El alcalde resalta que los embovedados, rejillas, puentes y diques “han respondido bien” a la borrasca Francis. Subraya la importancia de la limpieza previa de los arroyos para evitar desbordamientos. “Tenemos que sentirnos orgullosos de la capacidad preventiva que hemos conseguido”

El alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, ha destacado el “gran funcionamiento” de las infraestructuras del municipio para evitar daños, inundaciones y desbordamientos de arroyos y cauces por las lluvias, y ha anunciado que el Ayuntamiento seguirá invirtiendo en este tipo de medidas “por seguridad” y para proteger a las personas y los bienes públicos.

Villanova ha hecho balance del paso por el municipio de la llamada borrasca Francis, que dejó importantes daños en toda la provincia y en la comarca del Guadalhorce, con “más de 150 litros acumulados”. En este sentido, ha cifrado en 25 las incidencias registradas en la localidad, pero sin perjuicios de consideración y sin víctimas, heridos ni desalojos.

Sí ha remarcado que hubo “un susto grande” tras detectarse un coche sin conductor en el arroyo cercano al camino del Comendador, pero que tras, las correspondientes gestiones, su propietario fue localizado ileso en su casa. “Estuvimos reunidos hasta la una de la madrugada coordinando todo el operativo”, ha apuntado en referencia al Cecopal (Centro de Coordinación Operativa Local), que se convocó con motivo del Aviso Rojo de Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) y de la alerta ordenada por la Junta de Andalucía.

El Plan Municipal de Emergencia pasó de fase 0 a fase 1 y se movilizó a más de 25 personas entre Policía Local, Protección Civil, Servicios Operativos, etc., además del Consorcio Provincial de Bomberos y de todos los efectivos y equipos coordinados por la jefatura provincial de Protección Civil y el 112.

El alcalde ha enumerado las infraestructuras que “respondieron bien” a pesar de la intensa lluvia que cayó en el municipio a lo largo de 24 horas, todas ellas fruto de las inversiones impulsadas por el Ayuntamiento en los últimos años para afrontar las sucesivas DANA (depresiones aisladas de niveles altas), trenes de borrascas y efectos del cambio climático, que provoca lluvias más torrenciales.

Entre ellas ha citado: el embovedado del arroyo Blanquillo en sus diferentes tramos, el último bajo la avenida de España; el del arroyo Bienquerido; las rejillas y conducciones bajo la calle Juan Carlos I; y las de la calle Salvador Allende, así como los “más de 40 diques y areneros” que se han construido en las cabeceras y en diferentes tramos de los arroyos urbanos para reducir y prevenir arrastres de tierra y sedimentos.

Aún así, ha señalado que todavía “queda trabajo por hacer”, en cuanto a limpieza de calles y caminos y desperfectos en carriles y pavimentos provocados por las fuertes precipitaciones. Villanova, que ha precisado que las incidencias “habrían sido bastantes más” sin estas inversiones, y ha valorado asimismo la buena respuesta de los puentes sobre el arroyo del Valle (el de Piamonte y el de Zamorilla), cuya altura evitó desdordamientos pese a la gran crecida del cauce. No obstante, ambos caminos se cortaron momentáneamente por prevención.

A este respecto, se ha referido a la importancia del trabajo previo de limpieza de los cauces, que se hizo tanto en los arroyos a su paso por Alhaurín de la Torre como en el propio río Guadalhorce, el cual llevó a cabo la Junta de Andalucía. “Tenemos que sentirnos orgullosos de la capacidad preventiva que hemos logrado gracias a todas estas inversiones y a este trabajo”, ha señalado el alcalde, quien recuerda que otros muchos ayuntamientos “no quieren gastarse un duro en lo que hay bajo tierra”, pero que “es necesario” para proteger a la ciudadanía y evitar daños.