Russ-GerberQué hay detrás de la pregunta y por debajo de la superficie

(Russ Gerber) No se puede decir que la pregunta sea nueva, y en todo caso, nadie podría decir que carece de trascendencia. Cuando surge el tema de la adicción, como ocurrió recientemente con un artículo publicado por el diario estadounidense Los Angeles Times, siempre ocurre lo mismo. Se establecen las líneas de batalla y la disputa comienza. Por lo menos en la superficie.

Como pone de manifiesto el artículo del Times, la cuestión es si la drogadicción es una enfermedad (algo involuntario), o una opción (un acto voluntario), y dependiendo de la respuesta, qué tipo de ayuda es la adecuada.

Al investigar este asunto, inicialmente me pareció poco probable que el dilema pudiera resolverse. Los dos puntos de vista básicamente parecen contradecirse. Pero, mientras el debate continúa, por debajo de la superficie cargada de acalorados argumentos en pro y en contra, hay algo más, algo profundo que vale la pena considerar. Cuando surge el tema, no creo que sea el único que desearía inclinar la balanza a favor de uno de estos puntos de vista. Pero, ¿puede ser de utilidad ese deseo? ¿Puede haber a nivel intuitivo el indicio de un punto de partida común sobre el que todos podemos construir?

Para mí este sentimiento que albergamos en nuestro interior cuadra con la respuesta que dio el Dr. H. Gilbert Welch, profesor de la universidad de Dartmouth, al diario The Wall Street Journal cuando le preguntaron cómo definiría él la salud: “La salud es mucho más que no encontrar algo malo. Tiene que ver con la manera en que la gente se siente, es un estado mental”.

Independientemente de si se considera que esta afirmación es válida o no, hay investigaciones que la respaldan. Algunos estarán de acuerdo con que la causalidad mental es primordial cuando se trata de nuestros sentimientos y nuestra salud, mientras que otros, como es comprensible, pueden no estarlo.

Sin embargo, la realidad es que la mayoría de nosotros coincidimos en un punto básico en relación con esto: hay cualidades mentales que ayudan, en vez de obstaculizar, a vencer la adicción a las drogas, cualquier sea el tipo de tratamiento que se esté recibiendo.

Todos sabemos que el valor es una fuerza mental que se resiste a la derrota. La perseverancia contrarresta la sumisión. La convicción actúa en contra de la indiferencia. Y, por supuesto, una expectativa positiva es siempre un apoyo más fuerte para la salud que la actitud opuesta.

La trascendencia de las cualidades mentales y espirituales en el campo de la salud ganó notoriedad recientemente en la Universidad de Columbia (en Nueva York), donde su programa de postgrado en psicología clínica se amplió para incluir la espiritualidad. La Dra. Lisa Miller, profesora que dirige el curso, dice: “Es posible crecer sanos y superar sufrimientos pasados, si simplemente dejamos de vernos a nosotros mismos como seres aislados, y empezamos a vernos como parte de la gran conciencia del amor”.

Es difícil argumentar en contra de los efectos positivos del amor en el cuidado de los demás, especialmente para la persona que se siente aislada y perdida a causa de la adicción a las drogas.

El papel que la compasión y otras cualidades mentales y espirituales pueden desempeñar en el tratamiento de una serie de dolencias es importante, y esto se está tomando cada vez más en serio. En algunas esferas, la gente se está replanteando las bases mismas en que se funda la salud.

Sin embargo, parecería que por ahora seguimos atascados en el tira y afloja entre puntos de vista opuestos sobre la adicción: si esta es en esencia un estado de la mente o de la materia.

Los médicos de la mente pueden discrepar con los médicos de la materia en su análisis y tratamiento del problema, sin embargo, hay algo en lo que todos podemos unirnos para ayudar a quien está tratando de vencer una adicción. Pensemos, por un momento, qué podemos hacer ahora mismo para ayudar a mejorar la vida de esta persona.

¿Qué palabras, pensamientos o acciones pueden ayudar a alguien ahora mismo a superar un sentimiento de desesperación o de derrota? ¿Qué podemos decir, o pensar, o hacer, ahora mismo para que esta persona tome una resolución, y para eliminar la resignación? ¿Qué es lo que va a ayudar a esta persona a reunir la energía mental que le pueda servir como un poder recuperativo?

Por supuesto estamos hablando de una actitud, de un estado mental, que es también solo un comienzo. Pero no es razón para subestimar el potencial que tiene para proveer fuerza y apoyo.

Talvez nos asombremos al ver lo receptivas que son las personas a un estado mental que las inspire y eleve, y la diferencia a largo plazo que este estado mental puede lograr para bien en una vida que quizás todos daban por perdida.

Russ Gerber es practicista y maestro de Ciencia Cristiana y está a cargo de las relaciones a nivel mundial con los medios de comunicación y con el gobierno estadounidense para la Iglesia de la Ciencia Cristiana con sede en Boston.

Este artículo fue publicado originalmente en PsychologyToday.com

Todos los enlaces están dirigidos a artículos en inglés.