(Por Eduardo Madroñal Pedraza) La “prioridad nacional”, de la Autoridad independiente de Responsabilidad Fiscal (AiREF), del Círculo de Empresarios, en España, y del Fondo Monetario Internacional (FMI), y los asesores del gobierno de Alemania, desde el extranjero, es que se apliquen nuevos y mayores recortes a las gentes españolas que no somos del Ibex35 y compañía. Para los extremadamente ricos quieren nuevos y mayores beneficios de los que ya llevan apropiándose estos años.

La actualidad está dominada por los escándalos de corrupción. Nos oponemos a la corrupción y a los corruptores. Todo el peso de la ley debe caer sobre todos ellos. Pero no nos olvidemos de los recortes. Siguen ahí. Están determinando la vida de la mayoría de nosotros. Y planifican para que vengan más.

Siempre hay expertos para cada crimen

La AiREF, la “policía fiscal” española, exige que se recorten hasta 15.000 millones de gasto hasta 2028. Cínicamente cuando hablan de “recortar gastos” no hablan de reducir el presupuesto militar, que está aumentando, sino de dar un tijeretazo en el gasto en pensiones, sanidad, educación y ayudas sociales.

La AiREF es todo menos independiente ya que se creó tras el rescate bancario de 2012. Fue una imposición de Bruselas, para que actuara como un “policía fiscal” que controlara las cuentas para obligar al gobierno a reducir gastos sociales. Para más inri son funcionarios que nos obligan a pagar, vía impuestos, a todos los que sufrimos los recortes. Pagar al verdugo, como en la Edad Media.

Nuevos recortes, nuevo crimen

Ahora la AiREF exige más “ambición” al gobierno. Exige recortes “adicionales” del gasto -es decir además de los ya planteados- del 0,6% del PIB en 2027 y del 0,3% en 2028. Esto suponen 10.000 millones el año que viene y 5.000 millones el siguiente. Para que nos hagamos una idea de lo que esos recortes acumulados de 15.000 millones significan, suponen el doble de todo el gasto contemplado en el plan de vivienda del gobierno, y el triple de todas las ayudas para contener los efectos de la subida de precios a raíz de la guerra en Oriente Medio.

¿De dónde va a salir? Ya sabemos de dónde no. La Unión Europea (UE) ha concedido permiso para que el aumento del gasto en defensa no compute en estos cálculos de recortes. Hay carta blanca para gastar todo lo que se quiera en armamento que compramos dominantemente a EEUU. Quieren que salgan de sanidad, pensiones, educación, ayudas sociales e inversión productiva.

Más expertos para el mismo crimen

También el FMI acaba de exigir a España retirar las ayudas aprobadas para paliar la subida de precios. Esto significa que la luz, el gas y los combustibles van a subir, repercutiendo en nuestros bolsillos. Y lo que es peor, el FMI pone el foco en “el inminente aumento drástico de las presiones de gasto relacionadas con el envejecimiento de la población”, señalando a que “España se enfrentará a uno de los mayores aumentos proyectados en el gasto público en pensiones, sanidad y cuidados”.

Alemania encabeza en Europa un camino que se puede resumir en más rearme y más recortes. Está emprendiendo el mayor aumento del gasto militar desde la Segunda Guerra Mundial, y paralelamente ejecuta drásticos recortes en pensiones, sanidad y gastos sociales al grito de que “el Estado del bienestar es insostenible”.

Ya ganamos mucho, pero queremos más

La oligarquía ha ganado mucho dinero con este gobierno. Pero ahora quieren más. Apuestan por otro ejecutivo que no esté obligado a otorgar concesiones a la izquierda, y que pueda ejecutar “recortes sin complejos”. La ofensiva global que está desatando Estados Unidos (EEUU) desde la llegada de Trump a la Casa Blanca incluye un programa económico y social ultra reaccionario. No se puede elevar el gasto militar al 5% del PIB sin recortar en pensiones y en sanidad.

Disparan contra las pensiones. El gobierno alemán emprende el mayor rearme financiado mediante recortes en gastos sociales, pensiones, obligando a que cada alemán a partir de los 6 años se abra un fondo de pensiones privado. Y pretenden imponer esta gélida ola de ataques contra las pensiones públicas en España.

Alternativa haberla hayla. Redistribuir la riqueza

La inflación devora los salarios. Las petroleras se forran. Las eléctricas nos suben la luz. La banca cada vez gana más. El atraco de la vivienda se dispara. Hay una alternativa, redistribuir la riqueza. Esto implica recortar las desorbitadas ganancias de grandes bancos, oligopolios y fondos estadounidenses.

Hay que blindar las pensiones en la Constitución como un derecho fundamental. Acabar con el atraco de la vivienda, imponiendo un tope a los alquileres que no supere el 30% del salario medio. Terminar con el atraco monopolista y financiero. Imponer un control real sobre el precio de los combustibles. Y establecer topes a los precios de los productos básicos.

Eduardo Madroñal Pedraza