Vanessa es hoy Mané y va a donar los trofeos que ganó como atleta al Consistorio

Dentro de los actos previstos para conmemorar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, esta tarde, a partir de las 18:00 horas en el Centro Cultural Vicente Aleixandre podremos disfrutar del “Deporte paralímpico: una capacidad imparable” ya que se realizará una entrevista a la medallista paralímpica María Vanessa Ortega Godo.

Nuestra paisana llegó a ser dos veces paralímpica y a ganar una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, éxito capital de la brillante y fulgurante trayectoria de esta atleta que se estrenó como paralímpica siendo una adolescente y se retiró también muy joven después de una década de éxitos en la que ostentó la corona mundial y europea de 400 metros, entre otros logros.

Vanessa vino al mundo en marzo de 1981 con cataratas congénitas debido a que su madre sufrió rubeola durante el embarazo y, además, tuvo que ser operada del corazón a los tres meses de vida –y después a los cinco años-.

La joven, junto a sus dos hermanos menores, Antonio Manuel y Pilar, estudió hasta los 12 años en el Colegio San Sebastián de Alhaurín de la Torre, posteriormente, sus padres la llevaron a Sevilla para que siguiera con su formación en el Centro de Recursos Educativos Luis Braille y allí tomó contacto con el atletismo.

Creció a la par en el atletismo y en lo académico, concluyó sus estudios de Secundaria en el Instituto Ramón del Valle-Inclán de Sevilla y completó su formación con cursos de quiromasajista y de auxiliar en telecomunicaciones y gestión administrativa, en la ONCE, y de reflexología podal y drenaje linfático, en una academia. Además, en el año 2000 comenzó a vender cupones en la capital hispalense. Ese mismo año fue nombrada hija predilecta de Alhaurín de la Torre.

Cuando aún no había cumplido los 25 años, dejó el atletismo, se mudó a Écija, en Sevilla donde logró la plaza fija para la venta del cupón de la ONCE, una actividad que estuvo realizando hasta 2017, cuando le concedieron la incapacidad laboral. Ahora Vanessa, se llama Mané, vive en Alhaurín de la Torre, donde regenta junto a su tía una protectora de aves exóticas y va a donar al Consistorio los trofeos que ganó como atleta.