(Jmm Caminero) Artículo Periodístico 1.176º: Georg Christoph Lichtenberg (Ober-Ramstadt, 1742, + Gotinga, 1799), era un científico, en tiempos sueltos que le dejaban sus investigaciones escribía pequeñas frases, posiblemente, sin darle demasiada importancia y, paradojas de la vida, hoy le recordamos por esas pequeñas frases, que entran en esos terrenos complejos-simples de las sentencias-axiomas-paradojas-aforismos-máximas-greguerías es recordado mundialmente, y quizás, sus grandes investigaciones científicas han quedado sepultadas con su nombre. Entrar y describir algunos rasgos, ya que somos tataranietos de muchas generaciones anteriores, entrar y describir algo de estas personas-personalidades quizás sea conveniente y necesario y justo.

                        – Quizás, todo ser humano encierre todo su sentir-pensar en una docena de frases-ideas-conceptos-enunciados. Quizás, en ese círculo se centra y se sintetiza toda la realidad mental y afectiva de todo ser humano. Quizás, la inmensa mayoría no somos conscientes de ello. Quizás, todo ser humano aspira a esa síntesis-análisis de todo, de todo lo esencial que siente, de todo lo esencial que piensa, en definitiva organiza el mundo con unos principios esenciales.

                        En la cultura, en las especialidades de literatura y filosofía, cada época tiene sus géneros estrellas, unas veces, la novela, otras el teatro, quizás ahora el cine, combinación de literatura y artes plásticas, pero el aforismo siempre es un subgénero de un subgénero, que a su vez, es una de las clases del ensayo. Es obvio que no es muy apreciado, por el público en general, no sé si por las elites culturales es consumido mucho más, como fuente de sus ideas, aunque no lo dicen, y después esos resplandores de temáticas, los concretizan, ellos y ellas, en trozos de novela, poemas, teatro, guiones de cine, etc.

                        – Se ha dicho que un aforismo, o mejor diez aforismos son la síntesis de una novela o de una gran obra de teatro. Quizás sea más, una docena de aforismos es el resumen-síntesis de una ideología o metafísica, de un colectivo, del pensar-sentir pensar de un individuo o sociedad o cultura.

                        Una docena o veintena de aforismo es como los axiomas de una entidad. O dicho de otra manera, esa veintena de grandes frases y principios, resumen, igual que los principios de Euclides, sintetizan todo ente, sea persona, cultura, civilización, religión, ideología, filosofía, metafísica. Si pensamos bien, todas las grandes entidades socioculturales e ideológicas humanas, tienen diez o veinte grandes axiomas-principios-enunciados que de ellos se derivan el resto, cientos por lo general, de consecuencias-principios-interrelaciones-funciones-corolarios…

                        – Si fuésemos conscientes de esto, analizaríamos la realidad de otros modos y de otras maneras, de formas más seria y más profunda. Y sobretodo seríamos muy prudentes, en lo que creemos y en lo que dejamos de creer. Porque según el monte que asciendas, o la escalera o torre que te eleves, así percibirás-sentirás-desearás-pensarás tu vida, la de los demás, la sociedad, la cultura, la naturaleza y las cuestiones metafísicas.

                        Al fin de cuentas, que es la publicidad-propaganda sino el efecto de unos cientos de miles de frases cortas o de imágenes cortas, que hacen las veces de grandes axiomas. Y con ellos, nos vamos transportando por el río-mar de la existencia.

                        – Lichtenberg iba acumulando ideas o frases, en lo que denominaba “cuadernos borradores”. Quizás, si después no hubiese existido una mano, que desconozco cual, y un cerebro, que los recogió y los publicó en forma de libro, después de fallecido nuestro autor, hoy, no los conoceríamos, se habrían perdido, o se habrían publicado dos siglos después, ya diríamos, cuándo el mundo hubiese dado demasiadas vueltas, y ya no tendrían el impacto que han realizado y tenido.

                        ¡Qué cosas del misterio del mundo y de la vida y de la cultura! ¡Hoy, de alguna manera y forma, por las redes sociales ha vuelto tímidamente, valorarse la frase corta o el axioma aforismo o la paradoja o la ironía o el análisis de enunciados cortos, de una docena o veintena de palabras, de una línea y media. Hoy, con tanta tecnología, el ser humano ha vuelto a pensar, que ese subgénero, que todo el mundo ha practicado, que desde siglos, nos han enseñado en todas las tradiciones religiosas, al final, las grandes religiones y filosofías y metafísicas de Oriente y Occidente, son acumulaciones de ideas y de frases cortas entrelazadas…

                        – No voy a entrar aquí, me parece erróneo, ni tampoco allí, en otro lugar, entre la diferencia entre aforismo y sentencia y dicho y proverbio y axioma y adagio, etc. Creo, que haríamos un gran favor al ser humano, y para eso estamos los que nos dedicamos a la cultura-literatura-filosofía-pensamiento, con decir, que son estructuras del microensayo. O una variedad o subgénero del ensayo. Creo que las grandes diferencias entre todas esas figuras literarias, aplicadas al género que estamos tratando es perderse. Aunque es obvio y evidente, comprendo y entiendo quién se dedique toda su existencia, o parte de ella, a intentar dilucidar las diferencias. En mi caso, debo indicarlo, si es que a alguien le interesa, son todos esos subgéneros caras o aristas o vértices o ángulos de lo mismo, de piedras diferentes. De la riqueza de la frase corta, de eso que podríamos denominar los pilares de una entidad psicológica-mental-sensitiva-cultural, sea un ser humano, sea una colectividad…

                        Para terminar y resumir, de los cientos de aforismos de nuestro autor, recojamos uno, que se ha comentado muchas veces: “Comerciaba con tinieblas en pequeña escala”. Para mí es una interpretación-reinterpretación de la descripción de una persona-personaje y del mal-maldad. Al final, seamos sinceros, acaso no puede resumirse parte del mal del siglo veinte, en una docena de frases-eslóganes-principios-enunciados, y también, gran parte del bien, en una docena de ideas-máximas-sentencias.

                        Por lo cual, para no cansar más, solo queda, que en tiempos de descanso, antes de acostarse, en pequeños tiempos que no sabe que hacer, coja su móvil más Internet y busque algunos adagios-máximos-aforismos-sentencias-enunciados-frases-dichos-paralipómenas de nuestro autor y, y rúmielos-piénselos-medítelos. Aquí mi pequeño homenaje a este gran hombre de la cultura.

                        “Paz y bien, bien y paz, ¿es esto, estimado lector, un aforismo, aunque no de Lichtenberg, sino de Francisco de Asís la primera parte, la segunda, del que machaca las teclas de este ordenador?”.

https://plus.google.com/118354057109613604628  © jmm caminero (26 febrero-23 marzo 2018 cr).

Fin artículo 1.176º: “Creadores: Lichtenberg”.