Numerosas personas han participado en esta singular tradición, que abarca la presentación en la iglesia de los niños y niñas nacidos en el último año, la procesión de la también conocida como Virgen de las Roscas y la posterior fogata y merienda de chocolate con masa frita en el Barrio Viejo

Como cada 2 de febrero, Alhaurín de la Torre se ha volcado en la celebración de una de sus tradiciones más antiguas como es la festividad de la Virgen de la Candelaria.

Cientos de personas han participado este lunes en los distintos actos que se han celebrado, organizados por el Grupo Parroquial de la Candelaria junto al Área de Fiestas y Turismo. Entre los presentes ha estado el alcalde, Joaquín Villanova; el edil de Fiestas y Turismo, Andrés García; así como numerosos representantes de la Corporación Municipal y de cofradías y colectivos locales.

A las cinco de la tarde se ha celebrado en una abarrotada Parroquia de San Sebastián y la Inmaculada Concepción la presentación de los niños y niñas nacidos a lo largo del último año en el municipio. Junto a sus madres y padres han subido al altar donde el sacerdote adjunto, Pepe Planas, les ha dado la bendición. Este gesto es un elemento más de la parte litúrgica de esta celebración en la que Jesús es presentado en el Templo. El momento ha sido de mucha alegría y emoción.

Seguidamente, se han bendecido todas las roscas de pan ofrecidas a la imagen y las que los vecinos han llevado expresamente para este día y volver a llevárselas a casa ya bendecidas como manda la tradición.

Cerca de las seis de la tarde se ha iniciado la procesión de la Virgen de la Candelaria que ha contado con el acompañamiento de la Agrupación Musical ‘Nuestro Padre Jesús’ y en la que han desfilado las niñas que han ejercido de madrinas del Niño Jesús portándolo en sus brazos. El trono ha sido portado por numerosas mujeres alhaurinas comandadas por su mayordomo, Virginia Vela, y el trono ha lucido cuatro columnas con las roscas de pan ofrecidas.

En la plaza Concejal José González Velasco ‘Pepe de Agustín’, en el final del Barrio Viejo, se ha encendido la tradicional hoguera en honor a la imagen. Allí los presentes han realizado una oración y se han celebrado cantes y bailes populares alrededor del fuego. Una vez más, la asociación gastronómica El Blasón del Biberón ha elaborado una merienda popular para todos a base de chocolate y masa frita.

A las nueve de la noche la procesión ha llegado a su fin en este día dedicado a la Virgen en esta fiesta de La Luz como también se le conoce litúrgicamente.

El alcalde ha destacado la alta participación un año más en todos los actos que se han celebrado y ha felicitado a los organizadores por saber mantener la tradición y acrecentarla con nuevas incorporaciones y todo el «cariño» que ponen en la Virgen y su hijo.

Hay que destacar que el pasado mes de enero el pleno de la Corporación Municipal aprobó por unanimidad solicitar a la Diputación de Málaga que la fiesta de la Candelaria sea reconocida como Fiesta de Singularidad Provincial.