La noche del sábado quedará grabada durante mucho tiempo en la memoria de miles de aficionados malaguistas. El ascenso del Málaga CF a Primera División tras imponerse por 1-2 a la UD Almería desató una auténtica ola de alegría en toda la provincia y Alhaurín de la Torre volvió a demostrar que el sentimiento blanquiazul sigue muy vivo entre sus vecinos.
Nada más sonar el pitido final en el estadio almeriense, comenzaron las celebraciones espontáneas en distintos puntos del municipio. Banderas, bufandas, camisetas y bocinazos inundaron las calles en una noche marcada por la emoción y la euforia de una afición que llevaba años soñando con volver a ver a su equipo entre los grandes del fútbol español.
La Plaza de España se convirtió rápidamente en uno de los lugares de encuentro de los seguidores malaguistas. Decenas de personas se congregaron para compartir abrazos, cánticos y fotografías en una celebración que fue creciendo con el paso de los minutos. Familias completas, jóvenes y veteranos aficionados se unieron para festejar un éxito que trasciende lo deportivo y que devuelve la ilusión a toda una provincia.
Otro de los puntos más concurridos fue la conocida rotonda de Cortijos del Sol, donde numerosos aficionados se dieron cita para celebrar el histórico regreso a Primera División. Allí no faltaron los cánticos dedicados al equipo, las banderas ondeando al viento y el sonido de los cláxones de los vehículos que recorrían las calles mostrando su orgullo malaguista.
Las imágenes se repitieron en numerosos rincones de Málaga. Desde la capital hasta los municipios del interior, miles de seguidores salieron a la calle para celebrar un ascenso que pone fin a años de sufrimiento deportivo y devuelve al club a la categoría que muchos consideran su lugar natural.
El triunfo logrado en tierras almerienses supone además la culminación de una temporada de esfuerzo y sacrificio para una plantilla que ha conseguido devolver la esperanza a una afición que nunca dejó de creer. Anoche, más allá del resultado, fue el sentimiento de pertenencia el que volvió a unir a miles de personas bajo unos mismos colores.
Porque cuando el Málaga gana, la alegría se extiende por toda la provincia. Y anoche, Alhaurín de la Torre fue una buena muestra de ello.





















