantaciones y cosechas, así como las masas forestales y el medio natural, en buen estado fitosanitario para defensa de las producciones propias y ajenas.

 

  1. b) Aplicar las medidas fitosanitarias obligatorias que se establezcan como consecuencia de la declaración de existencia de una plaga.

 

La no ejecución por los afectados de dichas medidas dará lugar a la ejecución subsidiaria de las mismas por la autoridad competente, por cuenta y riesgo del interesado, de acuerdo con lo que establece el artículo 102 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, así como los artículos 19 y 64 de la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de Sanidad Vegetal, sin que los interesados puedan oponerse a las mismas.

En el supuesto de ejecución de las medidas fitosanitarias por las administraciones públicas competentes de manera subsidiaria, frente a plagas cuya lucha se haya declarado de utilidad pública, se podrá acceder a cualquier lugar, instalación o dependencia, de titularidad pública o privada.